sábado, 16 de julio de 2016

Prédica - El verdadero tesoro - Lucas 12:13-21

Introducción
Vivimos en una sociedad consumista. La característica del consumismo es que la publicidad nos inventa necesidades para comprar más y más. Muchas veces esto nos lleva a pensar que debemos trabajar doce o más horas cada día para poder tener todo lo que pensamos que necesitamos.
Lo preocupante también es que esta situación hace evidente la injusticia social que existe en nuestro contexto. Ya que lo que para unos es un privilegio para otros es necesidad.  
El ser humano por naturaleza admira los frutos del éxito, especialmente financiero. Pero lo que debería preocuparnos realmente es lo que piensa Dios sobre el verdadero éxito o la verdadera riqueza.
Lucas 16:15  Entonces les dijo: "Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres,  pero Dios conoce vuestros corazones,  pues lo que los hombres tienen por sublime,  delante de Dios es abominación.

Vamos a analizar un texto en donde Jesús nos enseña cuál es la verdadera riqueza que él busca en nosotros. ¿Cuál es el verdadero tesoro?

Lucas 12:13  Le dijo uno de la multitud:   --Maestro,  di a mi hermano que parta conmigo la herencia. 12:14  Pero él le dijo:   --Hombre,  ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
12:15  Y les dijo:   --Mirad,  guardaos de toda avaricia,  porque la vida del hombre no consiste en  la abundancia de los bienes que posee.
12:16  También les refirió una parábola,  diciendo: "La heredad de un hombre rico había producido mucho.
12:17  Y él pensaba dentro de sí,  diciendo: "¿Qué haré,  porque no tengo donde guardar mis frutos?"
12:18  Y dijo: "Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes,  y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;
12:19  y diré a mi alma: Alma,  muchos bienes tienes guardados para muchos años;  descansa,  come,  bebe y regocíjate  ".
12:20  Pero Dios le dijo: "Necio,  esta noche vienen a pedirte tu alma,  y lo que has guardado,  ¿de quién será?"
12:21  Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios".


1.- El verdadero tesoro es eterno no terrenal 
El hermano mayor tenía derecho de la herencia por ley. Pero el hermano menor le pide a Jesús que se ponga de parte de él y le ayude a tener dinero (Quería utilizar a Jesús para su seguridad monetaria).  Esto no suena raro en nuestro tiempo donde se predica un Evangelio de prosperidad y muchos van a Jesús solo por dinero.
 La misión de Jesús no consistía en juzgar esos asuntos.
Lucas 12:15  Y les dijo:   --Mirad,  guardaos de toda avaricia,  porque la vida del hombre no consiste en  la abundancia de los bienes que posee.

Jesús nos advierte sobre la  avaricia (ansia o deseo desordenado por bienes materiales) Y nos dice “guardaos” es decir estén siempre alerta en contra de esto. La avaricia es lo contrario de la verdadera piedad.

1Timoteo 6:6  Pero gran ganancia  es la piedad acompañada de contentamiento,
6:7  porque nada hemos traído a este mundo y,  sin duda,  nada podremos sacar.
6:8  Así que,  teniendo sustento y abrigo,  estemos ya satisfechos;
6:9  pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo,  y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición


Muchas veces no tomamos en cuenta este mandamiento:

Éxodo 20:17  "No codiciarás  la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo,  ni su siervo,  ni su criada,  ni su buey,  ni su asno,  ni cosa alguna de tu prójimo".

 Las enseñanzas de Jesús son muy contrarias a las enseñanzas del mundo. Los libros que más se venden son aquellos que nos enseñan a como ser más ricos y más prósperos económicamente.  

Ojo: Esto no quiere decir que no tengo que trabajar ni esforzarme en la vida. Lo importante es en donde está puesto mi corazón y la motivación central de la vida.

2.- Podemos usar lo terrenal para hacer tesoros eternos
Jesús cuenta una parábola para explicar este asunto:
Lucas 12:16  También les refirió una parábola,  diciendo: "La heredad de un hombre rico había producido mucho.
12:17  Y él pensaba dentro de sí,  diciendo: "¿Qué haré,  porque no tengo donde guardar mis frutos?"
12:18  Y dijo: "Esto haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes,  y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;

Un hombre tenía muchas riquezas, pero la crítica de Jesús no estaba en eso, el problema sería en que haría el con las riquezas. Seguramente esta persona pensaba como muchas personas hoy, si mas tengo más feliz seré. Él pensaba que ya tenía mucho dinero acumulado y que podía descansar, pero eso era irreal. Por lo general el ser humano no es conforme, mientras más tiene más quiere tener.
En el versículo 20 Dios dicta sentencia y podemos ver tres cosas sobre este hombre:

Lucas 12:20  Pero Dios le dijo: "Necio,  esta noche vienen a pedirte tu alma,  y lo que has guardado,  ¿de quién será?"
12:21  Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios".

      2.1.- Era un Necio, no un hombre de éxito
Necedad es lo contrario de sabiduría, la verdadera sabiduría es el temor de Dios y guardar sus mandamientos. El hombre rico no tomaba en cuenta a Dios ni sus mandamientos. Las motivaciones de usar su dinero eran egoístas.  
La Biblia nos enseña cuales deben ser las motivaciones para usar nuestro dinero
Lucas 3:9  Es más, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
3:10  —¿Entonces qué debemos hacer? —le preguntaba la gente.
3:11  —El que tiene dos camisas debe compartir con el que no tiene ninguna —les contestó Juan—, y el que tiene comida debe hacer lo mismo.
3:12  Llegaron también unos recaudadores de impuestos para que los bautizara. —Maestro, ¿qué debemos hacer nosotros? —le preguntaron.
3:13  —No cobren más de lo debido —les respondió.
3:14  —Y nosotros, ¿qué debemos hacer? —le preguntaron unos soldados. —No extorsionen a nadie ni hagan denuncias falsas; más bien confórmense con lo que les pagan.

     2.2.- Era un siervo no un amo
Lucas 12:20  Pero Dios le dijo: "Necio,  esta noche vienen a pedirte tu alma,  y lo que has guardado,  ¿de quién será?"

Pensaba que tenía control de todo, pero no tenía control sobre su vida. Tampoco tenía control sobre el futuro. Dios es el único que tiene control de todas las cosas. Debemos depositar nuestra seguridad financiera en Dios  ya que él es el dueño también incluso de las riquezas terrenales.

      2.3.- Era pobre no rico
En el momento de la muerte no puede llevarse nada.
Lucas 12:21  Así es el que hace para sí tesoro y no es rico para con Dios".


Hacer riquezas en el cielo es trabajar por el Reino de Dios, buscar el Reino de Dios.  Servir a Dios, servir a los demás, trabajar por la expansión del Evangelio.


Lucas 12:32  "No temáis,  manada pequeña,  porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.
12:33  Vended lo que poseéis y dad limosna;  haceos bolsas que no se envejezcan,  tesoro en los cielos que no se agote,  donde ladrón no llega ni polilla destruye,
12:34  porque donde está vuestro tesoro,  allí estará también vuestro corazón.



3.- El verdadero tesoro es Jesús y su Reino

Lucas 12:28  Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¡cuánto más hará por ustedes, gente de poca fe!
12:29  Así que no se afanen por lo que han de comer o beber; dejen de atormentarse.
12:30  El mundo pagano anda tras todas estas cosas, pero el Padre sabe que ustedes las necesitan.
12:31  Ustedes, por el contrario, busquen el reino de Dios, y estas cosas les serán añadidas.
12:32  »No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino.
12:33  Vendan sus bienes y den a los pobres. Provéanse de bolsas que no se desgasten; acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no hay ladrón que aceche ni polilla que destruya.
12:34  Pues donde tengan ustedes su tesoro, allí estará también su corazón.


Jesús nos motiva al decirnos que, si él cuida de los animales y de las flores, mucha más cuidará por nosotros ya que su amor por nosotros es más grande. Jesús Dios su vida por nosotros para darnos vida eterna, el verdadero tesoro.

¿Por qué nos preocupamos tanto por las cosas terrenales?

La avaricia causa estrés, pero la confianza en Dios nos causa paz. Hay cosas que son más importantes “El Reino de Dios y su justicia”.


Conclusión

Jesús nos enseña lo que es más importante en esta vida. Nosotros debemos estar consientes de que Jesús está más interesado en el tesoro espiritual y eterno que nosotros hagamos.


Algún día Dios nos pedirá cuentas de todo lo que hemos hecho con los bienes materiales y con los dones y talentos que él nos haya dado. Vivamos para la eternidad.

Hugo Vásquez

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