lunes, 11 de julio de 2016

Prédica - La Adoración de Abraham - Génesis 22:1-19

Introducción:

¿Qué es la verdadera adoración? ¿Cuáles son las características de un verdadero adorador? ¿Que implica en nuestras vidas la adoración a Dios?
En este mensaje veremos en base al ejemplo de Abraham algunas características de la verdadera Adoración:

Génesis 22:1  Pasado cierto tiempo, Dios puso a prueba a Abraham y le dijo: —¡Abraham! —Aquí estoy —respondió. 22:2  Y Dios le ordenó: —Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré. 22:3  Abraham se levantó de madrugada y ensilló su asno. También cortó leña para el holocausto y, junto con dos de sus criados y su hijo Isaac, se encaminó hacia el lugar que Dios le había indicado.
22:4  Al tercer día, Abraham alzó los ojos y a lo lejos vio el lugar.  22:5  Entonces le dijo a sus criados: —Quédense aquí con el asno. El muchacho y yo seguiremos adelante para adorar a Dios, y luego regresaremos junto a ustedes. 22:6  Abraham tomó la leña del holocausto y la puso sobre Isaac, su hijo; él, por su parte, cargó con el fuego y el cuchillo. Y los dos siguieron caminando juntos.
22:7  Isaac le dijo a Abraham: —¡Padre! —Dime, hijo mío. —Aquí tenemos el fuego y la leña —continuó Isaac—; pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?
22:8  —El cordero, hijo mío, lo proveerá Dios —le respondió Abraham. Y siguieron caminando juntos.
22:9  Cuando llegaron al lugar señalado por Dios, Abraham construyó un altar y preparó la leña. Después ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña.
22:10  Entonces tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo,  22:11  pero en ese momento el ángel del SEÑOR le gritó desde el cielo: —¡Abraham! ¡Abraham! —Aquí estoy —respondió.
22:12  —No pongas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas ningún daño —le dijo el ángel—. Ahora sé que temes a Dios, porque ni siquiera te has negado a darme a tu único hijo. 22:13  Abraham alzó la vista y, en un matorral, vio un carnero enredado por los cuernos. Fue entonces, tomó el carnero y lo ofreció como holocausto, en lugar de su hijo. 22:14  A ese sitio Abraham le puso por nombre: «El SEÑOR provee.» Por eso hasta el día de hoy se dice: «En un monte provee el SEÑOR.»  22:15  El ángel del SEÑOR llamó a Abraham por segunda vez desde el cielo,  22:16  y le dijo: —Como has hecho esto, y no me has negado a tu único hijo, juro por mí mismo —afirma el SEÑOR— 22:17  que te bendeciré en gran manera, y que multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar. Además, tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos. 22:18  Puesto que me has obedecido, todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia. 22:19  Abraham regresó al lugar donde estaban sus criados, y juntos partieron hacia Berseba, donde Abraham se quedó a vivir.

Esta es una de las historias más impactantes en toda la Biblia y de la cual vamos a desprender 5 principios importantes sobre la verdadera Adoración a Dios.

1.- La verdadera Adoración es entregarle lo mejor a Dios
Sabemos según la historia bíblica que Dios le prometió a Abraham darle un hijo por medio del cual le daría su descendencia. Esa promesa se cumplió con Isaac.
Podemos imaginarnos que desde el momento mismo de su nacimiento Abraham amó mucho a Isaac y conforme crecía se fue apegando mucho a él. Pero llega un momento en el que Dios le pide que le entregue a su hijo. ¿Podemos imaginarnos por un momento como se sintió Abraham en ese instante?
Abraham tomó la decisión de entregarle  a Dios aquello que tanto amaba.  “Y Dios le ordenó: —Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas
En nuestra vida hay muchas cosas a las que nosotros amamos mucho (Familia, amigos, trabajos, pasatiempos, cosas etc.) Pero nada de eso puede en nuestra vida estar por encima del amor a Dios.  Y por eso decimos que la verdadera Adoración es estar dispuestos a entregarle a Dios lo mejor de nosotros si él nos lo pidiera.
No podemos dejar que nada en este mundo terrenal nos separe de nuestra relación con Dios. Existen muchos ejemplos de hombre o mujeres de Dios que por causa de relaciones sentimentales con no creyentes se han apartado de Dios.  Personas que por amar más sus trabajos o negocios han descuidado también su relación con Dios.  Y así muchos ejemplos más.

2.- La verdadera adoración es obedecer con diligencia y sin pretextos
Génesis 22:3  Abraham se levantó de madrugada y ensilló su asno. También cortó leña para el holocausto y, junto con dos de sus criados y su hijo Isaac, se encaminó hacia el lugar que Dios le había indicado. 22:4  Al tercer día, Abraham alzó los ojos y a lo lejos vio el lugar.

Es importante notar que aún a pesar del dolor y la frustración que debe haber sentido Abraham por lo que le tocaba hacer, el se levanta de madrugada y se pone a preparar las cosas que necesitaba para el sacrificio, es decir lo hizo diligentemente.
También podemos ver en el texto que tuvo que caminar por tres días, es decir le costó esfuerzo y sacrificio.
Esto nos enseña a nosotros que para dorar a Dios verdaderamente debemos hacer las cosas con diligencia es decir con puntualidad y con responsabilidad en las tareas que Dios nos haya encomendado. También tomando el ejemplo de Abraham muchas cosas nos costarán tiempo, esfuerzo o recursos. Pero todo eso es parte de la verdadera Adoración.
“La Adoración a Dios es mejor si nos cuesta”


3.- La Verdadera adoración solo puede venir de una fe genuina en Dios
Una de las promesas que Dios le había dado a Abraham era de darle una descendencia por medio de Isaac, pero ahora le estaba pidiendo que lo ofrezca en sacrificio. ¿Qué pudo haber pasado por la mente de Abraham? Tal vez pensó: “¿Qué pasó con la promesa de Dios? Dios no cumple sus promesas”. Pero no fue así podemos ver en los versículos 7 y 8 lo siguiente:

22:7  Isaac le dijo a Abraham: —¡Padre! —Dime, hijo mío. —Aquí tenemos el fuego y la leña —continuó Isaac—; pero, ¿dónde está el cordero para el holocausto?
22:8  —El cordero, hijo mío, lo proveerá Dios —le respondió Abraham. Y siguieron caminando juntos.

Vemos que la respuesta que Abraham le da a su hijo “El cordero lo proveerá Dios” es una respuesta de fe.  Es muy probable que Abraham confiaba que al final iba a regresar con su hijo sano y salvo y por eso les dijo a sus siervos en el verso 5 “—Quédense aquí con el asno. El muchacho y yo seguiremos adelante para adorar a Dios, y luego regresaremos junto a ustedes”
Muchas veces la Adoración a Dios en nuestra vida es una prueba de fe, ya que en muchas ocasiones Dios nos puede pedir entregarle a Dios cosas que tal vez pensemos que nos van a hacer falta luego.  (Recursos, tiempo, etc) Y tomar la decisión de hacerlo es confiar en que Dios está pendiente de nuestras necesidades y que él es el proveedor de nuestra vida. “Dios proveerá” es una respuesta de obediencia y fe.


4.- La verdadera Adoración debe ser un ejemplo para las demás personas
22:9  Cuando llegaron al lugar señalado por Dios, Abraham construyó un altar y preparó la leña. Después ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña.
22:10  Entonces tomó el cuchillo para sacrificar a su hijo

Esta historia es admirable por algunas razones y una de ellas es ver la actitud de Isaac, quien acompañó a su Padre por todo el camino hasta el monte para adorar a Dios y luego fue puesto en el altar para ser ofrecido como sacrificio. Y todo esto el texto nos invita a pensar que lo hizo sin protestar.  El estaba dispuesto a obedecer al igual que su Padre.
De esto podemos tener un ejemplo muy importante de cómo nuestra vida de adoración debe influir en las demás personas.  
Si en realidad vivimos una vida de adoración en todos los ámbitos de nuestra vida, esto de alguna manera se trasmitirá o será ejemplo para las personas que nos rodean (familiares, compañeros, etc.)

5.- La verdadera Adoración solo se puede dar al reconocer lo que Jesús hizo por nosotros
22:13  Abraham alzó la vista y, en un matorral, vio un carnero enredado por los cuernos. Fue entonces, tomó el carnero y lo ofreció como holocausto, en lugar de su hijo. 22:14  A ese sitio Abraham le puso por nombre: «El SEÑOR provee.» Por eso hasta el día de hoy se dice: «En un monte provee el SEÑOR.»  

La historia nos cuenta que Dios le dio un cordero a Abraham para que no sacrifique a su hijo Isaac.  Esto es un símbolo de lo que Jesús hizo por nosotros. Él es el cordero de Dios que se sacrificó por nuestros pecados, murió la muerte que nosotros merecíamos. Nos proveyó de Salvación que es la necesidad más grande de la humanidad.
Solamente cuando reconocemos en nuestro corazón el inmenso amor de Dios expresado en el sacrificio de Jesús  podemos humillarnos ante él con humildad y adorarlo como él se lo merece.

CyberSaulo
Sígueme:


siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en Twitter

No hay comentarios:

Publicar un comentario