martes, 5 de julio de 2016

Prédica - No te dejes engañar - 1 Juan 2:18-29


Introducción

En este tiempo, en internet se puede leer muchas noticias y mucha información, que no sabemos cuánto de lo que leemos es verdad y cuanto es mentira.  
En facebook está de moda poner frases bonitas y atribuirlas a algún personaje famoso, muchas veces solamente para dar importancia a la frase, sin ser verdad.

Eso me ha enseñado a no creer todo lo que leo. Y eso debería ser así siempre en nuestra vida, no creer todo lo que escuchamos. Para no dejarnos engañar.  Tenemos que aprender a discernir la verdad de la mentira, especialmente en cosas que pueden afectar nuestra fe y nuestra vida con Dios.

Como cristianos ¿Qué podemos hacer para no dejarnos engañar por tanta enseñanza equivocada? Vamos a ver la enseñanza que nos deja el apóstol Juan al respecto:


1Jn 2:18  Queridos hijos, ésta es la hora final, y así como ustedes oyeron que el anticristo vendría, muchos son los anticristos que han surgido ya. Por eso nos damos cuenta de que ésta es la hora final.
1Jn 2:19  Aunque salieron de entre nosotros, en realidad no eran de los nuestros; si lo hubieran sido, se habrían quedado con nosotros. Su salida sirvió para comprobar que ninguno de ellos era de los nuestros.
1Jn 2:20  Todos ustedes, en cambio, han recibido unción del Santo, de manera que conocen la verdad.
1Jn 2:21  No les escribo porque ignoren la verdad, sino porque la conocen y porque ninguna mentira procede de la verdad.
1Jn 2:22  ¿Quién es el mentiroso sino el que niega que Jesús es el Cristo? Es el anticristo, el que niega al Padre y al Hijo.
1Jn 2:23  Todo el que niega al Hijo no tiene al Padre; el que reconoce al Hijo tiene también al Padre.
1Jn 2:24  Permanezca en ustedes lo que han oído desde el principio, y así ustedes[e] permanecerán también en el Hijo y en el Padre.
1Jn 2:25  Ésta es la promesa que él nos dio: la vida eterna.
1Jn 2:26  Estas cosas les escribo acerca de los que procuran engañarlos.
1Jn 2:27  En cuanto a ustedes, la unción que de él recibieron permanece en ustedes, y no necesitan que nadie les enseñe. Esa unción es auténtica —no es falsa—y les enseña todas las cosas. Permanezcan en él, tal y como él les enseñó.
1Jn 2:28   Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida.
1Jn 2:29  Si reconocen que Jesucristo es justo, reconozcan también que todo el que practica la justicia ha nacido de él.

1.- Identifica la verdad
Juan nos advierte que una de las señales de estar en los últimos tiempos es el surgimiento de anticristos. Es decir, de gente que se opone a Cristo.
Bíblicamente los últimos tiempos comprendían todo el tiempo desde la resurrección de Jesús hasta cuando el regrese.  
Juan nos enseña que el anticristo es aquel que niega la verdad que Jesús es el Cristo, porque al mismo tiempo al negar a Jesús se niega al Padre también.

En el tiempo de Juan ya se habían infiltrado en la Iglesia falsos maestros que enseñaban cosas diferentes a la verdad del Evangelio. Jesús mismo advirtió a sus discípulos que una de las señales antes del fin sería el surgimiento de falsos profetas.
Mat 24:4  —Tengan cuidado de que nadie los engañe —les advirtió Jesús—.
Mat 24:5  Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos.

Es por esta razón que Jesús y Juan piden a sus lectores no dejarse engañar y tener cuidado. La manera en que la Iglesia puede reconocer la verdad es porque conoce la verdad y porque el Espíritu de Dios nos guía también a la verdad. A eso se refiere Juan con “la unción del Santo.”
Durante la historia de la Iglesia siempre se ha dado el surgimiento de falsos maestros. El problema de nuestro tiempo es que tenemos fácil acceso a todo tipo de información. El mundo enseña cosas que están en contra de la Palabra de Dios. La defensa del derecho al matrimonio homosexual, la defensa al aborto, defensa de relaciones sexuales fuera del matrimonio etc.
A todo esto los cristianos nos enfrentamos todo el tiempo y es ahí donde tenemos que aprender a diferenciar la verdad del error. Y no solamente desde fuera de la Iglesia, sino también desde dentro de la Iglesia muchas veces se infiltran falsas enseñanzas.  
En las redes sociales es muy fácil publicar predicaciones y mensajes, de todo tipo. Muchas cosas son muy buenas, pero también muchas cosas no son buenas, están en contra de lo que enseña la palabra de Dios. Tenemos que aprender a discernir lo bueno de lo malo.
Tenemos que hacerlo porque conocemos la Palabra de Dios, entonces la pregunta es: ¿Conocemos lo que dice la Palabra de Dios? ¿Solo creemos lo que nos predica el pastor?
Está bien todo lo que aprendemos de nuestros líderes, pero ¿podemos evaluar si lo que nos enseñan está o no en la Biblia?

2.- Permanece en la verdad
En este texto se repiten 4 veces la palabra permanecer. El estar en la verdad no es cosa de algo que aprendí un día, se trata de permanecer en la verdad todos los días. El proceso de conocer a Dios es algo para lo que no nos va a alcanzar toda nuestra vida, siempre hay algo nuevo que tenemos que aprender. El peor error es conformarnos con lo que ya sabemos. Tenemos que permanecer aprendiendo.
Cuando nos proponemos leer la Biblia todos los días iremos descubriendo que cada día Dios tiene algo nuevo para nosotros, las riquezas de la Palabra de Dios no se agotan.
Muchas veces me ha pasado que algo que leo en la mañana me motiva durante todo el día. Como cristianos debemos a amar la Palabra de Dios
Salmo 119:10  Yo te busco con todo el corazón; no dejes que me desvíe de tus mandamientos.
119:11  En mi corazón atesoro tus dichos para no pecar contra ti.
119:103  ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Son más dulces que la miel a mi boca!
119:104  De tus preceptos adquiero entendimiento; por eso aborrezco toda senda de mentira
Para Juan permanecer en la verdad es igual a permanecer en Dios
1Jn 2:24  Permanezca en ustedes lo que han oído desde el principio, y así ustedes permanecerán también en el Hijo y en el Padre.

Tener tiempos personales con la Palabra de Dios es tener tiempos personales con Dios. Es estar sentado a los pies de Jesús.   
Ilustración: (La historia de Marta y María)
Muchas veces podemos pensar que las muchas ocupaciones del día a día no nos dan tiempo para Dios. Pero elegir permanecer en la Palabra de Dios es elegir lo mejor.
Jesús dijo: “yo soy el camino, la verdad y la vida…” Permanecer en la verdad es permanecer en Jesús

3.- Vive la verdad
Todo el conocimiento intelectual que podamos tener si no lo convertimos en acciones no sirve para nada.
Juan dice que debemos permanecer en la verdad, no solamente para no dejarnos engañar sino también para presentarnos confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida.  La Biblia enseña que la salvación no es por obras, pero si vamos a dar cuenta a Dios de nuestras obras, y aquí Juan nos da a entender que tal vez muchos serán avergonzados en su venida.  
Permanecer en la verdad tiene que convertirse necesariamente en permanecer en buenas obras, en un estilo de vida que agrade a Dios.
1Jn 2:29  Si reconocen que Jesucristo es justo, reconozcan también que todo el que practica la justicia ha nacido de él.

Los hijos siempre de alguna forma se parecen a sus padres, sea físicamente, o por la enseñanza que se ha recibido.  Si nosotros hemos nacido de Dios debemos parecernos a él, por un lado genéticamente porque tenemos el Espíritu de Dios y también por enseñanza porque aprendemos de él en la Biblia.  
Juan enseña que si tenemos el conocimiento correcto de Jesús nuestra vida tiene que identificarse con esto. Una señal de que somos hijos de Dios, no es cuanto sabemos, sino como vivimos.
Santiago 1:22  No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica.
Mateo 7:24 »Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.
7:25  Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.
7:26  Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena.
7:27  Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina.»
7:28  Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraron de su enseñanza,
7:29  porque les enseñaba como quien tenía autoridad, y no como los maestros de la ley.

Muchas veces la mejor forma de que la gente conozca la verdad y crea en la verdad, no será por lo que predicamos sino por lo que vivimos.

Conclusión
En este tiempo en el que hay tanta información disponible en los medios de comunicación, nosotros como cristianos debemos perseverar en la verdad de la Palabra de Dios y no dejarnos engañar por enseñanzas que la contradigan.  Pero el perseverar en la verdad debe manifestarse en perseverar en buenas obras, ya que estas deben ser la evidencia de que estamos en la verdad. 

CyberSaulo

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