lunes, 8 de agosto de 2016

CURSO DE ROMANOS - LECCIÓN 1 - IMPORTANCIA DE LA EPISTOLA

La Epístola a los Romanos es uno de los escritos bíblicos que como cristianos tenemos la obligación de estudiarlo a profundidad.  El Apóstol Pablo hizo un gran esfuerzo por explicar de una manera sistemática, por lo menos más que en sus otras epístolas, las grandes doctrinas cristianas.   Como lo expresa Jhon Stott en su comentario a Romanos esta es una especie de “manifiesto cristiano”.


La Iglesia en todas sus generaciones ha reconocido la importancia del texto de Romanos
. Recordemos lo que nos cuenta el gran teólogo Agustín de Hipona en su libro confesiones:
“Súbitamente oí una voz de la casa cercana, que cantaba como si fuese un niño o una niña…. Que decía y repetía vez tras vez: <<Toma y lee, toma y lee>>…. Interpreté esto exclusivamente como un mandato divino para mí, para que abriese el libro y leyese el primer capítulo con el que me encontrase…. De modo que volví apresuradamente al lugar donde había dejado el libro del apóstol cuando me levanté. Lo tomé, lo abrí y en silencio leí el primer pasaje sobre el que cayeron mis ojos: <<No en orgías y borracheras, ni en inmoralidad sexual y libertinaje, ni en disensiones y envidias. Mas bien, revístanse ustedes del Señor Jesucristo, y no se preocupen por satisfacer los deseos de la naturaleza pecaminosa>> (Romanos 13:13-14). No deseaba ni necesitaba leer más. De inmediato, con las últimas palabras de esta frase, fue como si una luz de alivio frente a toda mi ansiedad inundó mi corazón. Todas las sombras de duda se desvanecieron”    

En época de la Reforma, fue el estudio correcto de esta carta la que llevó a los primeros reformadores a cuestionarse la doctrina y práctica de la Iglesia Católica. Recordemos el Texto que a Lutero le iluminó su entendimiento de la Fe:
“De hecho, en el evangelio se revela la justicia que proviene de Dios, la cual es por fe de principio a fin, tal como está escrito: «El justo vivirá por la fe.”  Romanos 1:17

Sobre esto Lutero comentó:

“Ansiaba grandemente entender la Carta de Pablo a los Romanos, y nada se interponía en el camino, a excepción de esa sola expresión <<La Justicia de Dios>>, porque yo consideraba que significaba aquella justicia mediante la cual Dios es justo y obra con justicia al castigar a los injustos…. Medité día y noche hasta que…. Comprendí la verdad de que la justicia de Dios es aquella justicia mediante la cual, por gracia y simple misericordia, nos justifica por fe. A partir de allí sentí que había renacido y que había entrado por puertas abiertas al paraíso. Todas las Escrituras adquirieron un significado nuevo, y en tanto antes <<La justicia de Dios>> me había llenado de odio, ahora se había   convertido para mí en algo inexpresablemente dulce y con un amor que iba en aumento. Este pasaje de Pablo vino a ser para mí el portal de entrada al cielo”.

Posteriormente en sus escritos Lutero afirmó que es “realmente la parte principal del Nuevo Testamento, y… en verdad, el evangelio más puro” También agregó que “ Es digna de que todo cristiano la conozca palabra por palabra, de memoria, sino también de que se ocupe de ella todos los días, como el pan diario del alma” .
De Igual manera Calvino afirmó que  “si hemos adquirido una verdadera comprensión de esta Epístola, tenemos una puerta abierta a los tesoros más profundos de la Escritura”
En fin, esta carta es uno de los Escritos que ha impulsado la gran mayoría del pensamiento teológico a lo largo de la historia.

LOS PROPÓSITOS DE PABLO AL ESCRIBIR
El autor de está Epístola, la tradición nos ha enseñado que fue Pablo.  En realidad muy poco se ha puesto en duda la paternidad Paulina de este escrito.   
En cuanto a los propósitos por los cuales Pablo escribe se ha comentado mucho.  Existen desde los comentaristas que piensan que Pablo escribe un compendio de la doctrina cristiana, apartado de cualquier influencia cultural o situacional de su época.  Mientras otros tienden a dar demasiada importancia a las circunstancias históricas descuidando el carácter de Palabra de Dios que tiene, no solo Romanos, sino todo escrito bíblico. 
Por esta razón en este curso abordaremos este texto desde el método hermenéutico conocido como “Gramático – Histórico”

El método Gramático-Histórico
El método de interpretación al que como cristianos evangélicos hemos denominado el método correcto es el método “Gramático-Histórico”. Que consiste en acercarnos al texto bíblico teniendo en cuenta:
1.    Las características del idioma en el que fue escrito el texto. Para esto es importante si no tenemos las bases de griego y hebreo necesarias, poder contar con varias traducciones de la Biblia y notar de que manera los traductores han entendido el texto en su idioma original.  En el caso de Romanos el griego que Pablo utilizó, fue un griego Tolomaico. En otras Palabras un dialecto que se usaba en el sistema jurídico. Probablemente por esa razón Pablo utilizó un secretario que se identifica como Tercio.

2.    El género literario en el que fue escrito el texto. Sabemos que no es lo mismo leer una poesía o las noticias en el diario, cada uno requiere un método de interpretación diferente. De igual manera en la Biblia encontramos varios géneros literarios cada uno con características diferentes en cuanto a su interpretación.
El libro de Romanos tiene un género literario que se denomina “Epistolar” y se caracteriza por ser una carta que se dirige no a un individuo en particular sino a una comunidad en general.  Sin embargo dentro del texto nos encontraremos con otras figuras literarias, como metáforas, símiles, citas de textos proféticos. Etc.

3.    El contexto histórico en el que fue escrito el texto. Cada pasaje de la Biblia nace en diferentes circunstancias históricas. Cada una con diferentes características, culturales, sociales, religiosas, etc. Que debemos tomar en cuenta para entender el mensaje original de un texto bíblico.

Contexto histórico de Pablo al escribir “Romanos”
Probablemente Pablo escribía desde Corinto durante tres meses que pasó en Grecia, poco antes de zarpar hacia el este. Es probable que por el año 57 d.C,  en su tercer viaje misionero.

  Menciona en su carta que se proponía visitar tres lugares:
 1) Jerusalén, a donde llevaría el dinero que las Iglesias griegas han contribuido para los cristianos empobrecidos de Judea (15:25) Cabe recalcar aquí la actitud de Pablo al posponer su viaje a Roma para aportar con esta colecta a los cristianos de Jerusalén.
  2) Roma, Pablo menciona que a pesar de verse frustrado en ocasiones anteriores para visitar a la Iglesia de Roma, tiene la confianza de que ahora si lo va a poder hacer.
3) España, con el fin de continuar la obra misionera pionera “donde Cristo no sea conocido” (15:20,24,28).

Roma se encontraba de una manera estratégica en la mitad del compromiso misionero de Pablo, ya que estaba entre Jerusalén, que era una gran carga para Pablo por el bienestar de su pueblo y España que significaba su compromiso por expandir el Evangelio entre los gentiles.   Por tal razón los propósitos de Pablo de visitar Roma y de escribirles con anterioridad tienen mucho que ver con esto. Ya que posiblemente Pablo quería descansar un poco en Roma a parte de buscar el apoyo necesario para su viaje a España.  También está claro en esta Epístola que aunque Pablo no fue el fundador de la Iglesia de Roma. De la cual poco sabemos de su origen.   Él quería establecer sus credenciales apostólicas ya que posiblemente su ministerio no era muy conocido entre ellos y la mejor manera de hacerlo era exponerles de una forma integral el Evangelio que predicaba.
Sin embargo los propósitos de Pablo al escribir Romanos, no se limitan a su situación ni a sus planes de visitarlos, sino que también responden a circunstancias en las que se encontraban los propios cristianos de Roma.

Contexto histórico de los cristianos en Roma.
La Iglesia de Roma era una comunidad mixta, estaba compuesta tanto por judíos como por gentiles y estos eran la mayoría (1:5,13; 11:13).  Esta diferencia étnica y cultural, como es de esperarse causaba muchos conflictos, que incluso llegaban al campo teológico, ya que la forma de ver la fe de los judíos difería mucho de la de los gentiles.

Según muchos estudiosos, entre ellos Wedderburn dice que los cristianos judíos de Roma representaban un “cristianismo judaizante”, que consideraba al cristianismo simplemente como parte del Judaísmo y por tanto exigían que sus seguidores observaran la ley judaica.  Incluso muchos expertos han podido ver a los cristianos judíos como “los débiles” de los capítulos 14 y 15.  Con esto en mente se entiende mejor el por qué de estos pasajes en la Epístola. Ya que mientras los “débiles” prestaban demasiada atención a los asuntos ceremoniales y alimenticios, por otro lado los “fuertes” despreciaban a los que seguían innecesariamente esclavizados a la ley.  Por tal razón Pablo escribe con el propósito de reconciliar a estos dos grupos;  ya que él era una persona idónea para este fin, porque tenía su corazón en los dos lados de la controversia. Por un lado él mismo era judío amante de su propio pueblo. (9:3) y por otro lado había sido comisionado por Dios para llevar el Evangelio a los gentiles (11:13).

En todo esto podemos ver la providencia de Dios que guió a Pablo a desarrollar esta maravillosa Epístola en la que se explica de una manera completa el Evangelio de Jesucristo.  En la que predominan dos temas:

1) La salvación solamente por la fe, independientemente de cualquier obra que el ser humano pueda hacer. Este fue el punto que impacto de manera importante la vida de Agustín de Hipona y posteriormente de Martín Lutero. La sola fide y sola gratia
2) Pablo hace mucho énfasis en la igualdad entre judíos y gentiles.  Argumentando que tanto unos como otros son culpables de pecado ante Dios (3:23) y todos necesitan de igual manera la fe en Jesús para salvación.  Tanto de gentiles como de judíos son las promesas hechas al pueblo de Israel, ya que los gentiles han sido hechos parte del pueblo de Dios, puesto que los descendientes de Abraham son por la fe y no por la carne.

Este tema de Israel y el Pueblo de Dios ha causado grandes controversias especialmente en nuestro tiempo con la incursión de la posición teológica conocida como “Dispensacionalismo”   que afirma que Israel no ha dejado de ser el Pueblo elegido por Dios y Dios tiene un propósito diferente para Israel y otro para la Iglesia. De esto trataremos más profundamente conforme avance el curso.

CARACTERÍSTICAS ESPECIALES
1.- De todas las Epístolas de Pablo. Romanos es la más sistemática. Puede leerse como un tratado teológico bien elaborado más que como una carta.
2.- Le da gran énfasis a la doctrina cristiana. El número y la importancia de los temas teológicos que se tratan en esa carta son excepcionales: el pecado, la gracia, la elección, la salvación, la fe, la justificación, la santificación, la redención, la muerte y la resurrección.
3.- El uso extenso de citas del Antiguo Testamento. Aunque Pablo regularmente emplea citas del Antiguo Testamento en sus cartas, en Romanos estas citas sostienen todo su argumento. (9-11)
4.- Una preocupación intensa por Israel. Pablo escribe de la condición actual de este pueblo, de su relación con los gentiles y de su salvación final.  
5.- Según muchos estudiosos Pablo en Romanos se inspira en la Epístola a los Gálatas; ya que aborda los mismos temas de una manera más elaborada. 


Hugo Vásquez

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