martes, 9 de agosto de 2016

CURSO DE ROMANOS - LECCIÓN 2 - INTRODUCCION

1.- Introducción  (1-15)
1.1.- Pablo identificado con el Evangelio  (1)

Rom 1:1  Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para anunciar el evangelio de Dios

Como es costumbre en sus cartas Pablo comienza identificándose,  pero de manera interesante en esta epístola Pablo se describe más de lo usual.  Probablemente porque tenía en mente que los cristianos de Roma no lo conocían personalmente y uno de sus propósitos era presentar las credenciales de su ministerio en Roma.


“Pablo, siervo de Cristo Jesús”
La primera Palabra que observamos que usa para identificarse es “siervo” en griego doulos, que literalmente significa esclavo.  Como todos sabemos un esclavo es alguien subordinado ante un señor o un amo. En este caso Pablo identifica que su dueño es Jesucristo.
Un aspecto interesante del concepto de esclavitud en la mentalidad Judía es que esta podía ser obligada, o también voluntaria y por amor.  Un ejemplo de esto encontramos en Deuteronomio 15:12-17
Teniendo esto en mente y recordando que Pablo en muchas ocasiones habló también de la libertad que obtenemos en Cristo Jesús es de suponer que aquí se hace referencia a una decisión de someterse a Cristo por amor no por obligación.
Al analizar el tema de la decisión personal que debemos tomar esto no implica en ninguna manera que podemos decidir un día si ser siervos y al siguiente no. La decisión es de por vida. (Deuteronomio 15:17)
Podemos profundizar en el tema de la sujeción al Señorío de Cristo al analizar Lucas 17:7-11

“Llamado a ser apóstol”
Inmediatamente Pablo se identifica con su llamado a ser Apóstol.  Como es conocido este término técnicamente significa “Uno enviado”. Sin embargo en el Nuevo Testamento sabemos que se convirtió en una posición de autoridad para los doce delegados directamente por Jesús y también Pablo; ya que el mismo relata haber sido testigo de Cristo resucitado y encomendado directamente por él.
1Co 9:1  ¿No soy libre? ¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesús nuestro Señor? ¿No son ustedes el fruto de mi trabajo en el Señor? 9:2  Aunque otros no me reconozcan como apóstol, ¡para ustedes sí lo soy! Porque ustedes mismos son el sello de mi apostolado en el Señor.

Pregunta para el diálogo
¿Cómo entendemos hoy el ministerio del Apostolado?

“apartado para anunciar el evangelio de Dios”
De una manera interesante aquí Pablo usa para “apartado” el término griego aforismenos que puede ser traducido como delimitar o separar; y es la misma palabra que da origen al término Fariseo.    Puede ser que aquí el autor que antes de ser cristiano se identificaba con esta secta del judaísmo ahora se refiere a él mismo como fariseo pero del Evangelio.  Es decir, puede tener la intención de hacernos notar desde ya el contraste entre la Ley y el Evangelio. 
La misma expresión usa para identificarse en Gálatas 1:15

“Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Cuando él tuvo a bien”

Notemos  que aunque el Apostolado era una posición de autoridad, Pablo siempre reconocía que él había sido llamado solamente por la gracia de Dios. Nunca se sintió merecedor de su llamado.  Ya que sabía que incluso en su vida anterior el fue perseguidor de la Iglesia de Dios.

1.2.- Descripción introductoria del Evangelio  (2-5)
1:2  que por medio de sus profetas ya había prometido en las sagradas Escrituras.
1:3  Este evangelio habla de su Hijo, que según la naturaleza humana era descendiente de David, 1:4  pero que según el Espíritu de santidad fue designado con poder Hijo de Dios por la resurrección. Él es Jesucristo nuestro Señor. 1:5  Por medio de él, y en honor a su nombre, recibimos el don apostólico para persuadir a todas las naciones que obedezcan a la fe.

El versículo 1 nos dejó claro que el Evangelio tiene su origen en Dios. Es decir no tiene que ver con la sabiduría humana.

“que por medio de sus profetas ya había prometido en las sagradas Escrituras”
En este verso  nos advierte que ya había sido confirmado por los profetas en las Escrituras.
De esta manera Pablo confirma la autoridad de las Escrituras del Antiguo Testamento, es decir no niega las raíces judías del cristianismo; pero las une con el Nuevo Testamento y en especial con el Evangelio.   Es decir el Antiguo Testamento sin el Evangelio no está completo.

“Este evangelio habla de su Hijo”
Aquí  Pablo nos habla del contenido en sí del Evangelio. Que tiene su origen en Dios pero nos habla de su Hijo.  Es decir el contenido del Evangelio es Jesucristo.
Nos tomaremos aquí algunas líneas para hablar del origen exegético del término Evangelio.  El cual proviene del griego Euangelios. Que literalmente solo significa un “buen mensaje” o “buena noticia” 
Eu = Bueno (Eutanacia, Eureka)
Angelios = Mensaje; noticia
Sin embargo el Evangelio cristiano no se limita al anuncio de cualquier buena noticia, sino que está relacionado con la obra de Jesucristo. 
Esta reflexión nos aleja de cualquier interpretación liberal de la Biblia en la que se limite el Evangelio y el evangelizar a solamente hacer buenas obras o a la labor social.  Ideas trasmitidas principalmente por la conocida Teología de la liberación o por las interpretaciones racionalistas y liberales de las Escrituras.
No podemos imaginar a un Pablo ni a ninguno de los Apóstoles apartando la labor de evangelizar de la persona de Jesucristo. Ni siquiera se limita al anuncio del Dios (YHWH) del Antiguo Testamento.  Lo cual indica la independencia que tiene el cristianismo del judaísmo.

 Pregunta de aplicación

¿Estamos consientes que predicar el Evangelio conlleva necesariamente hablar de Jesús y no solamente de Dios en sentido genérico?

“que según la naturaleza humana era descendiente de David”
 Esto nos habla de la naturaleza humana e histórica de Jesús.
Para los cristianos del primer siglo era mucho más fácil relacionar el cristianismo con la figura del Jesús histórico. Mientras que el tiempo pasa es más complicado mirar a Jesús como un ser histórico y se resalta más la imagen del Cristo de la fe. 

“pero que según el Espíritu de santidad fue designado con poder Hijo de Dios por la resurrección”
Pero Pablo no se queda ni se limita al Jesús histórico sino que inmediatamente habla de la naturaleza divina.
La traducción literal de este versículo ha dado algunos problemas a los eruditos. Ya que como lo leemos en la traducción NVI que es la que estamos usando se podría interpretar como lo han hecho algunos de manera equivocada que solo luego de la resurrección Jesús fue declarado Hijo de Dios. 
Pero como sabemos en la doctrina cristiana esto sería una herejía ya que Jesús siempre fue Hijo de Dios. Es decir siempre tuvo una naturaleza divina.
Para entender un poco este conflicto vamos a involucrarnos un poco en la exégesis de este texto.
Lo primero que debemos resaltar es que el término “designado” en el griego es Jorizo,  que se puede traducir también como nombrado, decretado, o declarado. Es decir puede significar que en el momento de la resurrección se le reconoció como Hijo de Dios. No porque en ese momento haya sido hecho como tal.    
La segunda cosa importante que tenemos que tener en cuenta es la expresión “Hijo de Dios” que si bien es cierto teológicamente relacionamos con la naturaleza divina de Cristo, ya que Jesús mismo se identificó como tal para diferenciarse del resto de la humanidad. Sin embargo en sus orígenes históricos podemos remontarnos a una expresión usada para designar a David como rey de Israel y a sus descendientes.    Un ejemplo de esto lo encontramos en el Salmo 2:
Salmo 2:7  Yo proclamaré el decreto del SEÑOR: «Tú eres mi hijo», me ha dicho; «hoy mismo te he engendrado.

Este era un texto que se repetía en la coronación de un rey descendiente de David. Por tal razón el término Hijo de Dios también se convirtió en la esperanza del Mesías que tenía que venir.  
Un tercer factor importante en este versículo y que es lo que ha dado problema a los traductores es saber si la expresión “con poder” se aplica a la designación de Jesús o al título Hijo de Dios.   Sino miremos la diferencia con las traducciones RVC y TLA
“pero que conforme al Espíritu de santidad fue declarado Hijo de Dios con poder, por su resurrección de entre los muertos”. RVC
“Jesucristo murió, pero Dios lo resucitó por el poder de su Espíritu, y con eso demostró que Jesucristo es el poderoso Hijo de Dios”. TLA

En estas traducciones podemos ver que los traductores se ponen de acuerdo en adjudicar la expresión de poder el griego Dinamis  al título de Hijo de Dios y no a la designación
De acuerdo a estos eruditos lo que Pablo quiere mostrar aquí es que solo luego de la resurrección se pudo ver a Jesús como el poderoso Hijo de Dios; antes de eso en su humanidad Jesús mostró las limitaciones de un ser humano que se hizo siervo y experimentó la muerte.

“Él es Jesucristo nuestro Señor”
Nuevamente aquí tenemos una alusión a la divinidad de Cristo y una identificación directa con el Dios del Antiguo Testamento ya que el término “Señor” del griego Kirios en la Septuaginta, (traducción griega del Antiguo Testamento) reemplaza a la Palabra YHWH (Yave o Jehová)

 “Por medio de él, y en honor a su nombre recibimos el don apostólico”
En este versículo Pablo nuevamente afirma que su llamado a ser Apóstol es por medio de Jesucristo.
El nombre de Jesús es el que debe llevarse toda la gloria en el ministerio de Pablo.

Pregunta de aplicación
¿Estamos consientes de que todo lo que hacemos en el ministerio es en honor al nombre de Jesús?

“para persuadir a todas las naciones”
Esta es una expresión muy importante ya que desde el inicio de la Epístola  Pablo deja claro que el alcance del Evangelio es para todas las naciones y no solamente para el pueblo judío.
Este concepto del amor de Dios para todas las naciones también se encontraba de alguna  manera en el Antiguo Testamento pero solamente fue clara con la venida de Jesús.
Podemos analizar el libro de Jonás para mirar en el Antiguo Testamento la preocupación de Dios por las demás naciones.
Por esta razón la prédica del Evangelio obligaba que Pablo abandone cualquier orgullo racial y reconozca el amor y la preocupación de Dios por todas las personas.

“que obedezcan a la fe”
La respuesta al Evangelio debe ser la fe, esto nosotros lo conocemos de memoria, pero, notemos que Pablo habla de que la respuesta al Evangelio es la “obediencia a la fe”. Esta expresión la repite en el verso 16:25 en la conclusión de la Epístola.
“El Dios eterno ocultó su misterio durante largos siglos, pero ahora lo ha revelado por medio de los escritos proféticos, según su propio mandato, para que todas las naciones obedezcan a la fe”

Preguntas para la reflexión

¿En que se relacionan la fe con la obediencia?  ¿Cuál es la relación de la fe y las obras?

Hugo Vásquez

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