viernes, 19 de agosto de 2016

CURSO DE ROMANOS - LECCIÓN 6 - RECHAZO DE LA REVELACION NATURAL

3.1.2.- Rechazo de la Revelación Natural el origen de toda impiedad e injusticia

1:21  A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón.
1:22  Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios
1:23  y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles.


En el versículo 20 Pablo citó la Revelación Natural como un medio en el que Dios se ha dado a conocer a todas las culturas. De esta manera argumentó que nadie tiene escusa.
También mencionó que la Ira de Dios estaba en contra de toda impiedad e injusticia. Ahora pasa a explicarnos cómo es el rechazo de la Revelación Natural de Dios la causa de toda maldad de los seres humanos. Especialmente se enfocará en los primeros versículos en la idolatría que es el colmo de la impiedad.

 A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios
En la lección anterior ya dejamos claro que todos de alguna forma han conocido a Dios. El verbo griego es Ginosko y hace referencia a un entendimiento intelectual. Pero el problema ahora es que a pesar de haber conocido a Dios, “no lo glorificaron como a Dios”.
Notemos que según el argumento de Pablo la acusación que tiene Dios sobre cada cultura está basada en el acceso que hayan tenido a la Revelación de Dios.  
El término griego para glorificar es Doxázo que se puede traducir como dar gloria, estimar valioso, honrar o también alabar.  Es decir, dar gloria a Dios es reconocer quien es él, lo que ha hecho, lo que hace.  Y al mismo tiempo reconocer quienes somos nosotros delante de Dios, reconocer que si hacemos lo que hacemos o somos lo que somos es solo por la fidelidad y misericordia de Dios. 
Esto es lo que conocemos también como la alabanza a Dios. Algo que debe ser parte de nuestro día a día,  parte de nuestra manera de vivir.


“ni le dieron gracias”
El autor nos presenta en esta sección un proceso de degradación moral que parte del rechazo del conocimiento de Dios.
a)    Si no reconocemos a Dios
b)    Dejamos de darle gloria,
c)    Y ahora como consecuencia de eso dejamos de darle gracias.
El agradecimiento a Dios, representa nuestra dependencia de él, es reconocer que todo en la vida proviene de Dios.  ¿Cómo nos sentimos nosotros cuando la gente es ingrata?
Las culturas gentiles debían reconocer que todo proviene de Dios, el fruto de la tierra, los animales, el calor del sol etc. Razones suficientes para estar agradecidos.
Jesús en el conocido Sermón del Monte también argumenta que el amor de Dios se expresa a toda la humanidad por medio de la naturaleza.

Mat 5:43  «Ustedes han oído que se dijo: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.”
Mat 5:44  Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen,
Mat 5:45  para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos.

La gratitud tiene la particularidad que nos mueve a ser recíprocos, nuestro servicio a Dios debe ser fruto de nuestra gratitud.

“sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos”
El verbo griego mataioo que en la NVI vemos que se traduce como “extraviaron, mientras que la RV traduce “se envanecieron” puede significar literalmente “se hicieron tontos o perversos”. Por esta razón la TLA lo traduce de esta manera:
Rom 1:21 pues saben de Dios, pero no lo respetan ni le dan las gracias. No piensan más que en hacer lo malo y en puras tonterías.

La expresión “inútiles razonamientos” viene del griego: dialogismos, que literalmente significa “debate, discusión, argumentación”.  Platón es conocido por la recopilación de muchos de sus escritos a los que se les ha denominado Diálogos.  Pero seguramente Pablo está hablando de las discusiones de los antiguos Sofistas, que muchas veces no llegaban a nada bueno.  Es por esta razón que la NVI agrega el adjetivo “inútiles” que no tienen las otras traducciones.   
Es decir los razonamientos en sí mismos no son malos. Dios nos ha dado entendimiento y razonamiento para usarlo. El problema es cuando llevamos nuestros pensamientos más allá de lo que ha sido revelado por Dios.        

Podemos notar aquí como continua el proceso de decadencia moral:
a)     Si no reconocemos a Dios
b)    Dejamos de darle gloria,
c)    Y ahora como consecuencia de eso dejamos de darle gracias.
d)    Nos extraviamos en nuestros razonamientos
El resultado aquí es que sin Dios lo que dicta el bien y el mal son los razonamientos humanos, y como incluso nuestra mente es parte de nuestra naturaleza caída podemos terminar justificando como ética cualquier acción.
En nuestro tiempo existen grandes ejemplos de esto como: El debate por los derechos de los homosexuales, tema que Pablo topará más adelante. El aborto. La Eutanasia. El sexo prematrimonial Etc. Por medio de debates, argumentaciones  y razonamientos muchos justifican estos hechos como morales y acusan de intolerantes si alguien piensa lo contrario. 
Si no existe una base de ética absoluta, se puede justificar como moral cualquier cosa.

Pregunta de aplicación:
¿Estamos consientes de que la Biblia es nuestra base absoluta de ética o tenemos la tendencia de razonar con la Biblia cuando algo no nos conviene?

“y se les oscureció su insensato corazón”
Ahora podemos ver cómo el resultado de este proceso es la degradación del corazón del ser humano.  Todo comenzó con no reconocer a Dios. Como alguien dijo:
“El colmo de la necedad humana es reusar dar gloria a Dios”
Por esta razón la Biblia llama al ateísmo como necedad:
Salmo 14:1ª “Dice el necio en su corazón: «No hay Dios.»…”
El proceso de degeneración quedaría de la siguiente manera:
a)    Si no reconocemos a Dios
b)    Dejamos de darle gloria,
c)    Y ahora como consecuencia de eso dejamos de darle gracias.
d)    Nos extraviamos en nuestros razonamientos
e)    Se oscurece el corazón
Sabemos que en la biblia la oscuridad muchas veces es sinónimo de lo malo, contrastando con la luz que es lo bueno. Jesús dijo: “Yo soy la luz del mundo” (Juan 8:12). También en el prólogo del Evangelio de Juan se comenta lo siguiente:
Juan 1:1  En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.
1:2  Él estaba con Dios en el principio.
1:3  Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir.
1:4  En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.
1:5  Esta luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no han podido extinguirla.

Y más adelante afirma:

Juan 3:19  Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos.
3:20  Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto.
3:21  En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios.

El corazón, en la cultura judía es una metáfora de lo que tenemos en nuestro interior, sentimientos, pensamientos, y el motor de nuestra voluntad.  Por tal razón afirmar que el corazón de la humanidad gentil se ha oscurecido es dejar claro que todo el ser está en tinieblas.
A continuación Pablo se va a referir a una de las principales manifestaciones de un corazón entenebrecido:

“Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles”

Nuevamente se hacer referencia que cualquier sabiduría que no tome en cuenta a Dios se vuelve necedad y una de las principales consecuencias de no tomar en cuenta a Dios y de tener el corazón oscurecido es la idolatría.

En el caso de las culturas gentiles era muy claro que se cambió la gloria de Dios por la de los seres creados. Ya que en muchas de ellas es común la adoración a animales, fenómenos natrales o al mismo ser humano.

Parece ser que todos los seres humanos hemos sido programados para adorar. Y si no conocemos o no tomamos en cuenta al Dios verdadero esa adoración tiene que necesariamente manifestarse hacia cualquier otro objeto.

Por esta razón es que la idolatría moderna occidental es igual de reprochable, ya que aunque no se enfocan en imágenes o seres creados, si se convierte en un Dios a otras cosas como la fama, el dinero, el poder, el prestigio etc.
Todos los seres humanos ateos o creyentes tienen un Dios o dioses a quien adoran y por quien viven.

Es interesante comentar en esta sección que existe un pasaje del libro deuterocanónico de Sabiduría que dice lo siguiente:

Sabiduría  13:1 Eran naturalmente faltos de inteligencia
todos los hombres que ignoraban a Dios,
y fueron incapaces de conocer al que es
partiendo de las cosas buenas que están a la vista,
y no reconocieron al artífice fijándose en sus obras,
13:2 sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire leve,
a las órbitas astrales, al agua impetuosa,
a las lumbreras celestes, regidoras del mundo.
13:3 Si fascinados por su hermosura los creyeron dioses,
sepan cuánto los aventaja su Dueño,
pues los creó el autor de la belleza;
13:4 y si los asombró su poder y actividad,
calculen cuánto más poderoso es quien los hizo;
13:5 pues, partiendo de la grandeza y belleza de las criaturas,
se puede reflexionar y llegar a conocer al que les dio el ser.
13:6 Con todo, a éstos poco se les puede echar en cara,
pues tal vez andan extraviados
buscando a Dios y queriéndolo encontrar;
13:7 en efecto, dan vueltas a sus obras, las exploran,
y su apariencia los subyuga, porque es bello lo que ven.
13:8 Pero ni siquiera éstos tienen excusa,
13:9 porque si lograron saber tanto que fueron capaces de investigar el universo,
¿cómo no encontraron antes a su Dueño? (BNP)

Es muy notable el paralelo entre estos pasajes y todo lo comentado por Pablo en esta sección. No sería de extrañar que Pablo conociera este pasaje y de pronto lo cita. Ya que la traducción usada por los primeros cristianos era la Septuaginta, la cual incluía los libros deuterocanónicos.
Con esto no queremos afirmar que estos libros deban ser reconocidos como inspirados por Dios ya que el mismo Pablo cita también a poetas y filósofos griegos sin necesidad de darles una autoridad divina.

Hechos 17:28  “puesto que en él vivimos, nos movemos y existimos” . Como algunos de sus propios poetas griegos han dicho: “De él somos descendientes.”
17:29  »Por tanto, siendo descendientes de Dios, no debemos pensar que la divinidad sea como el oro, la plata o la piedra: escultura hecha como resultado del ingenio y de la destreza del ser humano.

Tit 1:12  Fue precisamente uno de sus propios profetas el que dijo: «Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones perezosos.»


Otro caso que se debe mencionar es el de Judas, quien cita a los libros apócrifos de “Enoc”, y la “Ascensión de Moisés”  (Judas 1:9;14)

Hugo Vásquez

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