lunes, 5 de septiembre de 2016

CURSO DE ROMANOS - LECCION 11 - NATURALEZA PECAMINOSA

Naturaleza pecaminosa y pecado original

La Biblia nos enseña en el libro de Génesis que el pecado entró en el mundo cuando Adán y Eva desobedecieron a la voluntad de Dios.  Pablo nos dice esta también en 5:12.  También sabemos que después de Adán y Eva algo cambió en los seres humanos, parece que todos nacen con una predisposición heredada para pecar.


Durante la historia del cristianismo muchos teólogos trataron de explicar lo que sucedió. Agustín de Hipona fue uno de los primeros en sistematizar el concepto de que a partir del primer pecado todos los seres humanos nacen con una naturaleza pecaminosa que les imposibilitaba completamente hacer algo bueno. De ahí nace el concepto de Depravación total.  Es decir el hombre perdió su libre albedrío para decidir entre pecar o no.
Por aquel mismo tiempo aparece en escena un monje conocido como Pelagio quien enseñaba que el ser humano no perdió nunca su libre albedrío y que lo único que se hereda de Adán es el ejemplo de lo que es pecado, es decir una naturaleza externa pecaminosa más no una interna.

El conflicto entre estos dos teólogos tambaleó la doctrina de la Iglesia en los primeros siglos, pero con el tiempo se llego a un consenso en una doctrina que se la conoce como semi-pelagianismo.  Que enseña que lo que el ser humano hereda de Adán es una naturaleza enferma por el pecado, pero no totalmente depravada. Es decir aunque el ser humano nace con la inclinación a pecar por la debilidad de su naturaleza todavía tiene libertad para decidir.
Esta es la posición que prevaleció en la iglesia por muchos siglos. Solamente en tiempos de la reforma protestante por medio de Lutero, Calvino y otros se retornó a la doctrina Agustiniana de la Depravación Total.  Que como una consecuencia tenía que presentar la doctrina de la predestinación, ya que si el ser humano no podía decidir por Cristo tenía que ser Dios el que determine quien creerá y quien no.
Tiempo después de darse la reforma protestante nos encontramos con el teólogo Jacobo Arminio quien a pesar de ser calvinista se cuestionó la doctrina de la predestinación y propuso otro concepto que es el de gracia general. 
Arminio no cuestionó la Depravación total, por eso no se lo debe confundir con el semipelagianismo, pero pensaba que la gracia de Dios que capacita a que el ser humano crea o no en Cristo estaba disponible para todos, con la diferencia en que la decisión de aceptar o no esta gracia radica en el ser humano.

Un punto a favor del arminianismo lo encontramos en esta epístola en 11:32

En fin, Dios ha sujetado a todos a la desobediencia, con el fin de tener misericordia de todos.

Posteriormente analizaremos con más detenimiento este texto.

Ante estas posiciones tenemos que ser sinceros y reconocer que la Biblia no nos da una respuesta clara sobre las consecuencias del pecado original en la naturaleza de los seres humanos que nacen después de Adán y Eva.  Aunque los debates entre grupos cristianos han sido acalorados, debemos reconocer que desde siglos atrás no se ha podido llegar a un consenso sobre el tema.

Los versículos que vienen a continuación respaldan la posición de la mayoría de cristianos protestantes en cuanto a los alcances de la Naturaleza Pecaminosa o lo que se conoce como ya mencionamos como la Depravación Total.

Pregunta para el diálogo:
Uno de los puntos que se ha debatido sobre el pecado original y lo que se hereda del mismo es en cuanto a la culpa. ¿Cree usted que heredamos la culpa del pecado de Adán y Eva o solamente la naturaleza pecaminosa?  

“Así está escrito:”

En esta sección Pablo hace una descripción detallada de todo lo que comprende la Naturaleza Pecaminosa en el ser humano. Y para eso hace uso de varias citas entremezcladas del Antiguo Testamento. 
Esta práctica de usar diferentes citas y unirlas en un solo hilo para expresar una idea ya era una práctica rabínica en los tiempos de Pablo.

Las citas que se usa en el pasaje que viene son:

Eclesiastés 7:20  No hay en la tierra nadie tan justo que haga el bien y nunca peque

Salmo 14 1 Dice el necio en su corazón: «No hay Dios.» Están corrompidos, sus obras son detestables; ¡no hay uno solo que haga lo bueno!
14:2  Desde el cielo el SEÑOR contempla a los mortales, para ver si hay alguien que sea sensato y busque a Dios.
14:3  Pero todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!

El mismo texto se repite en 53:1-3

Salmo 5:9  En sus palabras no hay sinceridad; en su interior sólo hay corrupción. Su garganta es un sepulcro abierto; con su lengua profieren engaños.

Además: (Salmo 140:3; 10:7; Isaías 59:7; Proverbios 1:16; Salmo 36:1)

El armar todo su argumento en base a citas del Antiguo Testamento apartadas las unas de las otras nos muestra la gran capacidad que tenía Pablo para usar las Escrituras y también su ejercicio constante de memorizarlas

“No hay un solo justo, ni siquiera uno”

Con estas palabras comienza nuestro apóstol a describir el alcance de la Naturaleza Pecaminosa. Como ya vimos, es por medio de una cita de Eclesiastés.

Muchos autores en especial liberales pueden argumentar que las citas que Pablo toma son en su mayoría de libros poéticos en donde los autores usan una figura literaria conocida como Hipérbole. Esto es una exageración poética.  Como cuando uno se dice: “Todo el mundo fue al concierto”. Sabemos que no todo el mundo fue al concierto pero es una exageración para ilustrar que mucha gente si fue.
Desde esta perspectiva muchos dirán que no quiere decir que no exista absolutamente nadie que sea justo. Si no más bien es una exageración que ilustra como estaba la situación en el contexto en el que se escribió estos textos.    

Sin embargo debemos mencionar que aunque las citas en su contexto original pueden ser una hipérbole, esto no quiere decir que la forma en las que Pablo las usa en su epístola sigan siendo así.  Si no más bien Pablo las usa para defender un argumento que ya lo dejó claro anteriormente que todos, judíos y gentiles están bajo el pecado.  Es decir las citas no son la base de su argumento sino que refuerzan el mismo. El argumento comenzó desde el capítulo Uno.

Por esta razón nuestra declaración doctrinal como iglesia protestante es que nadie puede alcanzar la Salvación por medio de las obras, ya que todos han pecado (3:23)   

“No hay nadie que entienda”

La Naturaleza pecaminosa afecta todas las áreas del ser humano y Pablo comienza por decirnos que lo primero que está afectado es el entendimiento, es decir la mente. De ahí parten todos los demás pecados.  Por eso aunque aunque Dios se haya revelado en la naturaleza el ser humano no ha podido leer esta revelación de Dios y ha distorsionado la verdad.

“nadie que busque a Dios. Todos se han descarriado, a una se han corrompido. No hay nadie que haga lo bueno; ¡no hay uno solo!”

Estos versos nos dirigen a la voluntad del ser humano que está corrompida.

“Su garganta es un sepulcro abierto; con su lengua profieren engaños.» «¡Veneno de víbora hay en sus labios!» «Llena está su boca de maldiciones y de amargura”

Aquí se hace alusión a una parte muy importante del ser humano como es su boca.
La expresión “Sepulcro abierto” nos da una imagen muy fuerte de lo que puede salir de nuestros labios en algunas ocasiones.  La “víbora” es un símbolo del pecado. Eso es lo que hay en la boca del ser humano.
“llena de maldiciones y amargura” esto es comprobable de manera muy simple para quienes conducen en una ciudad con mucho tráfico. 

“Veloces son sus pies para ir a derramar sangre; dejan ruina y miseria en sus caminos, y no conocen la senda de la paz.”

Luego se pasa a mencionar otra parte del ser humano. Sus pies.
Estos son “veloces para derramar sangre”. Es decir, la violencia, el rencor, el sentimiento de venganza. Son de alguna manera universales en el género humano.
Aunque las leyes que se escriben se supone que luchan por la paz, esta ha sido siempre utopía para la humanidad. Las leyes podrán mejorar pero el ser humano no. Sin Cristo en el corazón la humanidad camina de mal en peor.
Al contrario de lo que piensa la ideología humanista o la teología pos-mileniarista el mundo no podrá mejorar por esfuerzos humanos. Solo la intervención sobre natural nos dará el mundo ideal en un futuro.

«No hay temor de Dios delante de sus ojos.»

La conclusión del pasaje es esta. Ya que la raíz del pecado es no buscar a Dios. El alejamiento de Dios es el pecado.

Por medio de este elaborado argumento paulino podemos comprender que Depravación Total no implica que todas las cosas que el ser humano sean malas. Sino que significa que todas las áreas del ser humano se encuentran afectadas por el pecado. Mente, sentimientos y voluntad.  

El teólogo J J Packer al respecto comenta: “nadie es tan malo como podría serlo mientras que por otra parte nadie es tan bueno como debería serlo”


3.3.2.- Propósito de la ley

3:19  Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella, para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios.
3:20  Por tanto, nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley; más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado.

Luego de darnos una descripción detallada de los alcances de la naturaleza pecaminosa en base a pasajes del Antiguo Testamento. Pablo pasa a aclarar que no se trata solamente de los gentiles sino de la humanidad en general.

“Ahora bien, sabemos que todo lo que dice la ley, lo dice a quienes están sujetos a ella”

Por medio de esta afirmación el autor clara que se refiere también a los judíos, ya que ellos eran los que estaban bajo la ley. Ya que muchos judíos podrían excusarse diciendo que los textos citados del Antiguo Testamento se refieren a los gentiles, como lo indica el contexto del Salmo 14. Sin embargo Pablo insiste en la culpabilidad de los judíos y la siguiente frase lo aclara.

  “para que todo el mundo se calle la boca y quede convicto delante de Dios”

Aquí se deja en claro que nadie podrá excusarse delante de Dios en el día del Juicio.  Y la expresión “que todo el mundo se calle la boca” es un duro golpe en contra del orgullo judío. La misma idea se repite en la parte A del verso 20

“nadie será justificado en presencia de Dios por hacer las obras que exige la ley”.

Mientras que los judíos creían que solamente tener la ley les justificaba delante de Dios y los hacía miembros del pacto. Pablo insiste en su argumento que las obras de la ley no justifican a nadie,  ya que nadie ha podido cumplirlas en su totalidad.

“más bien, mediante la ley cobramos conciencia del pecado”

Aquí Pablo nos da un adelanto de lo que es el propósito de la ley. Posteriormente en los capítulos 6-8 profundizará este tema. Pero lo que aquí nos dice es que ya que la ley no da perdón de pecados su propósito es hacernos consientes del pecado. Es decir, la ley nos diagnóstica la enfermedad pero no nos da la cura. 
Sólo cuando nos damos cuenta de lo malos que somos podremos humillarnos sinceramente delante de Dios para buscar la redención que necesitamos. Ese es el propósito de la ley.


En este punto debemos reflexionar también en el hecho de que la Salvación tanto en el antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento siempre ha sido por gracia divina. 


Hugo Vásquez

Sígueme:
siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en Twitter

No hay comentarios:

Publicar un comentario