lunes, 12 de septiembre de 2016

CURSO DE ROMANOS - LECCION 15 - LAS BENDICIONES DE LA JUSTICIA

4.3.- Las bendiciones de la justicia (5:1-5:11)
4.3.1.-  Cinco privilegios de la justificación


5:1  En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
5:2  También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.
5:3  Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;
5:4  la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.
5:5  Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

“En consecuencia”

 
Aún cuando en el TR no se encuentra esta expresión, es claro que lo que sigue a continuación es un resumen de lo que como consecuencia de la justificación los cristianos experimentamos.
 
“ya que hemos sido justificados mediante la fe”

Es importante notar que el tiempo de la justificación es un presente aoristo, algo que sucedió de una vez por todas. 

Esta justificación por medio de la fe, de la cual Pablo ya nos ha hablado extensamente en los capítulos anteriores nos hace participes de algunos privilegios de los cuales podemos enumerar cinco:

1)    Tenemos paz con Dios
“tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”

En primer lugar lo que podemos experimentar luego de ser justificados mediante la fe en Cristo es la paz para con Dios.
La Biblia nos dice que sin Cristo el ser humano está en una posición de enemistad con Dios por medio del pecado, pero por medio del sacrificio de Cristo somos reconciliados con Dios.

 5:10  Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!

2Co 5:19  “esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación”

Esta reconciliación produce paz en nuestra relación con Dios. Cabe recalcar también que no se trata de una experiencia subjetiva de paz emocional, sino que es un acontecimiento objetivo, e histórico de restaurar las correctas relaciones de Dios con los seres humanos.
Recordemos que para  el pueblo de Israel la paz (Shalom) es mucho más que solo una experiencia emocional.  Se refiere también  a las correctas relaciones y a la armonía entre Dios y los seres humanos entre sí. Aún cuando el término que usa Pablo en griego es Eirene de seguro su mente estaba en el Shalom hebreo. 

2)    Tenemos acceso a la gracia

“tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes”

Por medio del sacrificio de Jesús nosotros disfrutamos de las bondades de Dios y tenemos acceso a las mismas por medio de nuestra relación restaurada con Dios

Hebreos 4:16  Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.

Tenemos acceso a disfrutar de la misericordia de Dios experimentada especialmente en el perdón constante de nuestros pecados,  por eso la expresión “en la cual nos mantenemos firmes”

3)    Tenemos esperanza de alcanzar la gloria de Dios

“Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios”

Así como Pablo nos dijo en 3:23 que fuimos “destituidos de la gloria de Dios”  y mencionamos que existen tres posibles explicaciones a esto.
Ahora nos dice que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Esto nos muestra un aspecto futuro de la salvación por cuanto es “esperanza”. Pero también podemos darnos cuenta que hay aspectos de la gloria de Dios que ya los recuperamos: ya vivimos una relación de alabanza a Dios, ya recuperamos el Espíritu de Dios en nosotros. Pero al mismo tiempo la imagen y semejanza de Dios en nosotros que fue nuestra gloria inicial no se ha restaurado completamente, y es parte de nuestra esperanza futura.

1Co 15:42 Así será también en la resurrección de los muertos: Lo que se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción;
1Co 15:43 lo que se siembra en deshonra, resucitará en gloria; lo que se siembra en debilidad, resucitará en poder.

1Co 15:49 Y así como hemos llevado la imagen del hombre terrenal, así también llevaremos la imagen del celestial.

Esto nos ayuda a mirar el aspecto de la teología cristiana del “ya si pero todavía no”
     
4)    Nos regocijamos en nuestros sufrimientos

“no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;  la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza”

Este es un aspecto de la salvación muy importante por lo incomprensible que es para la mente no regenerada. ¿Cómo puede alguien regocijarse en sus sufrimientos?

Primero tenemos que aclarar que el término que la NVI traduce por “regocijarse” en el verso 2 en el griego es Kaujáomai   que literalmente se puede traducir como “gloriarse” o “jactarse” con lo hace la Reina Valera.
Entonces no se trata de un sentirse bien y a gusto en medio de la tribulación, sino más bien de sentirse orgulloso en medio de la misma ya que sabemos que existe un propósito superior al enfrentarla.

La palabra que la NVI traduce por sufrimientos es en el griego thlipsis que la Reina Valera traduce como tribulación y en otras partes del Nuevo Testamento se ha traducido como “aflicción” y “persecución”.  Literalmente significa “presión” u “opresión” es decir es todo aquello que presiona u oprime nuestro ser. 

Pablo nos dice que nos gloriamos en el sufrimiento ya que es en estas situaciones en las que se forma en nosotros la cualidad de la perseverancia. Y la perseverancia forma la entereza de carácter. Es decir, somos moldeados por Dios en medio del sufrimiento. Nuestro carácter se forma en medio de la tribulación.  Conocer esta realidad, de que Dios tiene un propósito en medio de cualquier situación da como resultado en nosotros  la “esperanza”.

Pregunta de aplicación:

¿Experimentamos esperanza en medio de la tribulación? ¿Nos gloriamos en nuestras dificultades reconociendo que Dios tiene un propósito en medio de todo?

5)      Dios ha derramado su amor en nosotros
“porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado”

Un privilegio muy especial que disfruta alguien justificado es el conocimiento y la experiencia del amor de Dios derramado en nuestro corazón.  Esto se produce por medio de su Espíritu que pasa a habitar en nosotros cuando somos reconciliados con Dios.
Esta es la primera mención en Romanos del Espíritu Santo. En los próximos capítulos profundizará más al respecto cuando aborde el tema de la santificación en la cual el Espíritu de Dios juega un papel principal.
Aquí podemos decir que la experiencia del amor de Dios en nuestro corazón es el resultado de lo anteriormente expuesto como: tener paz con Dios, acceso a la gracia, esperanza de alcanzar la gloria de Dios y esperanza en medio del sufrimiento.

4.3.2.- Explicación del amor de Dios

5:6  A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados.
5:7  Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena.
5:8  Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.
5:9  Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!
5:10  Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!
Rom 5:11  Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.

Esta sección es una de las porciones más claras acerca del amor de Dios reflejado en el sacrificio de Jesús en la cruz. 

“A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados”

En los capítulos del 1 al 3 Pablo mostró la pecaminosidad del ser humano y por consecuencia la incapacidad de salvarse a sí mismo.  Aquí nos explica que el sacrificio de Jesús por los malvados fue establecido en el tiempo señalado. Dios es el Dios de la historia y nada escapa de su control.

“Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena. Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”

Este pasaje nos presenta un contraste entre la naturaleza humana y la divina. Mientras que en el ser humano no es natural el sacrificarse por los demás y mucho menos entregar la vida por otra  persona. Para Dios eso fue la muestra de su amor. Entregar su vida por nosotros cuando todavía éramos enemigos de Dios por nuestros pecados.  Este es el acto de amor más grandioso en la historia de la humanidad.

“Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!”

Como ya mencionamos anteriormente la justificación es un acto presente aoristo, que tiene consecuencias a futuro como lo es la “salvación del castigo de Dios”  literalmente dice: “salvos de la ira”. Que tiene que ver con la liberación de la condenación final de los impíos, pero que probablemente también hace alusión  a la “ira de Dios que se manifiesta con toda la humanidad”    en 1:18.

“Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!”

En el verso 10 se explica nuevamente  la reconciliación con Dios por medio de la  muerte de Cristo, pero se agrega el hecho de que “con mucha más razón” seremos salvados por su vida.
Este énfasis futuro en la salvación no contradice el aspecto presente del que se hace mención en otras partes del Nuevo Testamento.

Efesios 2:4  Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros,  2:5  nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!

Sino que probablemente Pablo está pensando en el tiempo futuro en donde se realizará el Juicio de Dios.

“Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación”

Este texto nos presenta un contraste con 2:17, en donde de los judíos se dice:

Ahora bien, tú que llevas el nombre de judío; que dependes de la ley y te jactas de tu relación con Dios;


Ya que el término que se usa para regocijarse en 5:11 y jactarse en 2:17 es el mismo (Kaujáomai)  Y la idea es que mientras que los judíos se jactaban de la ley pensando en que en ella estaba su relación con Dios, los cristianos nos jactamos en Dios pero por medio de nuestro Señor Jesucristo. 


Hugo Vásquez

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