viernes, 23 de septiembre de 2016

CURSO DE ROMANOS - LECCION 21 - LA ESPERANZA FUTURA

5.5.2.-  La esperanza futura


8:18  De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros.
8:19  La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios,
8:20  porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza
8:21  de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
8:22  Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto.
8:23  Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo.
8:24  Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?
8:25  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos nuestra constancia.
8:26  Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.
8:27  Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.

Luego de Pablo termina su argumento sobre la lucha de la naturaleza pecaminosa en contra del Espíritu. Comienza ahora una sección que trata de la esperanza del cristiano para el futuro.

 “De hecho, considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros”

Recordemos que en la sección anterior Pablo habló de que los cristianos sufriremos con
Cristo. Y que el hecho de ser partícipes de Cristo por estar unidos a él también nos hace herederos y tendremos parte en su Gloria.

Ahora en esta sección nos mostrará que las ventajas de tener parte en su Gloria no es necesariamente algo presente, sino más bien es una esperanza futura. Y que el presente está generalmente caracterizado por el sufrimiento.  

Esto no era extraño para los lectores del primer siglo pero parece que actualmente en algunos contextos se quiere evitar el tema del sufrimiento en la Iglesia.  Y se quiere cambiar el mensaje cristiano a un positivismo de alguna manera contrario a la Palabra de Dios.

“La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios,  porque fue sometida a la frustración. Esto no sucedió por su propia voluntad, sino por la del que así lo dispuso. Pero queda la firme esperanza”

En este pasaje se personaliza de alguna manera a la creación, del griego Ktistis que literalmente significa todo lo creado, con excepción del ser humano.  Y se dice que “aguarda con ansiedad” esto lógicamente es una prosopopeya, una figura literaria característica del Antiguo Testamento en donde se acostumbra dar características personales a la naturaleza. (Salmos 19:1)

Aquí en este texto podemos comprender cómo la creación misma fue maldecida en Adán y por eso aguarda con ansiedad el momento en el que el Pueblo de Dios pueda vivir perfectamente como hijos de Dios.  

Génesis 3:17  “Al hombre le dijo: «Por cuanto le hiciste caso a tu mujer, y comiste del árbol del que te prohibí comer, ¡maldita será la tierra por tu culpa! Con penosos trabajos comerás de ella todos los días de tu vida”

Es muy interesante notar que la frase “fue sometida a frustración” usa el término mataiotes que se puede traducir también como algo absurdo o vanidad. Y es el término que se utiliza en la Septuaginta en Eclesiastés 1:2:

“Lo más absurdo de lo absurdo, —dice el Maestro—, lo más absurdo de lo absurdo, ¡todo es un absurdo!”

Parece que todo el libro de Eclesiastés fuera un comentario de porque la creación es absurda o sometida a frustración como dice la NVI.  Esto quiere decir que en sí misma la creación ah perdido su propósito y va rumbo a la destrucción. Es decir la creación también comparte el sufrimiento del que Pablo habla en estos versículos.  Por eso en el verso 22 dice:

“Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto”

Pero también tiene al igual que nosotros  una esperanza de restauración.

“de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza, para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios”

Aquí Pablo nos explica cuál es la esperanza que la creación tiene. Y es de ser liberada de la corrupción que la esclaviza. Y esto se alcanzará cuando se de la completa libertad de los hijos de Dios.

En este punto es importante notar que el autor no está hablando de una destrucción o aniquilación final de la creación.  Sino más bien de una liberación.
Y en este punto vale aclarara que los pensadores cristianos han debatido la cuestión de la continuidad o discontinuidad de la creación en la vida eterna.

Tenemos que mencionar que desde los primeros pensadores, los Padres Apóstólicos ya existían estas dos escuelas, representadas por los de la escuela de Antioquía quienes tenían un origen judío en donde la esperanza tenía que ser cien por ciento en esta tierra. Mientras que los de la escuela de Alejandría quien con mucha influencia del Neo-Platonismo, que consideraba siempre lo material como malo tenían una esperanza cien por ciento celestial.

Frente a estos dos puntos de vista nosotros debemos recordar que en la Biblia se hace mención de una discontinuidad representada por “cielos nuevos y tierra nueva”:

“Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar”  Apocalipsis 21:1

Pero  al mismo tiempo han muchos textos también que nos muestran una continuidad de una creación restaurada:

Mat 19:28  “—Les aseguro —respondió Jesús—que en la renovación de todas las cosas, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, ustedes que me han seguido se sentarán también en doce tronos para gobernar a las doce tribus de Israel”


Hechos 3:21  “Es necesario que él permanezca en el cielo hasta que llegue el tiempo de la restauración de todas las cosas, como Dios lo ha anunciado desde hace siglos por medio de sus santos profetas”

Colosenses 1:20 “y, por medio de él, reconciliar consigo todas las cosas, tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz”

Como podemos ver en estos versículos como en Romanos, hay una esperanza de que cuando Cristo venga restaurará todas las cosas, es decir la creación misma.

Es muy probable que la imagen de “Cielos Nuevos y Tierra Nueva se refiera también a la restauración de todas las cosas. Recordemos que nosotros también en Cristo somos “Nuevas Criaturas”.  De esta menara pienso que tanto la continuidad y discontinuidad que existirá en el Reino Venidero es semejante a la continuidad y discontinuidad que existirá con nuestros cuerpos restaurados en la resurrección de los muertos. Eso parece dar a entender en los siguientes versículos.

Pregunta para el diálogo:
¿Cómo afecta la idea de continuidad o discontinuidad nuestra responsabilidad de cuidar el medio ambiente?

“Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto. Y no sólo ella, sino también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, gemimos interiormente, mientras aguardamos nuestra adopción como hijos, es decir, la redención de nuestro cuerpo”

Debemos notar aquí que los dolores de parto, son cuando se espera dar a luz una nueva vida. Son dolores con esperanza y regocijo. Esa debe ser la actitud no solo de la creación sino de quienes somos hijos de Dios y quienes tenemos esperanza de que algo mejor va a suceder en el tiempo de Dios.

En este texto se muestra claramente la tensión teológica que se presenta en toda la Biblia del  “Ya si pero todavía no”. Pues como dice Pablo nosotros ya tenemos las “primicias” del Espíritu. Ya somos hijos de Dios, pero todavía aguardamos lo que habremos de ser.  Aguardamos al igual que la naturaleza la redención de nuestro cuerpo.

 “Porque en esa esperanza fuimos salvados. Pero la esperanza que se ve, ya no es esperanza. ¿Quién espera lo que ya tiene?  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos, en la espera mostramos nuestra constancia”

Debemos recordar en todo momento que el cristianismo es una fe de esperanza. No debemos caer en falsos positivismo en donde el Reino de Dios ya se lo vive en su plenitud con todas sus bendiciones, ya que esto es falso. Todavía hay muchas cosas que “no se ven”  y por eso dice Pablo que es la esperanza.  Y la esperanza siempre tiene su motivación con el sufrimiento.  
Si bien es cierto es importante estar seguros de que ya vivimos el Reino de Dios en el ahora, especialmente dentro de la Iglesia. Pero todavía esperamos el tiempo en el que Dios sea quien intervenga sobrenaturalmente y restaure todas las cosas.

 Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Y Dios, que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu, porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios.

Este pasaje nos habla de las bendiciones actuales de vivir en el Reino y es la presencia del Espíritu quien intercede por nosotros, cuando por nuestro sufrimiento no sabemos qué pedir, cuando no entendemos lo absurdo de la naturaleza y la creación. Y es muy importante notar que el Espíritu mismo gime al igual que la naturaleza y al igual que nosotros. 


Los gemidos que “no pueden expresarse con palabras” difícilmente se debería entender como el famoso don de lenguas o glosolalia   ya que lo que Pablo quiere decir es que el Espíritu gime sin necesidad de palabras.  Ya que usa el término alaletos que literalmente es “sin palabras”. 

Hugo Vásquez

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