lunes, 19 de septiembre de 2016

Prédica - No te quejes, solo confía - Isaías 40:25-31

Introducción

La vida muchas veces es difícil.  (problemas, enfermedades, crisis económicas, sociales etc.)  Y muchas veces esas cosas nos cansan y nos dejan sin fuerzas. ¿Qué pasa con nuestra fe en esas circunstancias?


Tenemos dos opciones: Quejarnos de Dios o confiar en Dios y esperar.

Vamos a leer un texto en Isaías que nos ayudará a comprender que Dios quiere que confiemos en él para actuar a nuestro favor y fortalecernos.

Isa 40:25  «¿Con quién, entonces, me compararán ustedes? ¿Quién es igual a mí?», dice el Santo.
Isa 40:26  Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas!
Isa 40:27  ¿Por qué murmuras, Jacob? ¿Por qué refunfuñas, Israel: «Mi camino está escondido del SEÑOR; mi Dios ignora mi derecho»?
Isa 40:28  ¿Acaso no lo sabes? ¿Acaso no te has enterado? El SEÑOR es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable.
Isa 40:29  Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.
Isa 40:30  Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen;
Isa 40:31  pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.

Isaías escribe proféticamente a un pueblo que iba a vivir en el exilio por causa de su pecado. Pero Dios como es un Dios de misericordia les ofrece restaurarles. Dios sabía el pueblo en el exilio se iba a olvidar de que Dios puede rescatarles, y sabía que se iban a quejar diciendo que Dios se ha olvidado de ellos. Pero él les promete que ellos van a volar como las águilas, que él va a renovar sus fuerzas, pero ellos necesitaban confiar.

1.- Confía en la soberanía de Dios

Isa 40:25  «¿Con quién, entonces, me compararán ustedes? ¿Quién es igual a mí?», dice el Santo.
Isa 40:26  Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas!

Dios les deja claro que no hay nadie como él. Les muestra que solamente mirar la grandeza de la
creación es suficiente para comprender la grandeza del creador.
“Los cielos cuentan la gloria de Dios” Salmo 19:1
Rom 1:20  Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa.

¿Crees que el Dios que creo todo el universo no puede ayudarte en tu problema? ¿Crees en realidad que hay algo imposible para Dios?
Dios les dice que no solamente es el creador, sino que también es el que controla todo lo que sucede:  “ordena a las estrellas”. Porque Dios tiene el control de todo lo que sucede en el mundo, nada puede suceder sin que Dios lo permita.  Incluso para las cosas malas que pasan es porque Dios las permite.  
Ilustración: El ejemplo de Job y Satanás.
Si algo Dios lo permitió en nuestra vida es por algo. Y es importante comprender que Dios es soberano y que cualquier cosa que esté pasando, no importa que no entienda debo confiar que Dios tiene un propósito.

Rom 11:36  Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.

El propósito de todo es dar gloria a Dios. Aún nuestras vidas son para la gloria de Dios.
Muchas veces debemos tratar de cambiar nuestras perspectivas y comprender que Dios no vive para nosotros sino nosotros para Dios.

Ilustración: El ejemplo del ciego de nacimiento en Juan

Juan 9:2  Y sus discípulos le preguntaron: —Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres?
9:3  —Ni él pecó, ni sus padres —respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se hiciera evidente en su vida.

Toda su vida nunca supo el por qué ni el para qué de su enfermedad, hasta que Jesús le mostró que era para la gloria de Dios.

2.- Confía en el amor de Dios

Dios le dice al pueblo que él llama a cada estrella por su nombre, es decir Dios conoce a cada una. Si Dios conoce a cada estrella por su nombre ¿Será que no nos conoce a nosotros?

Mat 10:29  ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre;
Mat 10:30  y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza.
Mat 10:31  Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

Los seres humanos somos objeto del amor de Dios. Él pensó en nosotros y nos amó mucho antes de que nosotros lo conociéramos siquiera. “Dios te hizo para poder amarte”
De eso se trata el cristianismo a diferencia de otras religiones, la Biblia nos enseña que nosotros no podemos ganarnos el amor de Dios. No podemos hacer cosas para que Dios nos ame más o nos ame menos. Nuestras obras son porque Dios nos ama y no para que nos ame. Eso es la gracia de Dios
Y el amor de Dios se manifestó de manera perfecta en la vida y la obra de Jesús.

1Juan 4:10  En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.

Muchas veces nosotros mismo no podemos amarnos por nuestros defectos o nuestros errores, pero es increíble que Dios nos ama.
 “Si en algún momento nos es difícil amarnos a nosotros mismos, miremos la cruz”
La pregunta es: ¿si Jesús fue a una cruz para salvarnos aun cuando somos pecadores, creemos que no está interesado en ayudarnos en cualquiera que fuera nuestra situación?
Así como Dios conoce las estrellas por su nombre, el conoce lo que nosotros estamos viviendo. El también atravesó el dolor, la muerte, la traición y muchas cosas más.


3.- Confía y Dios renovará tus fuerzas

Isa 40:29  Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.
Isa 40:30  Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen;
Isa 40:31  pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.

En la Reina Valera dice: Dios multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. “Dios es el único que puede multiplicar por 0 y que la respuesta no sea 0” Es decir, no solamente le da fuerzas al que tiene pocas fuerzas, sino al que ya no tiene nada de fuerzas.  
Porque nunca depende de nuestras fuerzas sino de las de Dios.
“Aún los jóvenes se cansan y se fatigan” quiere decir que por más fuertes que pensemos que somos, las fuerzas humanas son limitadas. Pero los que confían en Dios encontrarán fuerzas que no son humanas, encontraran fuerzas de parte de Dios.  
El volar como las águilas es una gran ilustración de como Dios nos levantará por lo alto. Las águilas usan la tormenta para volar más alto. De igual manera Dios permitirá tormentas en nuestra vida para que podamos volar más alto.
Correr y no fatigarse, caminar y no cansarse, quiere decir que se trata de algo sobrenatural.
Esto se trata, no de que al confiar en Dios nos va a librar de la prueba, muchas veces no es así. Pero siempre nos va a dar la fuerza necesaria para enfrentar la prueba, y cuando pensamos que ya no damos más, él nos dice: confía y yo multiplicaré tus fuerzas.
Si confiamos en la fuerza de Dios y no en la nuestra vamos a confiar en una fuente de poder ilimitada.

Isa 40:27  ¿Por qué murmuras, Jacob? ¿Por qué refunfuñas, Israel: «Mi camino está escondido del SEÑOR; mi Dios ignora mi derecho»?
Isa 40:28  ¿Acaso no lo sabes? ¿Acaso no te has enterado? El SEÑOR es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable.

Y muchas veces los problemas que pasamos, es precisamente para mostrar al mundo que no se trata de nosotros, sino de Dios.

Conclusión
Aunque no comprendamos el porqué de nuestra situación, dejemos que Dios sea Dios. Que el haga su voluntad en nuestra vida, dejemos de pensar que nosotros podemos decirle a Dios como tiene que hacer las cosas.

Isa 55:8  «Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el SEÑOR—.
Isa 55:9  Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!
Isa 55:10  Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar para que dé semilla al que siembra y pan al que come,
Isa 55:11  así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos.


En los momentos en los que atravesamos circunstancias difíciles en nuestra vida, en lugar de quejarnos, lo que debemos hacer es confiar en la soberanía y en el amor de Dios. De esta manera experimentaremos como él renueva nuestras fuerzas y nos capacita para continuar adelante.  

Hugo Vásquez

Sígueme:

siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en Twitter

No hay comentarios:

Publicar un comentario