lunes, 17 de octubre de 2016

Prédica - ¿Cuál es la importancia de la ley?

Introducción

¿Alguna vez les ha pasado que van donde el médico solo por un chequeo general y les descubre
enfermedades que no sabían que tenían? Que importante es que nos den un diagnóstico a tiempo para buscar la solución. Otra cosa importante es saber ir al especialista adecuado o tomar la medicina adecuada. Muchas veces por auto-medicarnos o por no ir al especialista adecuado nos hacemos más daño.



El ser humano tiene una enfermedad espiritual. El pecado es una enfermedad mortal, y en nuestra vida espiritual sucede lo mismo es importante que nos den un buen diagnóstico de cómo esta nuestra vida espiritual y es importante saber cuál es la cura.   

En este mensaje vamos a hablar acerca de la importancia de la ley de Dios y vamos a ver como la ley nos ayuda en este proceso de encontrar la cura para nuestra enfermedad.  

Gal 3:19  Entonces, ¿cuál era el propósito de la ley? Fue añadida por causa de las transgresiones hasta que viniera la descendencia a la cual se hizo la promesa. La ley se promulgó por medio de ángeles, por conducto de un mediador.
3:20  Ahora bien, no hace falta mediador si hay una sola parte, y sin embargo Dios es uno solo.
3:21  Si esto es así, ¿estará la ley en contra de las promesas de Dios? ¡De ninguna manera! Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la ley.
3:22  Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se les conceda a los que creen.
3:23  Antes de venir esta fe, la ley nos tenía presos, encerrados hasta que la fe se revelara.
3:24  Así que la ley vino a ser nuestro guía encargado de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe.
3:25  Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos sujetos al guía.
3:26  Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús,
3:27  porque todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo.
3:28  Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.
3:29  Y si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa.

1.- Diagnostica la enfermedad

En los capítulos anteriores Pablo argumenta sobre la salvación solamente por la gracia de Dios por medio de la fe, en contra de los judíos que decían que los cristianos tienen que seguir obedeciendo todas las normas de la ley si quieren ser salvos.
Pero entonces surge la pregunta:
Gal 3:19 Entonces, ¿cuál era el propósito de la ley? Fue añadida por causa de las transgresiones hasta que viniera la descendencia a la cual se hizo la promesa…
Lo que Pablo argumenta es que la ley nos fue dada hasta que venga Jesús por causa del pecado del ser humano. Es decir, la ley está para hacer consiente al ser humano que es pecador.
Romanos 7:7 ¿Qué concluiremos? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Sin embargo, si no fuera por la ley, no me habría dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habría sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: «No codicies.
Es decir, la ley estuvo dada por Dios para poder diagnosticar la enfermedad del ser humano. Si no existiera la ley el ser humano no sabría que es pecador.
Desde esta perspectiva la ley es buena porque abre nuestros ojos y nos muestra que no podemos vivir perfectamente de acuerdo a la voluntad de Dios. Nos hace ver que no somos dignos de Dios.
En el tiempo de Jesús existían muchos fariseos que se creían justos porque cumplían la ley de Dios hasta en los puntos más mínimos según ellos. Pero Jesús siempre les mostraba que no eran perfectos, que se preocupaban por los asuntos externos de la ley y no por lo fundamental.
En nuestro tiempo también existe mucha gente que no sabe que tiene un problema, que no es consciente de su enfermedad. Las personas dicen: “Yo soy buena gente” “Yo no le hago daño a nadie” y piensan que están justificadas delante de Dios.  Son como personas que están enfermas pero que no lo saben, y necesitan que alguien les dé un diagnóstico.
Pero, de igual manera ahora la Palabra de Dios nos da el diagnóstico de nuestra enfermedad. Es por eso que muchas veces la gente no acepta el Evangelio porque piensan que no lo necesitan. La gente no puede aceptar la cura si primero nadie le dice que está enfermo.
Solo basta leer 3 capítulos en la Biblia Mateo 5-7 Para comprender lo mal que estamos delante de Dios.
Ilustración: La Historia del Joven Rico en Marcos 10:17-30
El problema de ese joven era el amor a las riquezas, pero todos tenemos alguna debilidad y algo en lo que Dios nos va a decir siempre “aún te falta una cosa”
El primer paso de diagnóstico es muy importante porque nos vuelve humildes delante de Dios, nos hace dar cuenta de que necesitamos de una cura. El problema más grande es el orgullo, cuando pensamos que no necesitamos de Jesús.
Lucas 18:9  A algunos que, confiando en sí mismos, se creían justos y que despreciaban a los demás, Jesús les contó esta parábola:
18:10  «Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo, y el otro, recaudador de impuestos.
18:11  El fariseo se puso a orar consigo mismo: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres —ladrones, malhechores, adúlteros—ni mucho menos como ese recaudador de impuestos.
18:12  Ayuno dos veces a la semana y doy la décima parte de todo lo que recibo.”
18:13  En cambio, el recaudador de impuestos, que se había quedado a cierta distancia, ni siquiera se atrevía a alzar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!”
18:14  »Les digo que éste, y no aquél, volvió a su casa justificado ante Dios. Pues todo el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

2.- Muestra la medicina
Solamente recibir en diagnóstico no nos cura, necesitamos al médico especialista que nos de la medicina.
De igual manera solamente el conocimiento de la ley no justificaba a nadie. Podemos conocer de memoria la Palabra de Dios, pero eso no nos justifica. Para ser justificado se tiene que hacer nuestro el sacrificio de Jesús por medio de la fe.
 3:22  Pero la Escritura declara que todo el mundo es prisionero del pecado, para que mediante la fe en Jesucristo lo prometido se les conceda a los que creen.
3:23  Antes de venir esta fe, la ley nos tenía presos, encerrados hasta que la fe se revelara.
3:24  Así que la ley vino a ser nuestro guía encargado de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe.

Solamente el sacrificio de Jesús en la cruz nos limpia de nuestra enfermedad que es el pecado, y solo por la fe en él somos justificados.  
Dice Pablo que la ley fue nuestra guía en griego Pedagogos. Que era el siervo que se encargaba de llevar a los niños a sus estudios.
3:24  Así que la ley vino a ser nuestro guía encargado de conducirnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe.

Hoy de igual manera la Biblia es la que nos lleva a Cristo para ser justificados por la fe
Isa 53:4  Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado.
53:5  Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados
De esa manera vemos que la Palabra de Dios nos diagnostica la enfermedad, pero también nos muestra donde está la cura.
Que cada vez que leamos la Palabra de Dios que podamos encontrar a Cristo en ella

3.- Hace posible una nueva vida

Pero lo más importante de todo esto es que si hemos recibido el diagnóstico correcto y la medicina correcta vamos a recuperar nuestra salud. Nuestra vida será diferente, con más fuerza, vitalidad.
De igual manera espiritualmente si la Palabra de Dios nos dio el diagnóstico, y Jesús nos curó de nuestros pecados, debemos tener una nueva vida.
3:25  Pero ahora que ha llegado la fe, ya no estamos sujetos al guía.
3:26  Todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús,
3:27  porque todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo.
La fe en Jesús nos hace hijos de Dios, lo que automáticamente significa que debemos comportarnos como tales. Pero también dice que por medio del bautismo nos hemos revestido de Cristo. Nosotros sabemos que el bautismo es un símbolo exterior de lo que sucede en nuestro interior.
Desde los tiempos de Jesús se acostumbraba vestir a las personas que se bautizaban con ropas blancas también como un símbolo de pureza. Pero Pablo nos dice que espiritualmente hemos sido revestidos de Cristo. Es como por medio de la fe Dios nos cambia de ropa.
¿Cómo era nuestra ropa antes de conocer a Cristo?
Isa 64:6  Todos somos como gente impura; todos nuestros actos de justicia son como trapos de inmundicia. Todos nos marchitamos como hojas: nuestras iniquidades nos arrastran como el viento.

Aún nuestras buenas obras, aún eso que pensamos que nos hace buena gente, para Dios es desagradable. Pero esos trapos de inmundicia Dios nos cambia y nos viste como Cristo. Por medio de la fe cuando Dios nos mira ya no nos ve como somos, sino lo que Cristo es y lo que hizo por nosotros.
Pero ese ser revestido de Cristo es ahora vivir diferente, vivir como una persona sana. Cuando tenemos a Jesús él nos capacita para hacer cosas que antes no podíamos hacer. Y en especial Pablo hace énfasis en este pasaje en la unidad que debemos tener como hijos de Dios.
3:28  Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús.
La nueva vida en Cristo se manifiesta especialmente en la unidad que debemos tener unos con otros. En el tiempo que Pablo escribe esto las diferencias eran marcadas entre judíos y gentiles, pero el evangelio cambia eso. Lo mismo con las diferencias sociales.
Hoy también podemos experimentar estas divisiones, de raza, de situación social, y de género. Pero el Evangelio rompe con todo eso, la Nueva vida en Cristo se manifiesta al vivir en unidad.
La gente creerá en Jesús cuando la Iglesia aprenda a vivir en unidad

Conclusión:

Así como para el pueblo de Israel la Ley cumplió una función importante al llevarles a Cristo. Hoy también para nosotros la Palabra de Dios es la que nos diagnostica nuestra enfermedad, nos guía a la medicina por medio de la fe, y hace posible en nosotros una nueva vida en Cristo.

Hugo Vásquez


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