miércoles, 16 de noviembre de 2016

CURSO DE ISAÍAS - LECCIÓN 8 - EL SIERVO DE DIOS

4.4.- El Rey como siervo


En Isaías sobresale el uso del término siervo para referirse a la obra del Mesías. Muchos autores especulan que no se refiere necesariamente al Mesías sino que es una expresión para referirse a Ciro, quien fue usado por Dios para restaurar al pueblo de Israel.  Pero, en el Nuevo Testamento tenemos la confirmación de que son textos que anuncian a Cristo.
Para muchos judíos esta expresión hace referencia al pueblo de Israel, pero al analizar estos pasajes nos daremos cuenta que es muy difícil esta interpretación.



4.4.1.- Primer cántico

Isa 42:1  »Éste es mi siervo, a quien sostengo, mi escogido, en quien me deleito; sobre él he puesto mi Espíritu, y llevará justicia a las naciones.
42:2  No clamará, ni gritará, ni alzará su voz por las calles.
42:3  No acabará de romper la caña quebrada, ni apagará la mecha que apenas arde. Con fidelidad hará justicia;
42:4  no vacilará ni se desanimará hasta implantar la justicia en la tierra. Las costas lejanas esperan su enseñanza.»
42:5  Así dice Dios, el SEÑOR, el que creó y desplegó los cielos; el que expandió la tierra y todo lo que ella produce; el que da aliento al pueblo que la habita, y vida a los que en ella se mueven:
42:6  «Yo, el SEÑOR, te he llamado en justicia; te he tomado de la mano. Yo te formé, yo te constituí como pacto para el pueblo, como luz para las naciones,
42:7  para abrir los ojos de los ciegos, para librar de la cárcel a los presos, y del calabozo a los que habitan en tinieblas.
42:8  »Yo soy el SEÑOR; ¡ése es mi nombre! No entrego a otros mi gloria, ni mi alabanza a los ídolos.
42:9  Las cosas pasadas se han cumplido, y ahora anuncio cosas nuevas; ¡las anuncio antes que sucedan!»

Este pasaje de Isaías podemos verlo claramente relacionado con Jesús en el Nuevo Testamento, una vez de manera indirecta el momento de su bautismo:

Mat 3:17  Y una voz del cielo decía: «Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él.»

De una forma interesante en esta expresión se relacionan, por un lado el siervo de Isaías con el Mesías rey del Salmo 2:

Salmo 2:7  Yo proclamaré el decreto del SEÑOR: «Tú eres mi hijo», me ha dicho; «hoy mismo te he engendrado.

Dándonos a entender que en Jesús se cumplía la esperanza de un rey como David, pero también con las características del Siervo de Isaías.
Por otro lado, y de una forma más directa se relaciona a Jesús con esta profecía en:

Mat 12:15  Consciente de esto, Jesús se retiró de aquel lugar. Muchos lo siguieron, y él sanó a todos los enfermos,
Mat 12:16  pero les ordenó que no dijeran quién era él.
Mat 12:17  Esto fue para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías:
Mat 12:18  «Éste es mi siervo, a quien he escogido, mi amado, en quien estoy muy complacido; sobre él pondré mi Espíritu, y proclamará justicia a las naciones.

De esta manera como cristianos nos queda claro el hecho de que las características que Isaías nos da del Siervo de Dios, es claro que se refieren a las características de la misión de Jesús.

Características del siervo de Dios
En el primer versículo se nos presenta algunas características de cómo sería el Mesías

Dispuesto a servir
 “Éste es mi siervo”
El solo hecho de que se le llame “siervo” ya tiene un gran significado, ya que ese siervo es Dios mismo:  
Filipenses 2:6  quien, siendo por naturaleza  Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse.  2:7  Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos.

Jesús dijo que “El hijo del hombre no vino a que le sirvan sino a servir”. Toda su vida fue un ejemplo de servicio, de preocuparse por las necesidades de los demás antes que de las propias.   

Llamado por Dios
“Mi escogido”
La Biblia nos dice que Jesús es el cordero sacrificado desde antes de la fundación del mundo. Dios tenía un propósito y tenía un plan para llevar a cabo su propósito, y el centro de todo era la cruz de Jesús.  
Esto de que fue escogido por Dios no se trata solamente de Jesús sino de todos quienes estamos en Jesús, él nos ha llamado, y también por medio de nosotros lleva a cabo su plan.

Capacitado por Dios
“a quien sostengo” “sobre él he puesto mi Espíritu”
Otra de características que Isaías nos menciona sobre Jesús es que en su ministerio él iba a ser sostenido por Dios, era Dios quien iba a respaldar su obra.  Jesús mismo nos demostró como el realizaba sus obras por la dependencia y la relación que tenía con el Padre y por medio del Espíritu de Dios.  
A partir de esta verdad nosotros debemos reflexionar “Si para Jesús era importante hacer las cosas con el respaldo del Espíritu de Dios con mucha más razón para nosotros” No hay forma de cumplir la Misión sin el Espíritu de Dios. El único que nos puede sostener siempre es Dios.
Al cumplir con estas características vemos que Dios se deleitaba en su siervo. De igual manera cuando nosotros nos decidimos a servir a Jesús él se deleita con nosotros.  

La misión de un siervo de Dios
Amar como Dios ama
42:3  No acabará de romper la caña quebrada, ni apagará la mecha que apenas arde. Con fidelidad hará justicia;

¿Qué nos quiere decir Isaías con esto? En algunos lugares del medio oriente crecían cañas a las orillas de los ríos, pero por lo general los que recogían las cañas sabían que si la caña que estaba creciendo se rompía o se torcía ya no servía para nada y la acababan de romper y la arrancaban.  
El pueblo era como esa caña que se había roto, pero Jesús no es como el agricultor que acaba de romper la caña y la desecha, sino que Jesús estaba aquí para restaurar, por amor y misericordia.  
El pueblo de Israel es como esa mecha que estaba por apagarse, pero Jesús no venía a acabar de apagarla sino a darle vida.
Y eso es lo mismo con nosotros somos como esa caña quebrada o como esa mecha a punto de extinguirse, pero Jesús vino para darnos vida, para salvarnos.
La Misión de Jesús es esa:
42:7  para abrir los ojos de los ciegos, para librar de la cárcel a los presos, y del calabozo a los que habitan en tinieblas.

Jesús cumplió su misión por amor, nuestra misión hoy es la misma amar como Jesús ama. Mostrar misericordia de las cañas quebradas. Todos conocemos personas que necesitan del amor y la misericordia de Dios, y por medio de la luz de Jesús podemos volver a encender las mechas que están por apagarse.  

Pregunta para la aplicación:
1.- ¿Conocemos gente a nuestro alrededor que se sienten como cañas quebradas o mechas a punto de extinguirse? ¿Qué podemos hacer hoy por ellos?

Proclamar la Palabra de Dios

Lo mejor que se le puede dar a alguien es la Palabra de Dios.
42:4  no vacilará ni se desanimará hasta implantar la justicia en la tierra. Las costas lejanas esperan su enseñanza.»

Isaías nos dice que el mundo entero esperaría las enseñanzas del Mesías porque el mundo entero necesita de la Palabra de Dios.  El mundo vive en oscuridad y necesita la luz.

42:6  «Yo, el SEÑOR, te he llamado en justicia; te he tomado de la mano. Yo te formé, yo te constituí como pacto para el pueblo, como luz para las naciones,
Jesús dijo: “Yo soy la Luz del mundo”, en él se cumple la profecía del siervo que sería “Luz para las naciones” Pero, nuestra misión debe ser la misma, “ser luz”. Jesús dijo “ustedes son la luz del mundo”.  
Si hemos conocido la luz de Jesús nosotros debemos reflejar la luz de Jesús a las personas que están en oscuridad.

Glorificar el nombre de Dios
 42:8  »Yo soy el SEÑOR; ¡ése es mi nombre! No entrego a otros mi gloria, ni mi alabanza a los ídolos.
La misión de Jesús consistió siempre en dar la gloria al Padre. Nuestra misión también es siempre dar la gloria a Dios. Debemos reconocer que todo lo que nosotros somos o todo lo que hacemos es solamente por Dios.  Cada cosa que hacemos debe estar siempre motivada para dar gloria a Dios.
Incluso el hecho de proclamar la Palabra de Dios es para que más personas den gloria a Dios, también las buenas obras que nosotros hacemos deben ser con el propósito de que la gente de gloria a Dios.
“Para que ellos vean las buenas obras y glorifiquen al Padre que está en los cielos”

Pregunta para la aplicación:
1.- ¿Hay algo en mi vida que las personas pueden ver y dar la gloria a Dios?


Conclusión

“Debemos seguir el ejemplo de Jesús sobre cómo ser un siervo de Dios. Debemos aceptar la misión de amar como Dios ama, proclamar la Palabra de Dios y glorificarle en todo. Consientes de qué es él quien nos llama y nos capacita para poder hacerlo” 

Hugo Vásquez

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