miércoles, 23 de noviembre de 2016

CURSO DE ISAÍAS - LECCIÓN 9 - SEGUNDO CÁNTICO DEL SIERVO

4.4.2.- Segundo cántico

Isa 49:1  Escúchenme, costas lejanas, oigan esto, naciones distantes: El SEÑOR me llamó antes de que yo naciera, en el vientre de mi madre pronunció mi nombre.
Isa 49:2  Hizo de mi boca una espada afilada, y me escondió en la sombra de su mano; me convirtió en una flecha pulida, y me escondió en su aljaba.
Isa 49:3  Me dijo: «Israel, tú eres mi siervo; en ti seré glorificado.»

Isa 49:4  Y respondí: «En vano he trabajado; he gastado mis fuerzas sin provecho alguno. Pero mi justicia está en manos del SEÑOR; mi recompensa está con mi Dios.»
Isa 49:5  Y ahora dice el SEÑOR, que desde el seno materno me formó para que fuera yo su siervo, para hacer que Jacob se vuelva a él, que Israel se reúna a su alrededor; porque a los ojos del SEÑOR soy digno de honra, y mi Dios ha sido mi fortaleza:
Isa 49:6  «No es gran cosa que seas mi siervo, ni que restaures a las tribus de Jacob, ni que hagas volver a los de Israel, a quienes he preservado. Yo te pongo ahora como luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra.»
Isa 49:7  Así dice el SEÑOR, el Redentor y Santo de Israel, al despreciado y aborrecido por las naciones, al siervo de los gobernantes: «Los reyes te verán y se pondrán de pie, los príncipes te verán y se inclinarán, por causa del SEÑOR, el Santo de Israel, que es fiel y te ha escogido.»


Este pasaje es denominado el segundo cántico del siervo de YHWH. En este texto volveremos a escuchar algunas palabras sobre el llamado y la misión del siervo, pero con cierto énfasis diferente.

El llamado del Siervo
Mientras que el cántico anterior parecía estar dirigido a la nación de Israel, aquí se refiere a las “costas lejanas y naciones distantes”. Es decir, a las naciones gentiles.  En este cántico es el Siervo de Dios quien habla en primera persona y dice: “El SEÑOR me llamó antes de que yo naciera, en el vientre de mi madre pronunció mi nombre”. Nos encontramos nuevamente con la idea de que el Mesías sería elegido por Dios para su misión desde antes de la fundación del mundo.  Es interesante notar que esta misma expresión se ha usado con otros siervos de Dios para cumplir con su misión:
Sobre Jeremías se dice:

Jer 1:5 «Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones.»

Y Pablo también las aplicó para sí mismo:
Gal 1:15 Sin embargo, Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Cuando él tuvo a bien



Pregunta para el diálogo:
1.- ¿Podemos nosotros decir al igual que Pablo que Dios nos apartó desde el vientre de nuestra madre para hacer su obra?

La Biblia dice de todos los cristianos:
Efesios 1:4  Dios nos escogió en él antes de la creación del mundo, para que seamos santos y sin mancha delante de él. En amor
1:5  nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad,
1:6  para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.

Fuimos escogidos por Dios para vivir en santidad, y fuimos predestinados para ser parte de su Reino y para la Gloria de Dios.  Otro texto similar es:
Romanos 8:29  Porque a los que Dios conoció de antemano, también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.
8:30  A los que predestinó, también los llamó; a los que llamó, también los justificó; y a los que justificó, también los glorificó.
Sin embargo, debemos notar que en Romanos 8:30 el llamado está luego de la elección, al igual que Pablo lo afirma:
“Dios me había apartado desde el vientre de mi madre y me llamó por su gracia. Cuando él tuvo a bien”
Es decir, aun cuando el propósito de Dios para con todos es el de hacer su obra por medio de nosotros, queda en nuestra parte el aceptar el llamado de Dios. Que como la experiencia nos muestra, no todos lo hacen.

Características del Siervo
Isa 49:2  Hizo de mi boca una espada afilada, y me escondió en la sombra de su mano; me convirtió en una flecha pulida, y me escondió en su aljaba.
Isa 49:3  Me dijo: «Israel, tú eres mi siervo; en ti seré glorificado.»
La primera característica que se nos menciona del Siervo de Dios es que su boca es una espada afilada. Esto se refiere a que sus palabras serán el arma que él usará. Esta metáfora de las Palaras como una espada era muy usada en el antiguo oriente. En el Nuevo Testamento se aplica esta analogía a Jesús con la sola diferencia de que la espada será de dos filos.
Apocalipsis 1:16  En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos. Su rostro era como el sol cuando brilla en todo su esplendor.
El autor de Hebreos también usa la misma comparación para referirse a la Palabra de Dios:
Heb 4:12  Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.

Esta es una de las características que nos confirman que la figura del Siervo de Isaías se refiere al Mesías. Aunque en el versículo 3 se refiere al Siervo como Israel, y esto ha sido el argumento de muchos para decir que el siervo es la nación de Israel. Sin embargo, sabemos que por el contexto y en especial el versículo 6 en donde vemos que el siervo traerá la salvación a Israel. Por tanto, no puede ser la misma nación.  Por otro lado, tampoco es la única vez en donde al mesías en el Antiguo Testamento se le compara con Israel mismo.  Un ejemplo es:
Oseas 11:1  «Desde que Israel era niño, yo lo amé; de Egipto llamé a mi hijo.

En este caso se confirma en el Nuevo Testamento que Israel era el Mesías:

Mat 2:15  donde permaneció hasta la muerte de Herodes. De este modo se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: «De Egipto llamé a mi hijo.»
Continuando con las características de este siervo se dice que “y me escondió en la sombra de su mano” Probablemente haciendo referencia a la posición que usaban los soldados para proteger sus espadas con sus manos.
También se dice del siervo “me convirtió en una flecha pulida, y me escondió en su aljaba” Vemos que estas imágenes de “espada y flechas” nos hacen pensar en guerras y batallas, pero la batalla del Siervo de Dios se peleará solo con su Palabra. No existe arma más poderosa. Y no es un arma para destruir sino para restaurar y salvar:

“a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra”



Primer desaliento del Siervo  

En el primer cántico de Isaías 42 no pudimos ver el sufrimiento del Siervo de Dios, que será una característica de los siguientes cánticos, por esta razón algunos los han llamado los “cánticos del Siervo Sufriente”. Pero en este cántico tenemos la primera visión del desaliento que sufrirá el corazón del Siervo de Dios.
Isa 49:4  Y respondí: «En vano he trabajado; he gastado mis fuerzas sin provecho alguno. Pero mi justicia está en manos del SEÑOR; mi recompensa está con mi Dios.»

Es interesante notar que estas palabras de desaliento salen de la boca de Dios mismo. Y es una idea que se repite por toda la Biblia, para expresar la frustración de Dios con los seres humanos que lo rechazan después de todo lo que él hace por ellos.  Un texto similar está en:

Isa 65:2  Todo el día extendí mis manos hacia un pueblo rebelde, que va por mal camino, siguiendo sus propias ideas.
Jesús mismo se lamentó por Jerusalén de esta manera:
Mat 23:37  »¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, pero no quisiste!


Estos pasajes nos invitan a reflexionar en el inmenso amor de Dios, y en como su corazón se entristece al sentir el rechazo de los seres humanos. Una muestra de que la decisión de rechazar o aceptar el llamado de Dios es del ser humano.  



Pregunta para la reflexión:


1.- ¿Alguna vez hemos sentido que en vano hemos trabajado en la obra de Dios?

2.- ¿Qué es lo que nos ha animado a seguir adelante en esos momentos?


Inmediatamente después de lamentarse el siervo de Dios dice estas palabras: “Pero mi justicia está en manos del SEÑOR; mi recompensa está con mi Dios”. Con esto expresa que la confianza en que sus obras valen la pena está en Dios.  Solo él puede recompensar a su siervo con justicia. Estas palabras nos deben servir de motivación también cuando estamos haciendo la obra de Dios y humanamente no vemos resultados. Pero Dios que todo lo conoce puede ver las intenciones de nuestro corazón y también, y también el fruto que nosotros no podemos ver.


La Misión del Siervo

Isa 49:5  Y ahora dice el SEÑOR, que desde el seno materno me formó para que fuera yo su siervo, para hacer que Jacob se vuelva a él, que Israel se reúna a su alrededor; porque a los ojos del SEÑOR soy digno de honra, y mi Dios ha sido mi fortaleza:

El Señor declara en este pasaje que la misión del siervo de Dios sería la restauración del Pueblo de Israel. En el siguiente versículo nos da a entender que se trata del regreso del exilio. Pero como nosotros sabemos esto suele ser un símbolo de la salvación final por medio del Mesías.
Pero la misión del siervo no se quedaría solamente con las tribus de Israel, ya que dice que eso no será gran cosa, sino que se extendería hacia todas las naciones. Por eso también tenemos la seguridad que esta fue una obra que solamente Jesús la llevó a cabo.
Isa 49:6  «No es gran cosa que seas mi siervo, ni que restaures a las tribus de Jacob, ni que hagas volver a los de Israel, a quienes he preservado. Yo te pongo ahora como luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra.»

Nuevamente nos encontramos con la metáfora de la luz, en este caso es una luz para el mundo entero, por medio de la predicación de la Palabra de Dios. Así entendieron este texto Pablo y Bernabé:
Hechos 13:46  Pablo y Bernabé les contestaron valientemente: «Era necesario que les anunciáramos la palabra de Dios primero a ustedes. Como la rechazan y no se consideran dignos de la vida eterna, ahora vamos a dirigirnos a los gentiles.
13:47  Así nos lo ha mandado el Señor: »“Te he puesto por luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra.”

Esto es una muestra de como en el Antiguo Testamento si hay declaraciones directas de que Dios es un Dios de todas las naciones y busca la salvación de todos los pueblos no solamente del pueblo de Israel. 

Hugo Vásquez

Sígueme:

No hay comentarios:

Publicar un comentario