martes, 6 de diciembre de 2016

CURSO DE DOCTRINA BÍBLICA - LECCIÓN 6 - LA HUMANIDAD Y DIVINIDAD DE CRISTO

3.1.3.  Limitaciones espirituales

Este ha sido un objeto de debate por mucho tiempo en la historia del cristianismo, ya que no podemos saber con certeza hasta que punto Cristo estaba limitado espiritualmente en cuanto a sus atributos divinos.  Pablo declara en Filipenses 2:6-7:


“Quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos”.

La Palabra que aquí se usa por “rebajarse” es en el griego Kenosis  que literalmente significa, despojarse, o vaciarse. La pregunta siempre ha sido ¿De qué se despojo Jesús? Solo de su posición de autoridad sobre todas las cosas, ¿o también de sus atributos divinos como la omnisciencia o la omnipresencia etc?
Es muy complicado dar una respuesta acertada a esta pregunta, solo podemos afirmar algunas cosas que la biblia afirma, como que Jesús dependía de la oración al Padre para llevar a cabo su misión (Marcos 1:35); Cristo dependía del Espíritu Santo para hacer algunas cosas (Hechos 10:38); Había cosas que Jesús no conocía (Marcos 13:32) etc. 
Pero al mismo tiempo existen muchos pasajes bíblicos que afirman que Jesús mantenía los atributos de la divinidad, pero eso estudiaremos la próxima Lección que trata sobre la “divinidad de Jesucristo”

1.1         La Divinidad de Cristo

Si bien afirmamos que Jesús es cien por ciento hombre, también debemos afirmar que Jesús es cien por ciento Dios. (Juan 1:1; Romanos 9:5)
 Nuestra declaración doctrinal es que Jesús es igual en esencia, gloria y poder, al Padre y al Espíritu Santo.  La subordinación aparente en los Evangelios con respecto al Padre (Juan 14:28; 10:8) fue solamente temporal, por decisión personal, y con el propósito de llevar a cabo la obra de la salvación.  (Filipenses 2:5-8)

También la Biblia dice que él es el resplandor de la Gloria de Dios:

Heb 1:3 “El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas”.


3.2.1 Los nombres divinos que se le dan en las Escrituras

Dios

Heb 1:7  En cuanto a los ángeles dice: «Él hace de los vientos sus ángeles, y de las llamas de fuego sus servidores.»
Heb 1:8  Pero con respecto al Hijo dice: «Tu trono, oh Dios, permanece por los siglos de los siglos, y el cetro de tu reino es un cetro de justicia.

Tit 2:13  mientras aguardamos la bendita esperanza, es decir, la gloriosa venida de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

(Romanos 9:5; Juan 20:28; Juan 1:1)

El Hijo de Dios
Mat 16:16  —Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.

(Mateo 8:29; Lucas 22:70)

El Primero y el último (El alfa y la omega)

Apocalipsis 1:8  «Yo soy el Alfa y la Omega —dice el Señor Dios—, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.»

Este es un gran argumento que demuestra la divinidad de Jesús porque solo Dios puede ser Todopoderoso

El Santo
Hechos 3:14  Rechazaron al Santo y Justo, y pidieron que se indultara a un asesino.

 El Señor
Lucas 2:11  Hoy les ha nacido en la ciudad de David un Salvador, que es Cristo el Señor.

(Hechos 9:17; Hechos 4:13)

Es importante resaltar en este punto que los Judíos al referirse a Jesús como Señor estaban declarando que era Dios ya que en la traducción griega del Antiguo Testamento (Septuaginta) se tradujo el nombre de Dios (YHWH) por la palabra griega (KYRIOS) que significa Señor. Y ese es el mismo término que utilizaron para referirse a Jesús.


1.1.2    A Jesús se le rinde adoración

Primero dejemos claro que fue Jesús mismo quien afirmó que solo a Dios se le debe adorar (Mateo 4:10; Apocalipsis 22:8-9). Pero Jesús mismo fue objeto de adoración en muchas ocasiones y él nunca la rechazó. 

Heb 1:6  Además, al introducir a su Primogénito en el mundo, Dios dice: «Que lo adoren todos los ángeles de Dios.»

Fil 2:10  para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra,


1.1.3    La Iglesia del inicio invocaba el nombre de Jesús

1Co 1:2  “a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los que han sido santificados en Cristo Jesús y llamados a ser su santo pueblo, junto con todos los que en todas partes invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y de nosotros”

Hechos 7:59  Mientras lo apedreaban, Esteban oraba. —Señor Jesús —decía—, recibe mi espíritu.

1.1.4    Los oficios divinos que la Biblia asigna a Jesús
Creador del universo
Juan 1:3  Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir.
Juan 1:4  En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.
Sustentador de todas las cosas
Heb 1:3  “El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas.”

(Colosenses 1:17)

Perdonador de pecados
Mar 2:5  “Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: —Hijo, tus pecados quedan perdonados”.

Juez de vivos y de muertos
2Ti 4:1  En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos, te doy este solemne encargo:

Juan 17:1  “Después de que Jesús dijo esto, dirigió la mirada al cielo y oró así: «Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti,
Juan 17:2  ya que le has conferido autoridad sobre todo mortal para que él les conceda vida eterna a todos los que le has dado”.

Es importante notar en estos versos que el Padre comparte la Gloria con el Hijo, cuando en la Biblia podemos ver que Dios no comparte su Gloria con nadie.

1.2         Primeras herejías en cuanto a la naturaleza de Cristo
Tratar de comprender, de qué manera puede ser posible que en Cristo existan dos naturalezas humana y divina sin contraponerse la una a la otra ha sido una tarea muy difícil para todo pensador y escritor cristiano.  Por esto es que desde los inicios del pensamiento cristiano se presentaron algunas explicaciones que fueron insatisfactorias y por lo tanto consideradas herejías.

3.3.1 El Ebionismo
Consideraba que Jesús era solamente humano y se negaba su naturaleza divina. Esta herejía surgió especialmente entre algunas comunidades judaizantes.

 1.2.2     El Cerintianismo
Sostenía que no hubo unión de las dos naturalezas en Cristo hasta el momento de su bautismo, momento en el cual desciende sobre el la divinidad.  Este punto de vista sostiene muchos grupos gnósticos en el presente.

3.3.3    El Docetismo
Negaba la realidad de que Cristo tenía un cuerpo humano en base a la concepción helenística de que lo material es malo y lo espiritual es bueno.  Esto también es sostenido por grupos gnósticos.

3.3.4     El Arrianismo
Consideraba a Cristo como el más elevado de los seres creados pero no como Dios mismo.

3.3.5     El Apolinarismo
Consideraban a Cristo solo con un cuerpo humano en donde habitaba el alma que era divina.
3.3.6     El Nestorianismo
Negaba la unión de las dos naturalezas en Cristo, y lo consideraba como dos personas diferentes.
3.3.7     El Euticianismo
Sostenía que las dos naturalezas de Cristo se encontraban mescladas y que la naturaleza divina absorbía a la humana.

Teniendo en cuenta todas estas formas equivocadas de entender la naturaleza de Cristo y como ya hemos visto en muchos pasajes de la Biblia. Sostenemos que Cristo es cien por ciento humano y cien por ciento divino. Siendo este una sola persona. A esto es lo que se ha denominado como la “Unión Hipostática”

Mira la lección en video:


Hugo Vásquez
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