jueves, 1 de diciembre de 2016

CURSO DE ISAÍAS - LECCIÓN 10 - TERCER Y CUARTO CANTOS

4.4.2.- Tercer cántico

Isa 50:4  El SEÑOR omnipotente me ha concedido tener una lengua instruida, para sostener con mi palabra al fatigado. Todas las mañanas me despierta, y también me despierta el oído, para que escuche como los discípulos.
Isa 50:5  El SEÑOR omnipotente me ha abierto los oídos, y no he sido rebelde ni me he vuelto atrás.
Isa 50:6  Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro.




Isa 50:7  Por cuanto el SEÑOR omnipotente me ayuda, no seré humillado. Por eso endurecí mi rostro como el pedernal, y sé que no seré avergonzado.
Isa 50:8  Cercano está el que me justifica; ¿quién entonces contenderá conmigo? ¡Comparezcamos juntos! ¿Quién es mi acusador? ¡Que se me enfrente!
Isa 50:9  ¡El SEÑOR omnipotente es quien me ayuda! ¿Quién me condenará? Todos ellos se gastarán; como a la ropa, la polilla se los comerá.

El siervo como profeta y maestro

Dentro de las características que se nos presentan en este pasaje del siervo de Dios está el hecho de tener una lengua instruida, o lengua de sabios según otras traducciones. Esto es porque gran parte de la Misión del Siervo de Dios sería proclamar su Palabra y enseñar la sabiduría divina al pueblo. Especialmente para sostener al fatigado.

Mat 11:28  »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
Es interesante notar que esta habilidad especial de comunicar la Palabra de Dios con sabiduría y de sostener al cansado, aún el mismo Jesús en este pasaje reconoce que es un don de Dios. “El Señor omnipotente me ha concedido”.

También es importante el hecho de que el siervo de Dios tuvo que comportarse como un discípulo. La misión de Jesús fue darnos ejemplo en todo. Incluso en cómo ser un discípulo y aprender de su maestro. En este caso el Mesías fue un discípulo de Dios mismo. Pero es muy probable que Jesús en su vida terrenal y de aprendizaje también haya tenido otros maestros.
En nuestra vida es muy importante reflexionar en la realidad de que “para ser un buen maestro es necesario ser un buen discípulo”

La disposición del siervo

En el versículo 5 podemos notar que aún a pesar de lo difícil que iba a ser su misión el siervo de Dios no es rebelde, sino que acepta su llamado.
Una de las cosas más duras que encontramos en la Biblia es la escena del Hijo de Dios en Getsemaní angustiado y sudando gotas de sangre.  Ya que sabía del sufrimiento que le esperaba, pero aun así decide aceptar la voluntad del Padre.

Lucas 22:42  «Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya.»
22:43  Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo.
22:44  Pero, como estaba angustiado, se puso a orar con más fervor, y su sudor era como gotas de sangre que caían a tierra.   

Los sufrimientos del Siervo
En el versículo 6 se nos relatan ya los primeros sufrimientos del siervo de Dios:
Isa 50:6 Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro.

Podemos notar que los sufrimientos del siervo son voluntarios “ofrecí mi espalda”. Humanamente podríamos preguntarnos ¿De qué sirve tanto sufrimiento? Pero la Biblia nos aclara que sin todo ese sufrimiento del Siervo de Dios nuestra salvación hubiera sido imposible. En el siguiente cántico del Siervo se nos aclarará más este asunto.
Podemos ver el cumplimiento de estos primeros sufrimientos en:
Mat 26:67  Entonces algunos le escupieron en el rostro y le dieron puñetazos. Otros lo abofeteaban

Mat 27:30  Y le escupían, y con la caña le golpeaban la cabeza
En cuanto al ofrecer las mejillas a los que le arrancaban la barba, es una referencia a un acto de humillación pública, ya que en el antiguo oriente la barba era un símbolo de honor.

La seguridad del Siervo
En los versículos del 7 al 9 se nos muestra la confianza que tiene el Siervo en Dios. Y es esa seguridad la que le ayuda a “endurecer el rostro como el pedernal” Es decir a soportar todo el dolor que se le avecinaba.

Pregunta para la reflexión:
1.- ¿Hemos experimentado en nuestra vida que la confianza en Dios nos ha endurecido en momentos de dolor?

En los siguientes versículos el Siervo de Dios expresa que su confianza se encuentra en el hecho de que la justicia está solamente en Dios y el no permitirá que su siervo sea humillado. Esto se pudo comprobar en el hecho de la resurrección de Cristo, en donde Dios exaltó a su Siervo.

  
4.4.3.- Cuarto cántico

El cuarto cántico del Siervo de Dios es el más extenso y con más significado teológico en cuanto a la obra redentora de Jesús. Es uno de los pasajes de la Biblia que se lee con más frecuencia especialmente en temporada de Semana Santa.  

Isa 52:13  Miren, mi siervo triunfará; será exaltado, levantado y muy enaltecido.
Isa 52:14  Muchos se asombraron de él, pues tenía desfigurado el semblante; ¡nada de humano tenía su aspecto!
Isa 52:15  Del mismo modo, muchas naciones se asombrarán, y en su presencia enmudecerán los reyes, porque verán lo que no se les había anunciado, y entenderán lo que no habían oído.
Isa 53:1  ¿Quién ha creído a nuestro mensaje y a quién se le ha revelado el poder del SEÑOR?
Isa 53:2  Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable.
Isa 53:3  Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.
Isa 53:4  Ciertamente él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios, y humillado.
Isa 53:5  Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Isa 53:6  Todos andábamos perdidos, como ovejas; cada uno seguía su propio camino, pero el SEÑOR hizo recaer sobre él la iniquidad de todos nosotros.
Isa 53:7  Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca.
Isa 53:8  Después de aprehenderlo y juzgarlo, le dieron muerte; nadie se preocupó de su descendencia. Fue arrancado de la tierra de los vivientes, y golpeado por la transgresión de mi pueblo.
Isa 53:9  Se le asignó un sepulcro con los malvados, y murió entre los malhechores, aunque nunca cometió violencia alguna, ni hubo engaño en su boca.
Isa 53:10  Pero el SEÑOR quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del SEÑOR.
Isa 53:11  Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos.
Isa 53:12  Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores.

Los cristianos de los primeros siglos claramente entendieron este cántico como una profecía mesiánica. Esto lo podemos comprobar en:

Hechos 8:30  Felipe se acercó de prisa al carro y, al oír que el hombre leía al profeta Isaías, le preguntó: —¿Acaso entiende usted lo que está leyendo?
8:31  —¿Y cómo voy a entenderlo —contestó—si nadie me lo explica? Así que invitó a Felipe a subir y sentarse con él.
8:32  El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente: «Como oveja, fue llevado al matadero; y como cordero que enmudece ante su trasquilador, ni siquiera abrió su boca.
8:33  Lo humillaron y no le hicieron justicia. ¿Quién describirá su descendencia? Porque su vida fue arrancada de la tierra.»
8:34  —Dígame usted, por favor, ¿de quién habla aquí el profeta, de sí mismo o de algún otro? —le preguntó el eunuco a Felipe.
8:35  Entonces Felipe, comenzando con ese mismo pasaje de la Escritura, le anunció las buenas nuevas acerca de Jesús.

Es por esta razón que en el siglo XI los judíos eliminaron este cántico de las lecturas públicas en las sinagogas. Debido a la alta conversión de judíos al cristianismo. Ya que al tratarse de una profecía mesiánica. Describe con mucha claridad la obra de Jesús.   
Sin embargo, no siempre se entendió como un texto mesiánico, también tenemos que reconocer que en el tiempo mismo de Jesús la mayoría de judíos no lo aceptaron como el Mesías precisamente porque lo que describe este texto no era la forma en la que ellos esperaban al Mesías.  

La exaltación del Siervo
El texto comienza con la afirmación de que Dios exaltará a su siervo, y explica de que esto asombrará a muchos ya que le vieron prácticamente destruido, y desfigurado. Las naciones y los reyes se asombrarán, ya que comprenderán lo que se les había anunciado.
Esto tiene su cumplimiento con la resurrección de Jesús. Fue solo después de esto que quedó claro para muchos que él era el mesías prometido. Aún sus propios discípulos no habían tenido clara la misión de Jesús y el propósito de su sufrimiento. Pero al verlo resucitado comprendieron muchas cosas y eso les fortaleció para cumplir con su misión.
También los últimos versículos del canto hablan de este tema:

Isa 53:11  Después de su sufrimiento, verá la luz y quedará satisfecho; por su conocimiento mi siervo justo justificará a muchos, y cargará con las iniquidades de ellos.
Isa 53:12  Por lo tanto, le daré un puesto entre los grandes, y repartirá el botín con los fuertes, porque derramó su vida hasta la muerte, y fue contado entre los transgresores. Cargó con el pecado de muchos, e intercedió por los pecadores

Incredulidad de la gente
El capítulo 53 comienza con la pregunta: ¿Quién ha creído a nuestro mensaje y a quién se le ha revelado el poder del SEÑOR?

Precisamente anticipando la incredulidad del pueblo al encontrarse con un Mesías que no era como ellos se lo habían imaginado.  

Isa 53:2  Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable.

El texto se refiere a que Jesús tuvo un origen humilde, no entre reyes y gobernantes, y aún más después de sus sufrimientos se convirtió en alguien despreciable para la mayoría de personas.  

Isa 53:3  Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos.


Propósito de sus sufrimientos
Los versículos del 4 al 6 expresan claramente el significado expiatorio del sacrificio de Cristo. Por esta razón es que muchos consideran a Isaías como el Evangelio del Antiguo Testamento.

Mateo aplicó parte de este texto a los milagros que Jesús hacía:

Mat 8:17  Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: «Él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores.»

Pero tenemos que reconocer que las sanaciones milagrosas que Jesús realizó solo eran una anticipación de la más grande sanación que iba a efectuar que es la del pecado.
De esta manera lo entendieron los autores del Nuevo Testamento.  Especialmente Pedro nos comenta lo siguiente:

1Pe 2:24  Él mismo, en su cuerpo, llevó al madero nuestros pecados, para que muramos al pecado y vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.
1Pe 2:25  Antes eran ustedes como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al Pastor que cuida de sus vidas

Este canto es muy claro sobre el tema de la expiación:

Isa 53:10  Pero el SEÑOR quiso quebrantarlo y hacerlo sufrir, y como él ofreció su vida en expiación, verá su descendencia y prolongará sus días, y llevará a cabo la voluntad del SEÑOR.


La mansedumbre del Siervo


Una de las cosas que más sobresalen de este pasaje es la actitud de mansedumbre del Siervo de Dios al entregarse voluntariamente a los sufrimientos y al no responder con violencia a la violencia.

 Isa 53:7  Maltratado y humillado, ni siquiera abrió su boca; como cordero, fue llevado al matadero; como oveja, enmudeció ante su trasquilador; y ni siquiera abrió su boca.

Por un lado sabemos que esto era necesario para que se cumpliera la voluntad de Dios y que se efectúe la justificación de nuestros pecados. Pero también la actitud de mansedumbre de Jesús debe ser un ejemplo de cómo nosotros tenemos que responder ante la violencia.
El apóstol Pedro nos habla al respecto:
1Pe 2:21  Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos.
1Pe 2:22  «Él no cometió ningún pecado, ni hubo engaño en su boca.»
1Pe 2:23  Cuando proferían insultos contra él, no replicaba con insultos; cuando padecía, no amenazaba, sino que se entregaba a aquel que juzga con justicia.


Pregunta para el diálogo:


1.- ¿Creemos que la actitud de Cristo ante la violencia es un ejemplo de cómo nosotros debemos responder a la violencia?

Hugo Vásquez
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