miércoles, 14 de diciembre de 2016

CURSO DE ISAÍAS - LECCIÓN 12 - EL DIOS QUE FORTALECE A SU PUEBLO

6.- El Dios que fortalece al pueblo

Hasta aquí en este curso hemos visto como el pecado del pueblo lo separa de Dios, pero como Dios
por su amor y misericordia decide salvar al pueblo al decidir venir a habitar con su creación, a padecer por los pecados del mundo y de esa manera restaurar nuestras relaciones con él.




También hemos hablado de cómo esto provocó un cántico de Alabanza en el pueblo. Sin embargo, la experiencia nos muestra que aún a pesar de haber recibido la salvación de Dios, la vida muchas veces se torna muy complicada. Y como fue el caso del pueblo de Israel en esas ocasiones muchos comienzan a dudar de Dios, de su amor y su poder.
Vamos a analizar hoy un pasaje del libro de Isaías en donde Dios promete a su pueblo la fortaleza para vivir la vida, y les da las razones que ellos deben tener para confiar en Dios.

Isa 40:25  «¿Con quién, entonces, me compararán ustedes? ¿Quién es igual a mí?», dice el Santo.
40:26  Alcen los ojos y miren a los cielos: ¿Quién ha creado todo esto? El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre. ¡Es tan grande su poder, y tan poderosa su fuerza, que no falta ninguna de ellas!
40:27  ¿Por qué murmuras, Jacob? ¿Por qué refunfuñas, Israel: «Mi camino está escondido del SEÑOR; mi Dios ignora mi derecho»?
40:28  ¿Acaso no lo sabes? ¿Acaso no te has enterado? El SEÑOR es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable.
40:29  Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.
40:30  Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen;
40:31  pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.

Isaías escribe proféticamente a un pueblo que iba a vivir en el exilio, que como ya hemos visto fue por causa de su pecado. Pero Dios como es un Dios de misericordia les ofrece salvarles y restaurarles como nación. Sin embargo, Dios sabía que el pueblo en el exilio se iba a olvidar de que Dios puede rescatarles, y sabía que se iban a quejar diciendo que Dios se ha olvidado de ellos. Es por esta razón que Isaías escribe para motivar al pueblo a confiar en Dios aun a pesar de lo difíciles que sean las circunstancias. 

1.- Confiar en la soberanía de Dios
Isa 40:25  «¿Con quién, entonces, me compararán ustedes? ¿Quién es igual a mí?», dice el Santo.

Dios les deja claro que no hay nadie como él, Les muestra que solamente mirar la grandeza de la creación es suficiente para comprender la grandeza de Dios.
“Los cielos cuentan la gloria de Dios” Salmo 19:1

Pregunta para la reflexión:
1.- ¿Creemos que el Dios que creo todo el universo no puede ayudarnos en nuestro problema?
2.- ¿Creemos en realidad que hay algo imposible para Dios?

Dios les dice que no solamente es el creador, sino que también es el que controla todo lo que sucede “ordena a las estrellas”. Dios tiene el control de todo lo que sucede en el mundo, nada puede ocurrir sin que Dios lo permita.  
Desde esta perspectiva nosotros podemos comprender que todo lo que sucede en el universo tiene un propósito.  Esto es a lo que los científicos llaman el ajuste fino. O el principio Antrópico.
Desde este punto de vista comprenderemos que Incluso las cosas malas que pasan es porque Dios las permite, y tienen un propósito. Un ejemplo de esto es el caso de Job.  
Es importante comprender que Dios es soberano y que cualquier cosa que esté pasando, no importa que no entendamos, debemos confiar que Dios tiene un propósito.
Rom 11:36  Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.
El propósito de todo es dar gloria a Dios, aún nuestras vidas son para la gloria de Dios.
Muchas veces debemos tratar de cambiar nuestras perspectivas y comprender que Dios no vive para nosotros sino nosotros para Dios.

2.- Confía en el amor de Dios
“El que ordena la multitud de estrellas una por una, y llama a cada una por su nombre”
Dios le dice al pueblo que él llama a cada estrella por su nombre, es decir Dios conoce a cada una. Si Dios conoce a cada estrella por su nombre ¿Será que no nos conoce a nosotros?
Mat 10:29  ¿No se venden dos gorriones por una monedita? Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre;
Mat 10:30  y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza.
Mat 10:31  Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.

Los seres humanos somos objeto del amor de Dios. Dios pensó en nosotros y nos amó mucho antes de que nosotros lo conociéramos siquiera.  De eso se trata el cristianismo a diferencia de otras religiones, la Biblia nos enseña que nosotros no podemos ganarnos el amor de Dios. No podemos hacer cosas para que Dios nos ame más o nos ame menos.  Nuestras obras son porque Dios nos ama y no para que nos ame. Eso es la gracia de Dios.
Y el amor de Dios se manifestó de manera perfecta en la vida y la obra de Jesús
1Juan 4:10  En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.

Muchas veces nosotros mismo no podemos amarnos por nuestros defectos o nuestros errores, pero es increíble que aun así Dios nos ama.
 “Si en algún momento nos es difícil amarnos a nosotros mismos, miremos la cruz”

Pregunta para la reflexión:
1.- ¿Si Jesús fue a una cruz para salvarnos aun cuando somos pecadores, creemos que no está interesado en ayudarnos en cualquiera que fuera nuestra situación?
2.- ¿Creemos que el Dios que llama a cada estrella por su nombre no conoce nuestra situación, o le es indiferente?

Así como Dios conoce las estrellas por su nombre, el conoce lo que nosotros estamos viviendo. El también atravesó el dolor, sufrimiento e incluso la muerte.


3.- Confía en las fuerzas de Dios
Isa 40:29  Él fortalece al cansado y acrecienta las fuerzas del débil.

Isa 40:30  Aun los jóvenes se cansan, se fatigan, y los muchachos tropiezan y caen;
Isa 40:31  pero los que confían en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; volarán como las águilas: correrán y no se fatigarán, caminarán y no se cansarán.

En la Reina Valera dice: Dios multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Dios es el único que
puede multiplicar por 0 y que la respuesta no sea 0. No solamente le da fuerzas al que tiene pocas fuerzas, sino al que ya no tiene nada de fuerzas. Porque nunca depende de nuestras fuerzas.
“Aún los jóvenes se cansan y se fatigan” quiere decir que por más fuertes que pensemos que somos, las fuerzas humanas son limitadas. Pero los que confían en Dios encontrarán fuerzas que no son humanas, encontraran fuerzas de parte de Dios.  
“Volar como las águilas” Las águilas usan la tormenta para volar más alto.
“Correr y no fatigarse, caminar y no cansarse”, quiere decir que se trata de algo sobrenatural
Esto se trata, no de que al confiar en Dios nos va a librar de la prueba, muchas veces no es así. Pero siempre nos va a dar la fuerza necesaria para enfrentar la prueba, y cuando pensamos que ya no damos más, él nos dice: confía y yo multiplicaré tus fuerzas.  
Si confiamos en la fuerza de Dios y no en la nuestra vamos a confiar en una fuente de poder sin fin.
Isa 40:27  ¿Por qué murmuras, Jacob? ¿Por qué refunfuñas, Israel: «Mi camino está escondido del SEÑOR; mi Dios ignora mi derecho»?
Isa 40:28  ¿Acaso no lo sabes? ¿Acaso no te has enterado? El SEÑOR es el Dios eterno, creador de los confines de la tierra. No se cansa ni se fatiga, y su inteligencia es insondable.
Es mejor confiar en la fuerza de Dios. El poder de Dios se fortalece en nuestra debilidad. Y muchas veces los problemas que pasamos, es precisamente para mostrar al mundo que no se trata de nosotros, sino de Dios.

Dios no nos librará de la prueba en muchas ocasiones, pero siempre nos dará los recursos para enfrentar la prueba: Su Espíritu y Su Palabra. Necesitamos cultivar los hábitos espirituales en nuestra vida.

Conclusión
Aunque no comprendamos el porqué de nuestra situación, dejemos que Dios sea Dios. Que el haga su voluntad en nuestra vida, dejemos de pensar que nosotros podemos decirle a Dios como tiene que hacer las cosas.
Isa 55:8  «Porque mis pensamientos no son los de ustedes, ni sus caminos son los míos —afirma el SEÑOR—
Isa 55:9  Mis caminos y mis pensamientos son más altos que los de ustedes; ¡más altos que los cielos sobre la tierra!
Isa 55:10  Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo, y no vuelven allá sin regar antes la tierra y hacerla fecundar y germinar para que dé semilla al que siembra y pan al que come,
Isa 55:11  así es también la palabra que sale de mi boca: No volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo deseo y cumplirá con mis propósitos.

En los momentos en los que atravesamos circunstancias difíciles en nuestra vida, en lugar de quejarnos, lo que debemos hacer es confiar en la soberanía y en el amor de Dios. De esta manera experimentaremos como él renueva nuestras fuerzas y nos capacita para continuar adelante.  

Hugo Vásquez
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