viernes, 27 de enero de 2017

CURSO DE DOCTRINA BÍBLICA - LECCIÓN 12- EL ARREPENTIMIENTO Y LA FE



Cuando analizamos el capítulo 3 de Juan en el que se da la conversación de Jesús con Nicodemo, y en el que se habla del “nuevo nacimiento”. Nos encontramos con la famosa declaración del versículo 16.

“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.


Aquí podemos darnos cuenta que el nuevo nacimiento o “regeneración” está íntimamente ligado al creer en Jesús, (La fe)

También podemos ver la declaración de 1 Juan 5:1:

“Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos.”

Sin embargo cuando analizamos el mensaje de Jesús en su predicación nos encontramos con otro aspecto relacionado con la fe que es “el arrepentimiento”

“Se ha cumplido el tiempo —decía—. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!”  (Marcos 1:15)

“Y en su nombre se predicarán el arrepentimiento y el perdón de pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén.” (Lucas 24:47)

En estos pasajes podemos ver que Jesús antepone el arrepentimiento a la fe. Por esta razón vamos a estudiar primero el tema del “arrepentimiento”

7.3.2  El arrepentimiento

El arrepentimiento es un tema muy importante en el plan de Dios, ya que el deseo de Él es que todos procedan al arrepentimiento.

El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan.  (2 Pedro 3:9)

 7.3.2.1 El significado del arrepentimiento

Arrepentimiento viene de la palabra griega metanoya que literalmente significa “cambio de mente” o “cambio de manera de pensar”.  Y específicamente el arrepentimiento en la vida cristiana se refiere a un cambio de pensar en cuanto al pecado. Es decir, es reconocer en nuestro interior que el pecado va en contra de la voluntad de Dios y por lo tanto nuestra actitud al respecto cambia y ahora deseamos hacer el bien.
Por esta razón podemos declarar que está íntimamente ligado con la regeneración, ya que si bien es cierto por medio del arrepentimiento deseamos hacer el bien, es solamente por medio de la regeneración que somos capacitados para hacerlo. 

Otro aspecto muy importante del arrepentimiento es que produce tristeza por el pecado

“Sin embargo, ahora me alegro, no porque se hayan entristecido sino porque su tristeza los llevó al arrepentimiento. Ustedes se entristecieron tal como Dios lo quiere, de modo que nosotros de ninguna manera los hemos perjudicado.” (2 Corintios 7:9)
 
Cuando cambiamos nuestra manera de pensar con respecto al pecado, y reconocemos que éste es una ofensa a Dios. La consecuencia lógica de esto es la tristeza por nuestros pecados.
Sin embargo tenemos que aprender a reconocer la tristeza que es según Dios, de un simple cargo de conciencia o lo que comúnmente conocemos como remordimiento. El cual no siempre lleva al arrepentimiento verdadero;  ya que muchas veces es solamente tristeza por las consecuencias del pecado y no necesariamente por ofender a Dios.

“La tristeza que proviene de Dios produce el arrepentimiento que lleva a la salvación, de la cual no hay que arrepentirse, mientras que la tristeza del mundo produce la muerte.”
(2 Corintios 7:10)

  7.3.2.2 Las manifestaciones del arrepentimiento

Aunque el arrepentimiento es una disposición de la mente, debe necesariamente tener una manifestación externa.

Confesión de pecados.- Todo pecado cometido es en contra de Dios por lo tanto debemos hacer un reconocimiento delante de Dios de que le hemos fallado.

Mientras guardé silencio, mis huesos se fueron consumiendo por mi gemir de todo el día  Mi fuerza se fue debilitando como al calor del verano, porque día y noche tu mano pesaba sobre mí. Pero te confesé mi pecado, y no te oculté mi maldad. Me dije: «Voy a confesar mis transgresiones al SEÑOR», y tú perdonaste mi maldad y mi pecado. (Salmo 32:3-5)

Pero también existen ocasiones en las que tenemos que confesar nuestros pecados a los hombres. Esto es cuando los hemos ofendido o hecho daño de acción o de palabra. Y en cuanto sea posible se debe reponer el daño causado.
La confesión a los hombres debe ser tan pública como el daño causado. Es decir si el daño fue público y daño la reputación de la persona. La confesión también debe ser pública para restaurar el testimonio y la reputación del hermano ofendido.

Apartarse del pecado.- Uno de los frutos directos del arrepentimiento es apartarse y dejar el pecado.

“Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón”. (Proverbios 28:13)

 7.3.2.3  La manera en la que se produce el arrepentimiento

Para que el ser humano pueda conseguir el verdadero arrepentimiento se necesita de algunos medios como:

 Escuchar la Palabra de Dios

“Cuando oyeron esto, todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: —Hermanos, ¿qué debemos hacer?
 —Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo”.  (hechos 2:37-39)

Es el mismo mensaje de la Palabra de Dios el cual al ser creído produce en el ser humano el verdadero arrepentimiento. Por esta razón podemos ver como el arrepentimiento esta íntimamente ligado con la fe.  
Un aspecto muy importante de este versículo es que podemos ver que como resultado del arrepentimiento y de la fe se obtiene el don del “Espíritu Santo”.  Y como hemos visto anteriormente es el Espíritu Santo el que “regenera” nuestra naturaleza. Por lo tanto. Arrepentimiento-fe-regeneración son  aspectos inseparables en la Salvación del ser humano.  

Otro ejemplo muy importante de este punto es la experiencia de la gente de Nínive en Jonás 3:5-10.  Cuando ellos escucharon la predicación de la Palabra de Dios por parte de Jonás, creyeron al mensaje y se apartaron de su maldad.

 Y los ninivitas le creyeron a Dios, proclamaron ayuno y, desde el mayor hasta el menor, se vistieron de luto en señal de arrepentimiento.  (Jonás 3:5)

 A través de la bondad de Dios

¿No ves que desprecias las riquezas de la bondad de Dios, de su tolerancia y de su paciencia, al no reconocer que su bondad quiere llevarte al arrepentimiento?  (Romanos 2:4)

No debemos pasar por alto que el arrepentimiento es posible gracias a la bondad de Dios. Por eso es que la Salvación es por Gracia.  Es su bondad la que nos guía al arrepentimiento.

A través de la disciplina

Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Por lo tanto, sé fervoroso y arrepiéntete.  (Apocalipsis 3:19)

Muchas veces Dios tiene que tratar de una forma dura y severa a los que ama. Pero con el propósito de producir arrepentimiento.

A través de la comprensión de la santidad de Dios

De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos.  Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza.»  (Job 42:5-6)

Mientras el ser humano comprende de mejor manera la magnitud de la santidad de Dios. Es consiente también de la magnitud de su pecado. Por lo cual es más fácil llegar al verdadero arrepentimiento.

7.3.3 La Fe


Mientras que por medio del arrepentimiento el ser humano se aleja del pecado. Por medio de la Fe el ser humano se acerca a Cristo. Son dos aspectos inseparables.
No puede haber arrepentimiento sin fe, ni fe sin arrepentimiento.


7.3.3.1 El significado de la Fe

Dice la Biblia en Hebreos 11:1

“Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.”

Este significado es muy amplio, ya que incluye toda certeza o convicción de algo que no se puede comprobar en la experimentación del mundo físico.
Por esta razón vamos a diferenciar a la Fe en dos tipos:

Fe Natural.-  Es aquella fe que tienen todos los seres humanos en algún grado distinto.  A lo largo de toda la historia de la humanidad se ha demostrado que todas las culturas antiguas en diferentes lugares de nuestro planeta tienen algún tipo de creencia espiritual o religiosa.
Incluso en nuestro tiempo cualquier punto de vista filosófico e incluso ateo termina siendo una clase de fe. Ya sea en las propias teorías filosóficas o científicas.
Alguien ha dicho alguna vez que “se necesita más fe para ser ateo que para ser creyente” ya que la creencia de que todo lo que existe tuvo su origen en la nada o que es eterno. Es algo menos probable que creer en un diseñador inteligente detrás de la creación.

Fe Espiritual.- Es aquella fe que poseen los creyentes. La cual está basada en el verdadero conocimiento de Dios y su voluntad. A través de la revelación especial de Dios dada en las Escrituras.  Es decir es una Fe Bíblica, que tiene como punto principal la creencia y confianza en Jesucristo y en su obra.

De este concepto podemos desprender dos aspectos diferentes de la Fe espiritual: La creencia. Que involucra una convicción intelectual de la verdad del evangelio.  Pero al mismo tiempo involucra la confianza. Que va más allá del solo hecho de creer intelectualmente. Sino que tiene que ver con tener la seguridad de que todo lo que Dios ha dicho y ha prometido es verdad. Y se manifiesta en la acción. Es decir en una vida de entrega total a Dios por medio de una relación personal con Jesús. 

Hugo Vásquez
 

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