miércoles, 8 de febrero de 2017

CURSO DE DOCTRINA BÍBLICA - LECCIÓN 13 - LA IMPORTANCIA DE LA FE



7.3.3.2 Importancia de la Fe 

La fe es esencial para salvar al ser humano de la condenación eterna y asegurarle su destino junto a Dios.

El que cree en el Hijo tiene vida eterna, pero el que se niega a creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios recae sobre él. (Juan 3:36)


La fe es un aspecto de suprema importancia dentro de la salvación. Ya que es esencial para una correcta relación del ser humano para con Dios.

Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan. (Hebreos 11:6)

 Existen muchos casos en las Escrituras en los que Jesús admira y alaba la fe de ciertas personas como por ejemplo:

La Mujer sirofenicia (Mateo 15:28)

El Centurión romano (Mateo 8:10)

Bartimeo (Marcos 10:52)

El paralítico (Marcos 2:5)


7.3.3.3 La Fe en relación con la Salvación

La Biblia afirma de principio a fin que la Salvación del ser humano re revela solo por medio de la fe.

No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree: en primer lugar, para los judíos, y también para los que no lo son.
Porque en el evangelio se revela la justicia de Dios, que de principio a fin es por medio de la fe, tal como está escrito: «El justo por la fe vivirá.» (Romanos 1:16-17)

 Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios; (Efesios 2:8)

Este es uno de los conceptos que más nos alejan de la Iglesia Católica Romana. Ya que nosotros afirmamos como dice la Escritura que la Salvación no se la obtiene por medio de las obras, sino solamente por la Fe.
Teniendo en cuenta sin embargo que como hemos ido analizando hasta ahora. La verdadera fe produce arrepentimiento, y lo cual está íntimamente ligado con la regeneración.  Es decir con ser un nuevo estilo de vida.

Nadie puede afirmar tener Fe y no producir las obras que el Evangelio demanda de nosotros.

Lo mismo sucede con la fe: si no tiene obras, está muerta. Pero alguien podría decir: «Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras.» Tú crees que Dios es uno, y haces bien. ¡Pues también los demonios lo creen, y tiemblan!  ¡No seas tonto! ¿Quieres pruebas de que la fe sin obras es muerta? (Santiago 2:17-20)


 7.3.3.4 Cómo se produce la fe

En la Biblia se nos presenta siempre una tensión entre la soberanía de Dios y la responsabilidad humana. Por un lado se enfatiza que la Fe es un don divino. Pero por otro lado también se enfatiza la responsabilidad humana. Por eso vamos a estudiar estos dos aspectos de la fe:


El lado divino.-  La Fe es un don de Dios que se origina en Dios el Padre:

Por la gracia que me es dada, digo a cada uno de ustedes que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con sensatez, según la medida de fe que Dios repartió a cada uno. (Romanos 12:3)

Este don de Dios llega a nosotros por medio de la intervención de Jesucristo:

Fijemos la mirada en Jesús, el autor y consumador de la fe, quien por el gozo que le esperaba sufrió la cruz y menospreció el oprobio, y se sentó a la derecha del trono de Dios. (Hebreos 12:2)

El Espíritu Santo es quien nos capacita para permanecer en la fe, y es quien potencia la misma.

A uno el Espíritu le da palabra de sabiduría; a otro, el mismo Espíritu le da palabra de ciencia; a otro, el mismo Espíritu le da fe; y a otro, dones de sanidades; (1 Corintios 12:8-9)

Por estas razones no podemos negar el hecho de que la fe tiene un origen divino y es dad a los hombres por medio de su gracia y amor. 
Pero tampoco podemos negar el énfasis que la Biblia hace a la responsabilidad humana.


El lado humano.- Lo primero que el ser humano tiene que hacer es escuchar y confiar en la Palabra de Dios.  Específicamente en el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.

Así que la fe proviene del oír, y el oír proviene de la palabra de Dios (Romanos 10:17)

Luego de oír con Fe la Palabra de Dios lo que tiene que hacer el ser humano es entregar su voluntad a Dios.

Y a todos les decía: «Si alguno quiere seguirme, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. (Lucas 9:23)

Otra manera muy importante por medio de la cual la Fe llega al ser humano es la oración:

Los apóstoles le dijeron al Señor: «Auméntanos la fe.» (Lucas 17:5)

Después de haber estudiado estos tres primeros elementos de la Salvación (Regeneración-Arrepentimiento-Fe) Podemos concluir que la Biblia no se equivoca al afirmar que la Salvación es solo por gracia y misericordia de Dios.  Pero al mismo tiempo no se descarta la responsabilidad humana de aceptar este regalo de Dios y entregarle nuestra voluntad a Él. 

 7.3.4 La Justificación

Entonces Job le respondió: «Esto es verdad, y lo sé. ¿Cómo puede el hombre justificarse ante Dios? De ninguna manera pretendo contender con él, porque no podría responderle una cosa entre mil. (Job 9:1-3)

Al Igual que Job, cuando el ser humano es consciente de su pecado. Y de la santidad de Dios. Siente la imposibilidad de justificarse delante de Él.

 7.3.4.1 Significado

Cuando hablamos de justificación delante de Dios no estamos hablando de un cambio de vida de injustica a justicia. Ni de un cambio de carácter moral. Ya que es imposible que por nuestros propios méritos podamos justificarnos delante de Dios.

Más bien nos referimos al acto por el cual Dios nos declara como justos por medio del sacrificio de Jesús en la cruz el cual lo aceptamos por la fe.
Es decir la Justificación es nuestra posición de rectitud delante de Dios no por nuestros méritos sino por los de Cristo.

7.3.4.2 Importancia de la Justificación

La Justificación es de suprema importancia en el proceso de la Salvación ya que al ser justificados somos:

Perdonados de nuestros pecados.- Esto incluye tanto la culpa como el castigo de los mismos

Hermanos, quiero que sepan que les estamos anunciando el perdón de sus pecados por medio de Jesús. La ley de Moisés no pudo justificarles todos esos pecados, pero en Jesús queda justificado todo aquel que cree en él. (Hechos 13:38-39)

Se hace nuestra la justicia de Cristo y es restaurada nuestra relación con Dios.-  Al declararnos Dios como libres de culpa, nos restaura también en nuestras relaciones para con Él.

Al que no cometió ningún pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que en él nosotros fuéramos hechos justicia de Dios. (2 Corintios 5:21)


7.3.4.3 El método de la Justificación


Este aspecto de la salvación es solamente divino y no humano ya que el ser humano no puede justificarse delante de Dios de ninguna manera.

No podemos justificarnos por nuestro carácter moral.

Y aunque mi conciencia no me acusa de nada, no por eso quedo justificado; quien me juzga es el Señor. (1 Corintios 4:4)

Tampoco podemos justificarnos por las obras de la ley.

Ya que nadie será justificado delante de Dios por hacer las cosas que la ley exige, pues la ley sirve para reconocer el pecado. (Romanos 3:20)

Por estas razones podemos concluir que la Justificación es un acto divino causado por:

Su gracia y su amor.

Pero son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que proveyó Cristo Jesús, (Romanos 3:24)

Por la Fe en Cristo Jesús.

Así, pues, justificados por la fe tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, (Romanos 5:1)

Podemos entonces concluir que el resultado de los tres primeros aspectos de la Salvación (Fe-arrepentimiento-regeneración) es la Justificación.  Y con esto se cumple la primera etapa de la salvación. Que es el llegar a ser Salvo. Pero esto no se queda aquí y el proceso continúa con lo que llamamos la Santificación.  Y los métodos para crecer en la misma. De esto nos ocuparemos la próxima lección.   

Hugo Vásquez



Sígueme:
siguenos en facebook Canal de youtube siguenos en Twitter

No hay comentarios:

Publicar un comentario