miércoles, 26 de abril de 2017

CURSO DE DOCTRINA BÍBLICA - LECCIÓN 24 - LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

10.1.2   Características de la Segunda venida de Cristo
La Biblia nos revela algunas características que podemos anticipar de la segunda venida de Cristo:





Personal y corporal:
Galileos, ¿qué hacen aquí mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse.  (Hechos 1:11)

En este pasaje podemos notar que los ángeles anticipan a los discípulos  que de la  misma manera que lo vieron irse así vendrá. Es decir entre las nubes con su cuerpo glorificado.           
 Una sola vez:
El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre.  (1 Tesalonicenses 4:16-17)

Este versículo es de mucha importancia en la doctrina cristiana de la segunda venida de Cristo. Ya que desde hace poco más de un siglo apareció en la Iglesia cristiana la doctrina de que la venida de Jesús se realizaría en dos momentos separados.
Primero en el aire de una manera secreta para arrebatar o llevarse consigo a su pueblo. Y posteriormente después de un lapso de tribulación que muchos dicen será de siete años, nuevamente vuelve Cristo ahora si para juzgar y establecer su Reino.

A esta enseñanza se la ha denominado “dispensacionalista” de la cual vamos a estar hablando más adelante.
Sin embargo podemos adelantar que no encontramos justificación bíblica para dividir la venida del Señor en dos periodos diferentes.

En este pasaje podemos notar dos cosas muy importantes:
La palabra “arrebatados”  en griego “Jarpázo” significa: “apoderarse de”. Es decir cuando Jesús venga lo que el hará es se apoderará de nosotros, los que somos su pueblo,  y nos separará de las demás naciones. También podemos notar que el usar la expresión “voz de arcángel y trompeta de Dios” implica que no será algo secreto. 

Esto también se puede ver en el siguiente pasaje:

»Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, con todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso.  Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros, como separa el pastor las ovejas de las cabras.   Pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda. »Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: “Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. (Mateo 25:31-34)

En este pasaje Jesús enseña muy claramente que habrá un único regreso, que no será secreto, ya que vendrá “en su gloria, con todos sus ángeles, y se sentará en su trono glorioso”
Y es en ese mismo momento en el que separará a los justos y a los injustos.  Lo mismo que quiere expresar Pablo con la palabra “arrebatados”
Otro aspecto muy importante de la segunda venida de Cristo y que posiblemente fue lo que quiso expresar Pablo en 1 Tesalonicenses 4:16-17. Es que una costumbre muy arraigada en el primer siglo era que cuando alguien importante, podría ser el emperador de una nación salía de viaje o de campaña militar, cuando este regresaba salía una comitiva de sus siervos a encontrarlo fuera de la ciudad para regresar con él. Y esto es posiblemente lo que va a pasar con la Iglesia cuando Jesús regrese. Nos encontraremos con él en las nubes pero para regresar juntos con toda su gloria y poder.

Visible:
 ¡Miren que viene en las nubes! Y todos lo verán con sus propios ojos, incluso quienes lo traspasaron; y por él harán lamentación todos los pueblos de la tierra. ¡Así será! Amén.  (Apocalipsis 1:7)

La venida de Jesús será un evento tan maravilloso y a la vez difícil de entender. Pero lo que sí es claro es que será en toda su gloria y que todo ojo lo verá.

Repentina:
“Porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche”. (1 Tesalonicenses 5:2)

La Biblia es clara en que la venida del Señor se dará de manera repentina, es decir nadie sabe ni el día ni la hora en la que esto sucederá.

“Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre.” (Mateo 24:36)

Este es un error muy grave en el que han caído muchas sectas, en especial adventistas, Testigos de Jehová y otros quienes a lo largo de su historia han pretendido dar fechas exactas para la venida del Señor y han fallado muchas veces. Por no hacer caso a las advertencias de la Palabra de Dios.
           
En Gloria y esplendor:
»La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria.  (Mateo 24:30)

Cuando Jesús venga será en toda su Gloria, por lo tanto no se podrá confundir con ningún ser humano común y corriente que manifieste ser el Hijo de Dios.

10.1.3 Señales de la segunda venida de Cristo

Para tratar este tema debemos escuchar lo que Jesús mismo advirtió a sus discípulos a cerca de su regreso para no dejarnos confundir por ninguna otra clase de profecía extra bíblica.  Y para eso estudiaremos el conocido Sermón del monte de los Olivos en Mateo 24 en donde Cristo detalla algunos detalles sobre su venida.

Mat 24:3  Más tarde estaba Jesús sentado en el monte de los Olivos, cuando llegaron los discípulos y le preguntaron en privado: —¿Cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo? 24:4  —Tengan cuidado de que nadie los engañe —les advirtió Jesús—.24:5  Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: “Yo soy el Cristo”, y engañarán a muchos. 24:6  Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse.  Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin. 24:7  Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes. 24:8  Todo esto será apenas el comienzo de los dolores. 24:9  »Entonces los entregarán a ustedes para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre. 24:10  En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; 24:11  y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos. 24:12  Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará, 24:13  pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. 24:14  Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

Hasta aquí vamos a  analizar el primer grupo de Señales que Jesús advirtió en su sermón:

Falsos profetas:  
Jesús advierte en el verso 5 que habrá muchos que vendrán diciendo “yo soy el Cristo” y engañarán a muchos. Esto lo vuelve a repetir más adelante en el sermón.

Mat 24:23  Entonces, si alguien les dice a ustedes: “¡Miren, aquí está el Cristo!” o “¡Allí está!”, no lo crean. 24:24  Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos.  24:25  Fíjense que se lo he dicho a ustedes de antemano. 24:26  »Por eso, si les dicen: “¡Miren que está en el desierto!”, no salgan; o: “¡Miren que está en la casa!”, no lo crean.  24:27  Porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre.

Aquí se nos advierte que estos falsos profetas y maestros harán grandes señales para engañar aún a los elegidos.  Y es por esta misma razón que Jesús aclara que su venida será inconfundible “como el relámpago que sale del oriente y va al occidente”

Guerras y rumores de guerras:
En el verso 6 se nos habla de guerras y rumores de guerras. Que son cosas que sucederán a lo largo de la historia pero Jesús hace la aclaración y dice: “Pero no se alarmen que no será todavía el fin”.
Ya que es común en la naturaleza humana al enfrentarse a este tipo de situaciones, alarmarse y pensar que ya están cerca los tiempos del fin. Pero Jesús nos aclara que esto es algo que vamos a enfrentar a lo largo de la historia.

Hambres y terremotos por todas partes:
Otra de las advertencias de Jesús sobre las señales de su venida son las catástrofes naturales y una de las consecuencias de eso que es el hambre.  Esto también es algo que ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad. Por tal razón Jesús aclara que este será “solo el comienzo de los dolores”

Tribulación y persecución en contra del pueblo de Dios:
Jesús advierte a sus discípulos que los entregarán para que los maten, que serán perseguidos por causa de su nombre etc.
Es decir este es un tiempo de tribulación que comenzó a partir de la muerte y resurrección de Jesús y que durará hasta el día en que Jesús regrese. 
Este es un pasaje que claramente nos advierte que la tribulación es algo que lo vivirá también la Iglesia del Señor.  Esto desmiente de alguna manera aquellas enseñanzas que dicen que la Iglesia tiene que ser arrebatada del mundo antes de que comience el periodo de tribulación.
Más adelante en el mismo sermón Jesús topa nuevamente el tema y dice:

Mat 24:19  ¡Qué terrible será en aquellos días para las que estén embarazadas o amamantando! 24:20  Oren para que su huida no suceda en invierno ni en sábado.
Mat 24:21  Porque habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás. 24:22  Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán.

Nótese que aquí se dice que será por los elegidos por quienes se acortarán esos días.

La predicación del Evangelio a todas las naciones:
Esta si es una de las Señales con las cuales Jesús identifica el seguimiento de su venida, ya que es la única en la que dice “entonces si vendrá el fin”.  Parecería que Jesús mismo retrasa su venida hasta que en todas partes se haya escuchado el anuncio del evangelio. Esto estaría de acuerdo con lo que dice Pedro en:

Pero no olviden, queridos hermanos, que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan.  (2 Pedro 3:8-9)


El horrible sacrilegio:
Mat 24:15  »Así que cuando vean en el lugar santo “el horrible sacrilegio”, de la que habló el profeta Daniel (el que lee, que lo entienda), 24:16  los que estén en Judea huyan a las montañas. 24:17  El que esté en la azotea no baje a llevarse nada de su casa. 24:18  Y el que esté en el campo no regrese para buscar su capa.

Aquí nos encontramos con un pasaje un poco complicado ya que Jesús cita una profecía de Daniel la cual se encuentra en:

Durante una semana ese gobernante hará un pacto con muchos, pero a media semana pondrá fin a los sacrificios y ofrendas. Sobre una de las alas del templo cometerá horribles sacrilegios, hasta que le sobrevenga el desastroso fin que le ha sido decretado.” » (Daniel 9:27)

Muchos estudiosos no se han puesto de acuerdo sobre la interpretación adecuada a este texto.  Pero la mayoría coinciden en que esto se cumplió en tiempos del emperador Antíoco IV Epífanes  del siglo II a.C. Quien quiso acabar con la religión judía y se atrevió según muchos historiadores incluso a sacrificar animales impuros en el templo. Esto para los judíos fue un “horrible sacrilegio”.
 Entonces lo más probable es que cuando Jesús cita esta profecía de Daniel probablemente estaba anunciando que algo similar a lo que sucedió en tiempos de este emperador, tendría que suceder en un tiempo futuro.
Y muchos creen que esta profecía fue cumplida en el año 70 cuando el emperador Tito mando a destruir Jerusalén y en especial el templo.   Por tanto es interesante notar que unos versos antes del Sermón del monte de los olivos Jesús habla de la destrucción del templo;

Jesús salió del templo y, mientras caminaba, se le acercaron sus discípulos y le mostraron los edificios del templo. Pero él les dijo: —¿Ven todo esto? Les aseguro que no quedará piedra sobre piedra, pues todo será derribado.  (Mateo 24:1-2)

10.1.4  Propósitos de la venida de Cristo
Jesús vendrá y tendrán lugar algunos eventos que posteriormente trataremos con más detenimiento.

La resurrección de los muertos:
El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero.  (1 Tesalonicenses 4:16)

Aquí Pablo nos aclara que la resurrección de los muertos será uno de los primeros eventos en su venida.

La transformación de los vivos:
Fíjense bien en el misterio que les voy a revelar: No todos moriremos, pero todos seremos transformados, en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, al toque final de la trompeta. Pues sonará la trompeta y los muertos resucitarán con un cuerpo incorruptible, y nosotros seremos transformados.  (1 Corintios 15:51-52)

Cuando Jesús venga, los creyentes que no hayan muerto serán transformados con un cuerpo incorruptible.

El Juicio y recompensa por las obras:

Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.  (2 Corintios 5:10)

Vi también a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron unos libros, y luego otro, que es el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados según lo que habían hecho, conforme a lo que estaba escrito en los libros.  (Apocalipsis 20:12)

Aquí podemos notar que el juicio divino será por las obras que hayamos realizado mientras vivíamos en el cuerpo. Para según eso recibir alguna clase de recompensa. Esto tiene que ver necesariamente con los creyentes ya que es solamente la fe en Cristo la que nos capacita para hacer las obras que a Dios agradan. Ya que de los no creyentes dice posteriormente:

Aquel cuyo nombre no estaba escrito en el libro de la vida era arrojado al lago de fuego. (Apocalipsis 20:15)

Es decir todo aquel que no ha reconocido a Jesús como Señor y Salvador y no ha sido escrito su nombre en el libro de la vida recibirá la condenación eterna.

 La destrucción completa de todas las fuerzas del mal:
El diablo, que los había engañado, será arrojado al lago de fuego y azufre, donde también habrán sido arrojados la bestia y el falso profeta. Allí serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. (Apocalipsis 20:10)

El Juicio de Dios tendrá que ver no solamente con los seres humanos sino también con toda fuerza espiritual de maldad.

Establecimiento final del Reino de Dios:
Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar. Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. Oí una potente voz que provenía del trono y decía: «¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios.
Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.» El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!» Y añadió: «Escribe, porque estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.»  (Apocalipsis 21:1-5)


El día que Jesús venga se establecerá plenamente su Reino y se cumplirá toda promesa de gozo y felicidad para su pueblo. 

Hugo Vásquez



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