martes, 4 de abril de 2017

CURSO HISTORIA DE LA TEOLOGÍA - LA REFORMA PROTESTANTE

LA REFORMA PROTESTANTE


Cuando llegamos a los siglos XV y XVI nos encontramos en el tiempo conocido como El Renacimiento. Caracterizado entre muchas cosas por: el auge de la piedad personal y mística, la pérdida de autoridad por la jerarquía eclesiástica, el desarrollo del humanismo por medio del rescate de la literatura clásica griega. La invención de la imprenta. Etc.   
Todos estos factores contribuyeron a que en este tiempo todo estuviera preparado para la ansiada reforma protestante.



Erasmo y el humanismo
Erasmo de Rotterdam fue un humanista de comienzos del siglo XVI contemporáneo de Martín Lutero.  Por mucho tiempo se pensó que él iba a ser el gran reformador que la Iglesia necesitaba. Lastimosamente las ideas de Erasmo nunca fueron más allá de proponer una reforma ética de la Iglesia más que de dogmas y doctrinas.   Por eso es que durante toda su vida siguió pensando que es dentro de la Iglesia Católica en donde se podía llegar a ser un buen cristiano.  Al inicio no mostró mucha confrontación con el reformador Lutero, pero con el tiempo se vio obligado a atacar sus doctrinas, especialmente la forma que el teólogo alemán veía el libre albedrío.
Sin embargo Erasmo marcó el fin de una era porque él fue el último cristiano que pudo mantener una posición equilibrada entre reformadores y católicos. A partir de él, se necesitaba estar completamente de acuerdo con las doctrinas de la Iglesia Católica, caso contrario serían excomulgados por protestante.

LA TEOLOGÍA DE MARTÍN LUTERO



Sin lugar a dudas uno de los personajes más importantes en la historia de la teología cristiana es Martín Lutero. Porque aunque hayamos aclarado que muchas de las ideas que el teólogo reformador defendió ya se venían debatiendo desde siglos anteriores. Sin embargo si algo personalmente debería sobresalir de este pensador es su increíble pasión y valentía para defender sus convicciones.
La Teología de Martín Lutero igual que la de San Agustín no puede separarse de su vida y experiencias personales, caso contrario no se la puede entender.
Nos cuenta la historia que en alguna ocasión en medio de una tormenta muy fuerte en la que Lutero tuvo miedo de su vida decidió dedicarse a la vida monástica por una promesa hecha a Santa Ana.   La causa de esto es que Lutero le tenía temor a la muerte por causa de sus pecados los cuales le otorgarían un castigo eterno.  Sin embargo al dedicarse a la vida religiosa continuaron sus temores ya que su vida de santidad no cambiaba en nada. Por esta razón se dedicaba a la penitencia muy a menudo, sacrificando cualquier placer de la carne. Lo que nos cuenta posteriormente que afecto terriblemente su salud. 
Algún tiempo después por causa de algún amigo sacerdote descubre muchas obras acerca de la vida mística y de la piedad personal, lo cual en un principio alivió un poco su conciencia pero no era suficiente. Tiempo después nos cuenta Lutero que al encontrarse con la Epístola a los Romanos de Pablo. En donde se usa muchas veces la frase la justicia de Dios, que para él era de gran temor. Pero al llegar al punto en el que Pablo afirma “El justo por la fe vivirá” sintió un gran descubrimiento al comprender que era la justicia de Dios, no la nuestra la que podía darnos salvación por medio de depositar nuestra confianza en Jesús.
Estos descubrimientos no los quiso dejar para el solo sino que inmediatamente los publicó y se ofreció a defenderlos ante quien quiera explicación alguna.  Sin embargo el punto máximo del conflicto no estalló ahí, ya que hasta ahí Lutero se seguía considerando un buen católico.
Tiempo después en una peregrinación que hizo a Roma, fue testigo de los abusos en lo que tiene que ver con las penitencias y las indulgencias. Y cuando apareció el edicto mediante el cual el Papa León X, ofrecía una indulgencia plenaria del Purgatorio a quienes colaboren económicamente con la construcción de la basílica de San Pedro.    Esto ocasionó a que Lutero se indignara y escribiera sus famosas 95 tesis, enfocadas específicamente en el tema de las indulgencias. Con argumentos tales como: “Si el Papa tiene el poder sobre el purgatorio, porque no decide por amor liberar a todas las almas sin necesidad del apoyo monetario” o “Si el Vaticano tiene mucha más riqueza que muchos países, porque no utiliza ese dinero para la construcción de la basílica” etc.
Esto fue ocasión de que el papa reaccionara y se emitiera una bula papal excomulgándolo de la Iglesia.  A Esto Lutero respondió quemando la bula papal y muchos libros que no consideraba aptos para la vida cristiana.

La Palabra de Dios
Para Lutero hablar de la Palabra de Dios es primeramente hablar de Jesucristo, ya que él es la Palabra encarnada de Dios. Pero también la Biblia es Palabra de Dios porque ella nos da testimonio de Jesús. Por esta razón Lutero argumenta que la Biblia es la principal autoridad en cuestiones de fe. Más que la Iglesia o los concilios.
A esto la Iglesia responde que fue ella quien determinó el Canon de las Escrituras y que por ende la Iglesia está por sobre la autoridad de la Biblia.  Pero Lutero responde que la Iglesia en cambio tiene su origen en el Evangelio y en Jesucristo,  y este está contenido en las Escrituras por eso son de más valor.
Debido a esto y a su concepto de autoridad última en el Evangelio de Jesús, Lutero mucho tiempo se opuso a que la Epístola a Santiago fuera parte de la Biblia y esto en base al énfasis que hace el apóstol a las obras como primacía de la fe.  Otro libro al que Lutero se oponía era el de Apocalipsis.
Pero esto respondía como hemos dicho a la experiencia personal y vivencial de Lutero, quien al sentirse abrumado por su falta de obras quiso enfatizar la sola fe como garantía de la salvación.

 La Naturaleza humana
 Para Lutero, igual que para San Agustín, la corrupción en la naturaleza humana es tal que el ser humano por sí solo no puede hacer nada bueno.  Desde su nacimiento ya no tiene la capacidad de acercarse a Dios con ningún mérito. Esto era lo que le alejaba de Erasmo quien hacía mucho énfasis en el libre albedrío.

La Justificación
Este es uno de los temas centrales de la teología de Lutero.  Este teólogo ve la justificación como la obra de Dios quien nos imputa la justicia de Cristo, por medio de nuestra fe y nada tienen que ver las buenas obras para esto.  Ni siquiera se puede decir que la fe sea una obra del hombre ya que proviene de Dios.
Tampoco se puede mal entender esta doctrina afirmando que las obras no sean necesarias para la vida cristiana, ya que lo que Lutero afirma es que una vez que la justicia de Jesús ha sido imputada en nosotros, ahora nosotros poco a poco tenemos que irnos adaptando a esta justicia por medio de nuestras obras y transformación personal.

La Iglesia
Muchas veces en diversas fuentes se ha dicho de Lutero a causa de su protesta radical en contra de la Iglesia, que predicaba el individualismo en los creyentes diciendo que no se necesita de la Iglesia para llegar a Dios. Pero esto es muy alejado de la verdad ya que Lutero da mucha importancia a la Iglesia, ya que la llama muchas veces “Madre Iglesia” y reconoce que ningún cristiano puede serlo apartado de la Iglesia.   Lo que si rechaza rotundamente es la autoridad del Papa, y propone como única autoridad la Palabra de Dios.
Cuando Lutero hablaba del sacerdocio universal de los creyentes lo que quería decir es que cada cristiano tiene libre acceso a Dios, no fuera de la Iglesia, sino sin necesidad de mediadores humanos.  Y otro aspecto muy importante de este concepto es que cada cristiano tiene el deber de ser sacerdote de los demás en el sentido de orar unos por otros, de aconsejarnos unos a otros etc.

Los Sacramentos
Para Lutero se debe llamar sacramento solo a los que Cristo directamente los instituyó, por tal razón los sacramentos son solo dos: el bautismo y la comunión
En cuanto al bautismo Lutero cree que necesariamente debe estar ligado a la fe, pero no necesariamente esta debe preceder al bautismo, ya que la fe es dada por Dios. Si se espera a que la persona pueda creer para ser bautizada se seguiría hablando de una salvación por obras humanas. Por esta razón Lutero siguió bautizando niños.
En lo que tiene que ver con la comunión, Lutero no se distancia mucho de la posición católica ya que él cree que cuando Jesús dijo “este es mi cuerpo” lo dijo de manera literal. Lo que si rechaza es la doctrina de la transustanciación ya que limita el misterio en la metafísica aristotélica. Posteriormente a la forma en la que veía Lutero la comunión se le dio el nombre de “consubstanciación” ya que creía que el pan sigue siendo pan pero al mismo tiempo el cuerpo de Cristo está presente.

ULRICO ZWINGLIO
Mientras Lutero luchaba por sus reformas, en otros lugares también se levantaron pensadores que proponían sus propias ideas reformistas. Uno de ellos fue Ulrico Zwinglio.
El pensamiento de Ulrico tiene sus raíces en la filosofía humanista. Fue muy apegado a las ideas de Erasmo de Rotterdam. Por tal razón a diferencia de Lutero sus ideas no provienen de experiencias personales sino de una reflexión racional.
Al Igual que Lutero aboga por la autoridad de las Escrituras pero en base a la antigüedad de estas y por ser las más cercanas al origen de la fe cristiana. Esto refleja su influencia humanista de rescatar las fuentes más antiguas.
Se diferencia también de Lutero en cuanto a su forma de ver los sacramentos, ya que para el no se los debe llamar de esta forma, ya que no recibimos nada de lo sagrado en estas ceremonias, sino que simplemente son una señal externa de la fe interior. Sin embargo argumenta que si se debe seguir bautizando niños pero en base a la teología del pacto, comparándolo con la circuncisión del antiguo testamento, y de igual manera que Lutero, argumenta que es una muestra de que la salvación entera proviene de Dios y no del hombre.
Se opone radicalmente a la idea de la presencia corporal de Cristo en la Eucaristía, y señala que los pasajes en los que Cristo dice “esto es mi cuerpo” quiere decir: “Esto significa mi cuerpo” de igual manera que cuando dice que él es el buen pastor, puerta, camino etc. 
Para muchos las reformas de Zwinglio fueron un poco más allá que las de Lutero ya que mientras Lutero siguió practicando las tradiciones que no contradecían a la Biblia aunque no estuvieran en ella. Zwinglio rechaza todo aquello que no se encuentra en las Escrituras.

LA REFORMA RADICAL DE LOS ANABAUTISTAS
Aún cuando las reformas propuestas por Zwinglio parecían ir más allá que los otros reformadores, predicando el volver a un cristianismo sencillo como en el Nuevo Testamento, en la práctica fue muy difícil lograrlo. Entonces aparecen otros movimientos reformadores que como han dicho algunos son una doble protesta, tanto en contra de católicos como en contra de los primeros reformadores. Estos iban más lejos al intentar vivir un cristianismo radical al estilo del Nuevo Testamento
Un grupo de cristianos a los que al inicio se les dio el nombre de “los hermanos” comenzaron a reunirse por su cuenta proclamando algunas doctrinas como: El re bautismo, la separación radical de Iglesia y el Estado, el pacifismo extremo, y la aplicación literal del Sermón del monte.   Posteriormente se los conoce como “anabautistas” que significa re bautizadores.
 No pasó mucho tiempo para que el movimiento Anabautista se ganara la oposición tanto de católicos como de protestantes y en muchas ocasiones fue perseguido por ambos al considerarlos subversivos. Sin embargo ellos seguían enseñando que el cristianismo protestante no presentaba ningún reto y era simplemente un volver a acomodarse en el mundo en lugar de salir de él.  

Consideraciones Generales
Como podemos darnos cuenta los matices y diferencias en cuanto a la forma de ver la reforma protestante, fueron muy variadas. Fueron muchos los teólogos que surgieron en este tiempo, pero hemos tratado de analizar solamente a los principales.
Este tiempo marco una gran brecha entre la forma de ver el cristianismo en la edad media y el posterior quehacer teológico que fue muy extenso.

Incluso dentro de la Iglesia Católica el hacer una contra-reforma produjo muchos pensadores de gran talla como Ignacio de Loyola.  Pero en este curso nos centraremos más en la evolución de la teología protestante.   

Hugo Vásquez



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2 comentarios:

  1. Hola hermano.
    Te felicito.
    Muy bien documentada tu información.
    Te tengo una pregunta.
    Te consideras un pastor reformado?
    Estás de acuerdo con las doctrinas de la gracia?
    Te consideras calvinista?

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    Respuestas
    1. Muchas gracias por tu comentario. No soy reformado. No estoy de acuerdo con algunos aspectos de las doctrinas de la gracia como lo presenta la teología calvinista. Mi posición es más acercada a la tradición arminiana, pero desde la perspectiva molinista. Un Saludo.

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