miércoles, 31 de mayo de 2017

CURSO DE HISTORIA DE LA TEOLOGÍA - ANGLICANOS, PURITANOS, PIETISTAS Y METODISTAS

La Iglesia Anglicana


Enrique VIII rey de Inglaterra desde 1509 fue un arduo defensor de la Iglesia Católica en tiempos de la reforma protestante, al punto de mandar a quemar las obras de Lutero cuando se enteró de su condenación.
Enrique VIII se encontraba casado con Catalina de Aragón, de quien no había podido tener un hijo varón. Y estando enamorado de una joven llamada Ana Bolena, quien le presionaba para que se casara con ella, el rey buscó por todos los medios que el Papa anulara su matrimonio para poder casarse nuevamente por la Iglesia Católica.

En 1530 el Papa Clemente VII definitivamente prohibió el divorcio del rey bajo pena de excomunión. El rey quien ya se había casado en secreto con Ana Bolena propuso como arzobispo de Canterbury a Tomas Cramer quien era un católico simpatizante de los protestantes. Este oficializó el matrimonio del rey.  Esto ocasionó la separación definitiva de la Iglesia de Inglaterra con Roma.
Los primeros años de la ruptura en Inglaterra se vivió una gran persecución en contra de los partidarios de la Iglesia Católica. Un ejemplo de esto fue la muerte del famoso intelectual Tomas Moro.
En 1536 en Witemberg se llevó a cabo una reunión entre los teólogos Ingleses y Luteranos y se comienza a dar forma a la fe Anglicana. En donde se reducen los sacramentos a tres: Bautismo, Comunión y Penitencia. Se admite el uso de imágenes y no se habla de la salvación solo por fe.
Actualmente para muchos la Iglesia Anglicana representa una posición intermedia entre el protestantismo y el catolicismo. Ya que por un lado adoptaron los principios protestantes sobre la autoridad de las Escrituras. También mantienen el valor de la tradición, pero esta ayuda al cristiano a entender las Escrituras no a proponer ideas diferentes. Pero por otro lado conservan la forma y el culto católico.

Los Puritanos

Una vez estable la reforma anglicana surge en Inglaterra un grupo de cristianos inconformes con la reforma y muy apegados a las ideas calvinistas. Estos abogaban por regresar a los principios bíblicos en la liturgia liberándola de imágenes de santos. Buscaban una reforma en la autoridad de la Iglesia rechazando todo gobierno episcopal y proponiendo modelos congregacionales o aún presbiterianos. También se caracterizaron por bautizar nuevamente a sus miembros adultos, por eso se les dio el nombre de bautistas.
Debido a este movimiento en el siglo XVII se convocó a una asamblea en Westminster en donde se redacta la famosa confesión de fe del mismo nombre que para muchos contiene un fiel resumen de la fe calvinista.

Confesión de fe de Westminster
Este documento comienza afirmando la autoridad de las Escrituras las cuales poseen una inspiración verbal y plenaria. Concepto que Calvino no había profundizado en sus escritos. Luego pasa a explicar la deidad, los decretos de Dios, de los cuales se deriva la predestinación.
Una de las características especiales de esta confesión de fe es la Teología del Pacto, que actualmente es característico de las iglesias reformadas, la cual enseña que Adán y Eva estuvieron en un pacto de obras con Dios, pero luego de la caída se instituyó el Pacto de Gracia.

El Pietismo
En Alemania en cambio en el siglo XVII surge un movimiento fundado por Phillipp Jacob Spener. Quien no se sentía inspirado por la rigidez de la ortodoxia luterana. Buscaba una mejor manera de vivir la fe bajo la iluminación del Espíritu de Dios. Este escribió un documento que contiene lo que él llama los seis deseos píos. Que son:
1.- Los cristianos deben buscar una comprensión más profunda de las Escrituras por medio de estudios en grupos pequeños.
2.- Redescubrir el sacerdocio universal y dar puestos de autoridad a los laicos.
3.- Mucha más importancia tiene la práctica de la fe que los credos doctrinales
4.- Las controversias se deben solucionar en un espíritu de caridad y amor
5.- El adiestramiento de los pastores debe ser práctico y no solamente teórico
6.- Usar el púlpito para edificar las vidas de los creyentes no solamente para adoctrinarlos

Es decir, el énfasis de este movimiento estuvo siempre enfocado en la piedad y la experiencia personal. Muchos de ellos se inclinaban más a un extremo de la balanza afirmando que lo único que se necesita es la Biblia e invalidando cualquier otro tipo de preparación teológica. Pero también hubo aquellos que eran más moderados en su forma de entender la fe.  
Pero una característica en común de los movimientos pietistas era el excesivo énfasis en la individualidad y en los grupos pequeños rechazando así la necesidad de grandes estructuras eclesiásticas, lo cual les traía problemas con la mayoría de protestantes.    Incluso otro punto en discusión era el impulso misionero que ellos tenían, ya que la mayoría de protestantes nunca prestaron atención a este llamado.

Wesley y el metodismo

A principios del siglo XVIII en Inglaterra, Juan Wesley y su hermano Carlos, comenzaron a reunirse en grupos que mantenían principios similares a los pietistas a los que con el tiempo se les dio el nombre de “club de los santos” o “metodistas”.
Cuenta la historia que Wesley se sintió durante mucho tiempo impresionado por un grupo de moravos, quienes a su vez descendían de grupos pietistas.   Aunque con el tiempo se fue distanciando de sus creencias.
Durante la mayor parte de su vida se consideró fiel a la fe anglicana, y consideraba que su misión era trabajar con los cristianos anglicanos guiándoles a renovar su fe por medio de una experiencia personal con Jesús. Sus problemas comenzaron cuando se le acusó de arminiano, y aunque a Wesley no le gustaba entrar en esta controversia, muestra de esto es que su hermano Carlos era calvinista,  tuvo que admitir que sus principios concordaban con las ideas arminianas.
En cuanto a la predestinación afirmaba que es condicional a la fe del ser humano. Afirma también que si existe una predestinación incondicional pero solamente para ciertos hombres a quienes Dios elige para llevar a cabo un plan específico.
Por tal razón Wesley tenía que afirmar que la gracia es resistible, y que se la puede perder al dejar de creer.
Otro aspecto característico de la teología de Wesley es sobre la santificación. Para él este es un proceso que comienza con la justificación pero que avanza progresivamente hasta llegar a la perfección cristiana, idea que ha sido criticada por muchos de manera infundada al afirmar que Wesley enseña que un cristiano puede llegar a vivir sin pecar. Sin embargo, esa nunca fue la idea de su fundador, sino más bien, la perfección cristiana consiste no en dejar de pecar, sino en que un cristiano, aunque peque inconscientemente, actúa siempre de acuerdo al amor.  
Tenemos que aclarar también que Wesley nunca quiso que el movimiento metodista se considerara como algo independiente de la iglesia anglicana. La separación comenzó cuando al crecer este movimiento Wesley empezó a ordenar sus propios ministros aún sin el aval de la iglesia anglicana. Para muchos, históricamente Wesley tenía su justificación ya que al ser el mismo presbítero tenía la capacidad de ordenar nuevos presbíteros.  Sin embargo, la Iglesia nunca vio con buenos ojos las actitudes de este.

Consideraciones finales
Lo que podemos observar en el siglo XVII es que la iglesia protestante poco a poco perdió su fervor inicial y se convirtió también en una institución llena de liturgias y ceremonias que no satisfacían las ansias de experimentar una relación con Dios en el creyente promedio. Fruto de eso es el nacimiento de movimientos puritanos, pietistas, y metodistas. Quienes poco a poco despertaron también en la iglesia el llamado misionero original del Nuevo Testamento, cosa que los grandes reformadores no habían podido rescatar.



Hugo Vásquez



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