miércoles, 7 de junio de 2017

CURSO DE HISTORIA DE LA TEOLOGÍA - LA TEOLOGÍA CONTEMPORÁNEA

PRINCIPALES MOVIMIENTOS EN LA TEOLOGÍA CONTEMPORÁNEA
La teología desde el siglo XIX hasta la actualidad se ha vuelto demasiada complicada para clasificarla sistemáticamente. La entrada de las escuelas racionalistas del pensamiento, dieron origen a un tipo de teología que se la conoce como liberal. A partir de lo cual reaccionaron otros movimientos más conservadores y han ido dando forma a diferentes expresiones del pensamiento cristiano. 


Teología liberal
Con el avance de la ciencia y del pensamiento humano, las técnicas de exégesis bíblica también fueron transformándose y volviéndose cada vez más científicas. Y especialmente en Alemania de fines del siglo XIX surge un movimiento conocido como “crítica histórica” que pretendía estudiar la Biblia aplicándole los mismos métodos de estudio que se aplicarían a cualquier obra de literatura antigua.  Y esto más la influencia del racionalismo de la época llevó a muchos teólogos de aquel tiempo a hablar de la desmitologización de la Biblia. Como es el caso de Rudolf Bultmann.  Esto quería decir que la Biblia contiene mitos de su época, los cuales tratan de explicar lo que no pueden entender como, por ejemplo, la creación del mundo.    En cuanto a lo sobre natural también este sistema de pensamiento se muestra escéptico y a los milagros bíblicos también los acusa de ser mitos, incluyendo los milagros de Jesús, y su resurrección.  Y por consecuencia se abandona la idea de la inspiración verbal y plenaria de las Escrituras.  
Por todo esto, una de las características de la teología liberal es la búsqueda del Jesús histórico, ya que lo que tenemos en la Biblia es lo que ellos llaman el Cristo de la fe, ya que esta contiene la interpretación que hicieron de Cristo los primeros cristianos.  Y no es un relato histórico fidedigno.
Como podemos darnos cuenta esta forma de ver la fe rompe con muchas de las creencias esenciales del cristianismo original. Especialmente lo que tiene que ver con Jesús de Nazaret, ya que este para los teólogos liberales es solamente un ser humano, que de alguna manera estuvo lleno de Dios y nos comunicó su mensaje. Pero no es Dios encarnado.
Sobre su resurrección, muchos de los teólogos liberales la interpretan como la experiencia existencial que tuvieron los primeros cristianos al entender que Jesús sigue vivo en medio de ellos. Pero nunca hablan de una resurrección corporal.
Por esta razón, al negar los dogmas básicos de la fe cristiana, ellos dan a entender que la salvación del hombre se obtiene en el progreso social. Y niegan rotundamente conceptos como la caída, el pecado original, y la muerte expiatoria de Cristo en la cruz.
Al aceptar este método de hacer teología es fácil que las iglesias se acomoden a los asuntos culturales de su contexto y por ejemplo ordenen como pastores a homosexuales, o no tengan ningún problema para enfatizar el ecumenismo y la relatividad doctrinal.

Karl Barth y la Neo-ortodoxia
A principios del siglo XX nos encontramos en Suiza con el teólogo reformado Karl Barth, quien es considerado por muchos como el teólogo de más influencia en la época contemporánea.
Barth llegó al pastorado como teólogo liberal, ya que durante su juventud estuvo más preocupado por los problemas políticos de su tiempo, ya que le tocó vivir las dos guerras mundiales. Por esta razón para él era más importante preocuparse del trabajo político que del teológico.
Con el tiempo Barth fue comprendiendo que un cristianismo como lo entendía la teología liberal no tenía sentido ni ofrecía esperanza alguna a la humanidad.
Entonces publica un comentario a los Romanos que causó mucha controversia entre el ámbito teológico de su tiempo, ya que propone regresar a las bases del cristianismo ortodoxo sin abandonar la forma de acercarse a las Escrituras de la crítica histórica.  Es decir Barth sigue hablando de que en la Escritura existen mitos, pero no en el sentido de que sean algo falso, sino que los mitos para él son una forma de expresar con lenguaje humano una realidad espiritual.
A esta forma de ver la fe de Karl Barth se la conoce hoy como Neo-Ortodoxia. Y está caracterizada entre otras cosas por ser totalmente Cristocéntrica.    Es decir Jesús es la única revelación de Dios para la humanidad, Jesús es la Palabra de Dios en el sentido estricto de la palabra. La Biblia contiene la Palabra de Dios en medida que contiene la enseñanza de Jesús y al mismo tiempo se transforma en Palabra de Dios para nosotros mientras nosotros recibimos el mensaje de Dios. Pero no se puede hablar de una inspiración verbal y plenaria de la Biblia.
Con el tiempo Barth trabajó en una suma teológica comparable para algunos como la de Tomás de Aquino. A la que llamó la Dogmática Eclesiástica. En donde este teólogo trabaja en los temas más importantes para el cristianismo ortodoxo como la fe, la justificación, la trinidad, el pecado, la gracia. Etc. Lastimosamente le llegó la muerte dejando inconcluso el cuarto tomo de su teología.

Dietrich Bonhoeffer

Uno de los teólogos más sobresalientes de la época posterior a la de Barth es Dietrich Bonhoeffer. Quien influenciado por el primero trabajó en una forma de entender la fe en medio de un mundo tan complicado como la Alemania de la segunda guerra mundial.
Bonhoeffer escribe en contra de lo que él llamó “gracia barata”. Como reacción en contra de cómo se entendía la “sola gracia” de Lutero.  Ya que para él, esta doctrina nace de la experiencia de Lutero en medio de su conflicto espiritual entre el pecado y la santidad. Pero los cristianos de hoy, decía Bonhoeffer, hablan de la sola gracia precisamente para evitar la lucha espiritual que tenía Lutero.   Uno de sus libros más importantes fue precisamente “El costo de la gracia”
Bonhoeffer trabajó mucho el tema de la ética cristiana, al enfrentarse a conflictos de violencia en contra de Hitler y los Nazis. A tal punto que murió ejecutado por los mismos por participar en un atentado que buscaba dar muerte a Hitler.

Teología de la liberación
Este sistema de pensamiento nace de la preocupación por los problemas de injusticia de la sociedad, y es básicamente el intento por hacer un acercamiento entre el marxismo y el cristianismo.   Y el objetivo de este pensamiento teológico es de alguna manera lograr un cambio social.
Nace especialmente en el seno de la Iglesia Católica, después del Concilio Vaticano II. Y es en nuestra América Latina en donde se hace popular en los sectores más explotados de la sociedad.
Este tipo de teología hace uso de la Crítica Histórica para acercarse a las Escrituras, es decir no ven la Biblia como la Palabra infalible de Dios, sino como un conjunto de relatos históricos y de paradigmas que sirven para justificar  la idea de que Dios está con los oprimidos y en contra de los explotadores. Y la Salvación es conseguir la liberación social. Un ejemplo de esto es el análisis que hacen del Éxodo.
Jesús es un mesías político, quien lucha toda su vida a favor de los oprimidos. Es decir para estos teólogos el sentido de redención tradicional no se encuentra.  Sino que la Salvación es la liberación de los oprimidos, y la justicia e igualdad entre seres humanos.

Este sistema de pensamiento ha influenciado también en muchas ocasiones a la teología protestante, pero en algunos círculos más académicos. Ya que por lo general la teología evangélica tradicional en nuestra América Latina ha estado invadida por literatura Norteamericana evidentemente de derecha. 

Hugo Vásquez



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