martes, 20 de junio de 2017

CURSO DE HISTORIA DE LA TEOLOGÍA - LECCIÓN 14 - EL PENTECOSTALISMO

Pentecostalismo

A finales del sigLo XIX surge entre las Iglesias Metodistas de Estados Unidos un movimiento que se le conocía como “Santidad” que hacía énfasis en la sanidad divina y en la posibilidad de hablar en lenguas extrañas. Ya para 1900 Charles Fox Parham funda un instituto bíblico en Kansas para enseñar estas creencias. Este creía en el don del Espíritu Santo de hablar en lenguas extranjeras. Similar al don de Pentecostés. Cuentan que en alguna ocasión viajó a la India con la esperanza de llegar y hablar Hindi de manera sobrenatural, pero no lo pudo hacer.


Poco tiempo después un predicador afroamericano llamado William J. Seymur adopta las creencias de Parham y enseña que el bautismo del Espíritu Santo tiene que evidenciarse por medio de hablar en lenguas. Se cuenta que en los cultos de su congregación en Azusa Street en Los Ángeles, él leía unos dos versículos de la Biblia y el resto del servicio se pasaba motivando a que la gente experimente el “don de lenguas” y más manifestaciones supuestamente espirituales.    Que el mismo Parham en alguna ocasión al visitarle se había quedado sorprendido y rechazó este movimiento.
El movimiento Pentecostal poco a poco fue teniendo gran aceptación y rápidamente se expandió por todo el mundo.

Principales creencias:
El Pentecostalismo clásico al tener raíces en las iglesias metodistas adoptan un sistema de pensamiento básicamente Arminiano-Wesleiniano. Y al ser procedente de EEUU hacen énfasis en la teología Dispensacionalista.  En asuntos generales como la salvación por fe y la autoridad de las Escrituras se mantienen fieles a la ortodoxia cristiana. Con respecto a la doctrina de la Trinidad la gran mayoría de pentecostales comparten esta creencia. Sin embargo, existe también un grupo Pentecostal Unitario.    

Mencionaremos ahora aquellas creencias originales de este movimiento:

Todos los dones espirituales deben estar presentes en la Iglesia de hoy.
Mientras que las Iglesias reformadas enseñan que los dones de profecía y de lenguas ya no cumplen ningún propósito en nuestro tiempo, las Iglesias pentecostales en cambio afirman que es un deber de la Iglesia hacer uso de estos dones espirituales.
Esto puede traer algunos peligros para la Iglesia, ya que la profecía por lo general fue la manera en que Dios comunicaba su voluntad antes de que se escribieran todos los libros de la Biblia. Y en muchas ocasiones el hacer uso frecuente de este don de profecía ha ocasionado que ciertas Iglesias crean en “nuevas revelaciones” contradiciendo incluso a la verdad de la Palabra de Dios.

Con respecto al don de lenguas es importante mencionar que originalmente se trataba de hablar en idiomas extranjeros de manera milagrosa. Poco a poco se fue insertando la doctrina de que se trataba de un lenguaje espiritual, probablemente de los ángeles o de Dios mismo.  

Dios sigue curando milagrosamente a los enfermos

Aun cuando una gran cantidad de Iglesias cristianas creen firmemente en la intervención milagrosa de Dios en el mundo. Y por tal razón la curación milagrosa de un enfermo no sería extraña. En las Iglesias pentecostales en cambio esto es parte fundamental de sus creencias y la mayoría de sus campañas evangelísticas utilizan esto como forma de atraer personas.
Esto también tiene ciertos peligros en la vida de la Iglesia, ya que muchas veces se puede comenzar a rechazar la medicina esperando un milagro de parte de Dios. Y por otro lado también se puede generar un sentimiento de desánimo en las personas que no son sanadas milagrosamente, acusándolas de falta de fe o de estar en pecado.

El bautismo por el Espíritu Santo es una experiencia posterior a la conversión
En base a las experiencias relatadas en el libro de Hechos en la que al recibir el Espíritu Santo la gente hablaba en diversas lenguas. Las Iglesias pentecostales enseñan que necesariamente la evidencia de ser bautizado con el Espíritu Santo es hablar en lenguas.  
Ante esto podemos comentar que no todas las experiencias en hechos son iguales, muchas veces al recibir el Espíritu Santo no hablaron en lenguas, solamente alabaron a Dios o hablaron de la Palabra de Dios. También es importante recordar una regla de la hermenéutica bíblica que nos enseña a no hacer doctrina de un libro de historia.
 Más bien el mensaje en todo el Nuevo Testamento es que al creer en Jesús recibimos el Espíritu Santo y este nos hace parte del Cuerpo de Cristo (La Iglesia). Todo en el mismo momento, no como una experiencia posterior.  

En definitiva, desde un punto de vista histórico, el pentecostalismo no ha tenido grandes problemas para relacionarse con la ortodoxia protestante. Pero lastimosamente en nuestro tiempo existen movimientos conocidos como Neo-Pentecostales.  Los cuales han cruzado la frontera de la ortodoxia bíblica. Y se caracterizan por la manifestación de diversos estados de éxtasis, a los que llaman también manifestaciones del Espíritu. Y hacen mucho énfasis en la prosperidad material.



Consideraciones Generales
Nuestro tiempo esta grandemente marcado por la globalización en todos los aspectos de la vida, y esto incluye al pensamiento cristiano.  Dentro de la Iglesia protestante los principios básicos de la salvación por fe, la obra de Cristo, la autoridad de la Escrituras, han permanecido firmes.  Sin embargo, en muchas áreas del pensamiento cristiano ya no se puede hablar de una identidad denominacional, con excepción de Iglesias históricas como las presbiterianas, luteranas, etc.  La generalidad de Iglesias evangélicas adopta diferentes pensamientos del pentecostalismo, neo-pentecostalismo, dispensacionalismo, etc.

Por esta razón considero de gran importancia el estudio de la historia del pensamiento cristiano, para poder observar con ojo crítico las enseñanzas doctrinales de nuestras Iglesias, y saber que algunos aspectos de la teología se han mantenido básicamente sin alteración durante la historia, mientras que otros aparecen recién en el último siglo. 

Hugo Vásquez



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