miércoles, 23 de agosto de 2017

Prédica - Las tres C del Siervo de Dios - Isaías 50


Introducción


El libro de Isaías nos presenta algunos pasajes que se refieren a Jesús como el siervo de Dios.
En esta ocasión vamos a estudiar lo que se conoce como el tercer cántico del siervo de Dios en Isaías 50:4-10.  

Sabemos que Jesús es nuestro modelo como Siervo, hoy vamos hablar de las tres “C” del siervo de Dios.


Isa 50:4  El SEÑOR omnipotente me ha concedido tener una lengua instruida, para sostener con mi palabra al fatigado. Todas las mañanas me despierta, y también me despierta el oído, para que escuche como los discípulos.
Isa 50:5  El SEÑOR omnipotente me ha abierto los oídos, y no he sido rebelde ni me he vuelto atrás.
Isa 50:6  Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro.
Isa 50:7  Por cuanto el SEÑOR omnipotente me ayuda, no seré humillado. Por eso endurecí mi rostro como el pedernal, y sé que no seré avergonzado.
Isa 50:8  Cercano está el que me justifica; ¿quién entonces contenderá conmigo? ¡Comparezcamos juntos! ¿Quién es mi acusador? ¡Que se me enfrente!
Isa 50:9  ¡El SEÑOR omnipotente es quien me ayuda! ¿Quién me condenará? Todos ellos se gastarán; como a la ropa, la polilla se los comerá.
Isa 50:10  ¿Quién entre ustedes teme al SEÑOR y obedece la voz de su siervo? Aunque camine en la oscuridad, y sin un rayo de luz, que confíe en el nombre del SEÑOR y dependa de su Dios


1.- Capacitado en la Palabra
El siervo de Dios reconoce tener una lengua “instruida” capacitada en la Palabra de Dios. Parte esencial del ministerio de Jesús fue la predicación de la Palabra de Dios. Lo interesante de este texto es que Jesús mismo dice “El Señor me ha concedido” Es decir es Dios mismo quien lo capacitó.
También dice el texto que Dios trató a Jesús como un discípulo.  Es interesante que el mismo Jesús tuvo que ser discipulado. Discipulado por Dios y probablemente Jesús tuvo maestros humanos.
Jesús nos enseña que un verdadero Siervo de Dios tiene que ser capacitado en la Palabra de Dios
¿Cómo está nuestro estudio de la Palabra de Dios?
El propósito de ser capacitado en la Palabra en este texto es “sostener al fatigado.” La Palabra de Dios es el único alimento espiritual que nos puede sostener cuando estamos fatigados (Lo sé por experiencia, hay ocasiones en la vida en las que también me canso). La Palabra de Dios es lo único que puede reanimar nuestra vida cuando pensamos que ya no podemos más
Por eso Jesús decía:
Mat 11:28  »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
Y Pedro decía:
Juan 6:68  —Señor —contestó Simón Pedro—, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Últimamente he tenido algunas experiencias en la consejería. No hay nada que en realidad pueda cambiar la vida de una persona como la Palabra de Dios.
En nuestra vida necesitamos estar capacitados en la Palabra de Dios para que de nuestros labios puedan salir solamente palabras que edifiquen, que conforten, animen y que lleven salvación a quien no conoce a Jesús.  
 Tenemos que ser discípulos
“nunca nadie podrá ser un buen maestro de la Palabra sin antes haber sido un buen discípulo”

2.- Comprometido con la causa
En el ministerio de Jesús aún a pesar de tener Palabras de sabiduría, de aliento y de salvación hubo gente que se puso en contra. Todos estos textos nos enseñan claramente el precio que Jesús tuvo que pagar por ser fiel a Dios.  Pero Jesús no se echó para atrás y aceptó su llamado.
Una de las cosas más duras que encontramos en la Biblia es la escena del Hijo de Dios en Getsemaní angustiado y sudando gotas de sangre. 
Ya que sabía del sufrimiento que le esperaba, pero aun así decide aceptar la voluntad del Padre.


Lucas 22:42  «Padre, si quieres, no me hagas beber este trago amargo; pero no se cumpla mi voluntad, sino la tuya.»
22:43  Entonces se le apareció un ángel del cielo para fortalecerlo.
22:44  Pero, como estaba angustiado, se puso a orar con más fervor, y su sudor era como gotas de sangre que caían a tierra.  

Podemos notar que los sufrimientos del siervo son voluntarios “ofrecí mi espalda”.
Humanamente podríamos preguntarnos ¿De qué sirve tanto sufrimiento? Pero la Biblia nos aclara que sin todo ese sufrimiento del Siervo de Dios nuestra salvación hubiera sido imposible.
 En el siguiente cántico del Siervo se nos aclarará más este asunto.
Jesús tuvo que pagar un alto precio por su fidelidad a Dios. En la vida cristiana también hay un precio que tenemos que pagar al comprometernos con la causa de Dios
Lucas 9:23  Dirigiéndose a todos, declaró: —Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga.
9:24  Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la salvará.

Muchas veces se enseña equivocadamente que al ser cristiano los problemas desaparecen o todo nos va a salir bien, pero eso es un error.  Jesús enseñó algo diferente. La gente no nos mirará bien muchas veces, nos insultarán y tratarán mal.
Hay cosas que tenemos que dejar por hacer la obra de Dios
Involucra fuerzas (tiempo, plata y persona)
Lucas 9:62  Jesús le respondió: —Nadie que mire atrás después de poner la mano en el arado es apto para el reino de Dios.

En este pasaje se dice de Jesús
Isa 50:5  El SEÑOR omnipotente me ha abierto los oídos, y no he sido rebelde ni me he vuelto atrás.

Tiene que ser una decisión para toda la vida

3.- Confiando en la soberanía de Dios
Hay una tercera cosa que nos enseña el texto. Que si bien es cierto involucra un sacrificio no es algo que lo hacemos solos. Siempre debemos confiar en la soberanía de Dios 
En los versículos del 7 al 9 se nos muestra la confianza que tiene el Siervo en Dios. Y es esa seguridad la que le ayuda a “endurecer el rostro como el pedernal” Es decir a soportar todo el dolor que se le avecinaba.
¿Hemos experimentado en nuestra vida que la confianza en Dios nos ha endurecido en momentos de dolor?
En los siguientes versículos el Siervo de Dios expresa que su confianza se encuentra en el hecho de que la justicia está solamente en Dios y el no permitirá que su siervo sea humillado. Esto se pudo comprobar en el hecho de la resurrección de Cristo, en donde Dios exaltó a su Siervo.
La Biblia nos enseña que nosotros también resucitaremos algún día. Pero “no hay resurrección sin crucifixión ni hay crucifixión sin resurrección”
Confiar en la soberanía de Dios, es algo muy fácil de decirlo. A todos nos han dicho alguna vez o hemos dicho. “Confía en Dios”
 Pero es algo que debemos aprender a creerlo de corazón en nuestra vida ya que es lo único que puede “endurecer nuestro rostro como el pedernal”

Jesús es un Dios que está cercano a nosotros.
Isa 50:8  Cercano está el que me justifica; ¿quién entonces contenderá conmigo?
Tal vez en algunos momentos no lo sentimos cerca, lo sentimos lejos. Pero la fe cristiana no se trata de sentir, se trata de creer, de tener la convicción que de Cercano está el que me justifica

Rom 8:35  ¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia?
Rom 8:36  Así está escrito: «Por tu causa siempre nos llevan a la muerte; ¡nos tratan como a ovejas para el matadero!»
Rom 8:37  Sin embargo, en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Rom 8:38  Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios,  ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes,
Rom 8:39  ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación, podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.

Comprender la verdad de que Dios es soberano y que nada se escapa de su voluntad es algo que puede cambiar nuestra vida para siempre. Si Dios tiene el control de todas las cosas porque nos estresamos y nos preocupamos muchas veces.

Isa 50:10  ¿Quién entre ustedes teme al SEÑOR y obedece la voz de su siervo? Aunque camine en la oscuridad, y sin un rayo de luz, que confíe en el nombre del SEÑOR y dependa de su Dios

En este verso dice que quien obedece la voz del Señor “aunque camine en la oscuridad sin un rayo de
luz” que confíe en el señor.
Hay veces en la vida que pasamos como si estuviéramos en la oscuridad si un rayo de luz. Muchas veces esto incluso puede causar depresión.  
La depresión muchas veces se caracteriza por eso “por pensar que se está caminando en la oscuridad y no se puede ver ni un rayo de luz” como que no se llega a ningún lado
Pero la fe consiste en seguir caminando, un paso más haciendo la voluntad de Dios, aun cuando a veces no tenga ganas. Con la esperanza que al final siempre hay una luz, y que en el camino siempre está Jesús a nuestro lado.
La confianza en Dios fue clave en todo el ministerio de Jesús como siervo de Dios con mucha más razón para nosotros.

Conclusión
Jesús es nuestro ejemplo como siervos
Un siervo de Dios tiene que estar capacitado en la Palabra de Dios, para que sus palabras sostengan al fatigado y traigan salvación. También tiene que ser comprometido con la causa del Reino de Dios y no mirar atrás. Confiando siempre que la obra de Dios se hace con el poder de Dios. Y que en medio de cualquier circunstancia él es soberano y conoce lo que es mejor para nosotros.


 Hugo Vásquez


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