lunes, 24 de septiembre de 2018

EL COSTO DE SEGUIR A JESÚS - MATEO 16:24-26

Introducción


¿Qué significa ser cristiano?
Muchas veces pensamos que ser cristiano tiene que ver solamente con creer. Es decir, reconocer intelectualmente las verdades que la Biblia enseña acerca de Jesús.  Sin embargo, la Biblia mismo nos enseña que fue a los discípulos de Jesús a quienes se les llamó cristianos.

Hechos 11:26 y cuando lo encontró, lo llevó a Antioquía. Durante todo un año se reunieron los dos con la iglesia y enseñaron a mucha gente. Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó «cristianos» por primera vez.


Entonces no podemos separar la realidad de ser discípulo de Jesús con la realidad de ser cristiano. Bíblicamente es lo mismo.
¿Qué es un discípulo?
Un discípulo en el primer siglo se consideraba a alguien que seguía la enseñanza y el estilo de vida de determinado maestro. Por consiguiente, un discípulo de Jesús es alguien que sigue sus enseñanzas y su estilo de vida.
¿Somos todos discípulos de Jesús?
Veamos cuáles eran los requerimientos de Jesús acerca de ser sus discípulos.

Mat 16:24 Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.
16:25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.
16:26 ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?

De este pasaje vamos a ver cuatro cosas importantes sobre ser discípulo de Jesús

1.- ES UNA DECISIÓN PERSONAL
Mat 16:24 Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.

Jesús no estaba obligando a nadie a ser un discípulo de él. Él dijo “si alguien quiere” entonces en una decisión voluntaria. Si nosotros somos parte de una Iglesia y de algún ministerio, no es porque nadie nos haya obligado, es porque nos consideramos cristianos. Porque hemos reconocido que Jesús murió en la cruz por nuestros pecados, hemos reconocido que Jesús es el Señor y el Salvador de nuestras vidas. Y por esa misma razón el Espíritu de Dios nos ha impulsado a tomar la decisión de seguirle, es decir hemos tomado la decisión de ser sus discípulos.  Pero para Jesús tomar esa decisión involucra algunas responsabilidades:

2.- TENEMOS QUE NEGARNOS A NOSOTROS MISMOS
Mat 16:24 Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.

¿Qué significa negarse a uno mismo?
La naturaleza humana por lo general es egoísta. Los seres humanos por lo general estamos buscando siempre lo que es mejor para nosotros, lo que nos conviene, lo que nos de más comodidad. Etc. Pero podemos ver que la fe cristiana muchas veces nos obliga a irnos en contra de nuestra naturaleza.
Jesús enseña que hay que negarse a uno mismo. Algo parecido a lo que decía el apóstol Pablo en Gálatas 2:20

He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí

Negarse a uno mismo tiene dos direcciones:
Una vertical, es decir, muchas veces tenemos que decir no a lo que nosotros queremos a lo que nosotros nos gusta, a lo que nos conviene por las cosas del Reino de Dios. Por obediencia a Dios, por los compromisos que hemos adquirido en el servicio a Dios. Etc.
¿Cuántas veces hemos renunciado a nuestras cosas por las cosas de Dios? O tal vez lo que suele pasar es que más bien ¿renunciamos a las cosas de Dios por nuestras aficiones nuestro tiempo libre o cosas que no tienen mucha importancia?
¿Cuál es la prioridad en nuestra vida?
Recordemos que Jesús decía
16:25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.
16:26 ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?
Una segunda dirección de lo que implica negarse a uno mismo es horizontal. Es decir, para con las demás personas.
La palabra amor en el idioma griego agapao tiene un sentido de morir a uno mismo por los demás. Y es precisamente el ejemplo de Jesús al entregarse por nosotros en la cruz.
Muchas veces en la Iglesia, en el ministerio, y entre cristianos tenemos conflictos cuando también nos aferramos a cosas que son para nuestro bienestar, a gustos personales, o a criterios diferentes.  Pero muchas veces las cosas son más llevaderas cuando ponemos en practica el negarnos a uno mismo por el bienestar de los demás.
No me refiero a renunciar a nuestras convicciones cuando estas tienen que ver con principios éticos o morales. Pero siempre hay una manera de expresar nuestras diferencias buscando no ofender, lastimar o herir a los demás. Pensando en los demás antes que en uno mismo.
Hay una segunda cosa que Jesús exige de sus discípulos  

3.- DEBEMOS TOMAR NUESTRA CRUZ
Mat 16:24 Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.

¿Qué significa tomar la cruz?
En el tiempo de Jesús, como nosotros sabemos por el relato de su crucifixión, a los condenados a muerte por el imperio romano se les obligaba a cargar la cruz. Lo cual era una forma de endurecer más la condena que se les había impuesto.
Cuando Jesús dice que debemos cargar la cruz quiere decir que ser discípulo de él no será necesariamente algo fácil. Muchas veces tendremos que aceptar la responsabilidad de ser seguidores de Jesús y en momentos habrá un precio que tenemos que pagar.   
Seremos rechazados por quienes no piensan como nosotros. Y esto es algo a lo que debemos acostumbrarnos e incluso sentirnos orgullosos. Porque la gente reconoce que hay algo diferente en nosotros que tiene que ver con nuestra fe. El problema más bien surge cuando por no querer ser rechazados escondemos nuestra fe o simplemente la disimulamos.
¿Saben nuestros amigos, compañeros de trabajo o de estudios que somos cristianos? ¿Pueden darse cuenta de eso no solamente por nuestras palabras sino por nuestras acciones?
Otra manera en la que tenemos que tomar nuestra cruz es cuando estamos dispuestos a cansarnos y desgastarnos haciendo la obra de Dios. Como mencionamos en el punto anterior cuando estamos dispuestos a renunciar a nuestra comodidad por las cosas de Dios.
El apóstol Pablo en Filipenses 3:7-8 dice:

3:7 Sin embargo, todo aquello que para mí era ganancia, ahora lo considero pérdida por causa de Cristo.
3:8  Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo

Cuando estamos sirviendo a Dios en algún ministerio, tomar la cruz es también sacrificar nuestro tiempo para capacitarnos, para tratar de hacerlo mejor, para dar lo mejor de nosotros a nuestro Dios.  Y hacerlo sin quejas, reconociendo que no es para los hombres para quien lo hacemos sino para Dios.
Una última cosa que Jesús pide en este texto es:

4.- TENEMOS QUE SEGUIRLE
Mat 16:24 Luego dijo Jesús a sus discípulos: —Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.

Como había mencionado ser discípulo de alguien tenía que ver con seguir sus enseñanzas y también su ejemplo. Entonces, seguir a Jesús tiene que ver con vivir todo lo que él enseñó y también imitarle en la manera en la que él vivió.
Esto tiene que ver con nuestro carácter.
¿Procuramos en nuestro día a día imitar el carácter y seguir las enseñanzas de Jesús?
Para esto es muy importante, antes que nada, conocer cuál es la voluntad de Dios, y qué es lo que él enseñó en su Palabra, es decir, no podemos decir que somos discípulos de Jesús si no estamos estudiando la Palabra de Dios.
Tampoco podemos decir que somos discípulos de Jesús si no procuramos vivir una vida de santidad. Si no estamos intentando reproducir en nuestra vida el carácter de Jesús.
Debemos recordar que esto solo es posible por medio de la obra del Espíritu Santo. Él es quien produce en nosotros el fruto de parecernos más a Jesús.

Gal 5:22  En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,
5:23  humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.

Entonces, parte importante de seguir a Jesús es dedicar el tiempo necesario para nuestros hábitos espirituales como la oración, la lectura de la Palabra de Dios y la comunión con los demás cristianos. Esto nos fortalecerá espiritualmente para continuar con el proceso de ser discípulos del Maestro.
Una coda interesante es que el verbo seguir en este pasaje en griego Akoloutheo está en un tiempo continuo. Una traducción acertada sería “sígame y sígame y continúe siguiéndome”
Ser un discípulo de Jesús es un proceso que durará toda nuestra vida.

Conclusión
En nuestro tiempo muchas veces está de moda escuchar predicar un cristianismo muy cómodo. A veces se escucha que ser cristiano es para ser exitoso a la manera del mundo, es decir tener dinero, tener prosperidad, salud Etc.
Pero cuando comparamos con el mensaje de la Biblia y con lo que Jesús enseñó nos daremos cuenta de que el éxito en la vida es solamente cuando vivimos para Dios.
Recordemos que no tenemos un Dios que trabaja para nosotros como a veces se hace creer, que solamente debemos confesar o declarar y que las cosas se harán así. En la Biblia vemos que es lo contrario, somos nosotros los que servimos y trabajamos para Dios. El no existe para nosotros. Nosotros existimos para él. Y cualquier cosa que recibimos de él es solo por gracia y misericordia.
Pero en la vida no hay satisfacción más grande que tener un propósito y un sentido verdadero que es vivir para Dios y servir a su Reino.

¿Qué otra cosa puede ser más grande que eso? 

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