viernes, 8 de febrero de 2019

CAMINEMOS EN LA LUZ - ESTUDIOS SOBRE 1 JUAN - LECCIÓN 2

Introducción
¿Qué es la luz? Para muchos de nosotros, si no tenemos los conocimientos científicos adecuados, se nos hace difícil responder a esa pregunta. Sin embargo, todos sabemos para qué sirve la luz, y cuál es la importancia de la luz.


La luz nos sirve para alumbrar el ambiente y poder observar mejor las cosas, nos dirige por nuestro camino, para no tropezar y para no caernos. Sabemos la importancia de la luz en los momentos en los que hace falta la misma. Cómo cuando manejamos en una carretera por las noches, los faros de nuestro vehículo son muy importantes. Si estos no funcionaran estaríamos en grabe peligro.

La luz también es importante porque hace posible la vida en el planeta tierra. Esto lo podemos comprobar cuando ponemos una planta en un lugar oscuro, por lo general al poco tiempo esta se va a morir.

En nuestra vida cristiana es igual. La Biblia dice que Dios es luz, y que nosotros debemos caminar en esa luz. Sobre este tema nos habla el apóstol Juan en los siguientes versículos. 
                               

1Juan 1:5  Éste es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad.
1:6  Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad.
1:7  Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.


1.- ¿QUÉ SIGNIFICA QUE DIOS ES LUZ?
1Juan 1:5  Éste es el mensaje que hemos oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna oscuridad.

El apóstol Juan nos dice que este es el mensaje que han oído directamente de Jesús. Es decir, el anuncio del Evangelio incluye la declaración de que Dios es luz. Pero, eso qué significa.
Hemos dicho que la luz es importante porque nos da claridad y nos muestra el camino que debemos seguir. De igual manera solamente Dios puede iluminar nuestra mente y mostrarnos el camino que. Jesús decía en Juan 8:12

Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

También el Salmo 119:105 dice:

Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero.

Recordemos que cuando el salmista escribió estas palabras no había luz eléctrica, entonces él sabía sobre la importancia de tener una lámpara por las noches. Tal vez hoy no comprendemos mucho esta situación porque estamos rodeados de luz eléctrica por todas partes.  Pero cuando alguna vez se va la luz y tenemos que encender una vela en la casa, solamente entonces comprendemos la importancia de la luz.

Otra manera en la que podemos decir que Dios es luz, es porque él es el autor de la vida. Así como en nuestro planeta la luz del sol es esencial para mantener la vida. Así mismo es Dios quien nos da la vida y principalmente nuestra vida espiritual.

Dice Juan 1:4 hablando sobre Jesús:

En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad.

Otra cosa muy importante que debemos comentar sobre los escritos del apóstol Juan es que él siempre usa el contraste de la luz y la oscuridad para referirse al contraste entre la bondad y la maldad, entre la santidad y el pecado. Entonces cuando el versículo dice que Dios es luz y que no hay tinieblas en él. También se está refiriendo a la santidad de Dios. Tenemos un Dios santo en donde no habita ningún tipo de oscuridad.


2.- ¿CÓMO PODEMOS ANDAR EN LUZ?
1:6  Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad.

Para poder andar en luz, lo primero que necesitamos es tener una profunda comunión con Dios. En la lección anterior dijimos que la palabra que por lo general se traduce por comunión es Koinonía que significa algo mucho más que un simple compañerismo. Sino un compromiso con la otra persona. Entonces, tener comunión con Dios significa tener un compromiso muy profundo, con él, con su Palabra y con el servicio de su reino.

Tener comunión con Dios es algo que cambia nuestra vida. Nos da un nuevo ser. Nos aleja de una vida de pecado. Es decir, tener comunión con Dios es andar en luz. Es por esta razón que Juan dice que, si alguien afirma que tiene comunión con Dios, pero vive en la oscuridad es un mentiroso.  

Esto no significa que al tener comunión con Dios vamos a ser perfectos y nunca vamos a pecar. Ya que al ser seres humanos imperfectos siempre habrá momentos en los que le fallemos nuevamente a Dios. Pero esto es muy diferente a vivir una vida de pecado. En la próxima lección trataremos un poco más a profundidad el tema del pecado. Pero aquí podemos afirmar que, si tenemos comunión con Dios, buscaremos a cada momento caminar en la luz y si en ocasiones perdemos el camino buscaremos siempre la oportunidad de cambiar y volver al camino de la luz.

Entonces, para andar en luz debemos tener comunión con Dios, y esto solamente es posible al tener una relación personal con Jesús quién es la luz del mundo.  
Recordemos que él decía en Juan 8:12

Una vez más Jesús se dirigió a la gente, y les dijo: —Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Para poder andar en luz, de acuerdo con las palabras mismas de Jesús. Debemos seguirle. Es decir, debemos tener una relación cercana con él. Ser sus discípulos y obedecer sus mandamientos. Solo así no andaremos en oscuridad, y tendremos la luz de la vida.

  
3.- ¿CUÁLES SON LOS RESULTADOS DE ANDAR EN LA LUZ?
1:7  Pero si vivimos en la luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado.

Es muy importante notar que para el apóstol Juan una de las principales consecuencias de andar en la luz es: tener comunión unos con otros.

La comunión es parte esencial de la vida cristiana. No se puede ser cristianos en solitarios. Dios nos creó para ser parte de un cuerpo que es la Iglesia. Y como habíamos mencionado tener comunión unos con otros involucra ser una familia y estar comprometidos cada uno con el bienestar de los demás. También involucra trabajar juntos en la obra de Dios. Ser parte del mismo equipo.

El poder tener verdadera comunión unos con otros es un resultado de andar en luz ya que recordemos que para Jesús lo más importante era siempre el amor, y es ese amor el que debe ayudarnos a mantenernos juntos aún a pesar de los conflictos y dificultades que puedan seguir en nuestras relaciones.

Jesús alguna vez respondió una pregunta a cerca de cuál es el mandamiento más importante. Dice Mateo 22:36-40

22:36  —Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?
22:37  —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—.
22:38  Éste es el primero y el más importante de los mandamientos.
22:39  El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”
22:40  De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

En definitiva, podemos decir que nuestra vida de comunión con los hermanos es una consecuencia directa de nuestra comunión con Dios. Es decir, podríamos parafrasear los versículos que estamos estudiando de la siguiente manera:

“Si decimos que tenemos comunión con Dios, pero no tenemos comunión con los hermanos mentimos y no ponemos en práctica la verdad”

Sobre este tema la epístola profundizará mucho más en capítulos posteriores.

Otra de las consecuencias que experimentamos al andar en la luz es que la sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado.

Cómo había mencionado anteriormente andar en luz no significa que nunca vamos a pecar, pero si andamos en luz, es decir si tenemos comunión con Dios siempre podemos experimentar el perdón de nuestros pecados, ya que Jesús murió en la cruz por los mismos. Entonces, siempre que nos arrepentimos y pedimos perdón tenemos la garantía de que Dios nos escucha y que con Jesús como nuestro abogado obtendremos el perdón que necesitamos.

Dice 1 Juan 2:1

Mis queridos hijos, les escribo estas cosas para que no pequen. Pero si alguno peca, tenemos ante el Padre a un intercesor, a Jesucristo, el Justo

Recordemos que uno de los beneficios que tenía la luz era que daba vida, así también al estar en la luz de Jesús tenemos vida espiritual al experimentar el perdón de nuestros pecados.


Conclusión

Existe un dicho que se utiliza cuando estamos pasando por dificultades, tristeza y depresión que dice “Existe una luz al final del túnel” Esto es porque de alguna manera relacionamos la luz con lo bueno y la oscuridad con lo malo. 

Cuando caminamos por lugares oscuros podemos sentir miedo, pero cuando caminamos por lugares iluminados estamos más seguros.

En este mensaje hemos visto por qué la Biblia nos enseña que Dios es luz, también hablamos a cerca de cómo nosotros podemos andar en esa luz y los más importante cuáles son los resultados que experimentaremos en nuestra vida.


“Jesús es Dios mismo que da vida e ilumina a todo el universo. Como el sol a nuestro planeta. La única manera de no estar en tinieblas y tener la luz de la vida es seguirlo cada día”. 

Hugo Vásquez

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