martes, 28 de mayo de 2019

CONTRASTE ENTRE ODIO Y AMOR - ESTUDIOS SOBRE 1 DE JUAN - LECCIÓN 9

Introducción
El apóstol Juan en muchos textos de esta epístola nos habla sobre la importancia del amor en la vida cristiana. Pero tal vez muchos de sus lectores todavía no tenían muy claro cuál es el concepto del verdadero amor y de cómo debían ponerlo en práctica. Es por eso por lo que ahora escribe este texto en el que hace un contraste entre amor y odio. Mostrando los peligros de odiar.  Mostrando las características del verdadero amor. Y dejándonos el desafío de amar como Jesús nos amó.

1Jn 3:11  Éste es el mensaje que han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros.
3:12  No seamos como Caín que, por ser del maligno, asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo hizo? Porque sus propias obras eran malas, y las de su hermano justas.
3:13  Hermanos, no se extrañen si el mundo los odia.
3:14  Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte.
3:15  Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna.
3:16  En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.
3:17  Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?
3:18  Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.
3:19  En esto sabremos que somos de la verdad, y nos sentiremos seguros delante de él:
3:20  que aunque nuestro corazón nos condene, Dios es más grande que nuestro corazón y lo sabe todo.
3:21  Queridos hermanos, si el corazón no nos condena, tenemos confianza delante de Dios,
3:22  y recibimos todo lo que le pedimos porque obedecemos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada.
3:23  Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y que nos amemos los unos a los otros, pues así lo ha dispuesto.
3:24  El que obedece sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. ¿Cómo sabemos que él permanece en nosotros? Por el Espíritu que nos dio.

1.- EL ORIGEN DEL ODIO
1Jn 3:11  Éste es el mensaje que han oído desde el principio: que nos amemos los unos a los otros.
3:12  No seamos como Caín que, por ser del maligno, asesinó a su hermano. ¿Y por qué lo hizo? Porque sus propias obras eran malas, y las de su hermano justas.

En estos versículos el apóstol Juan nos invita a reflexionar sobre las consecuencias de la falta de amor en el corazón del ser humano. Y para esto nos lleva a recordar la historia del primer asesinato cometido en el mundo.
Caín matando a su hermano Abel fue el primer acto de una larga lista de odio y de violencia en la historia de la humanidad. Desde aquel momento el ser humano se convirtió en enemigo del ser humano.
Pero el origen de todo esto se remonta más atrás de Caín y Abel. Ya que el corazón del ser humano es malo desde el momento en que sus padres Adán y Eva pecaron. El odio es parte de la naturaleza caída del ser humano.

Pensando en nuestra vida tal vez podemos decir: “yo no soy como Caín porque yo no he asesinado a nadie, mucho menos a mi hermano” Sin embargo unos versículos más abajo el apóstol Juan nos dice que no es necesario llegar a quitar la vida de alguien para ser un asesino, sino solamente el odio nos convierte en uno.

3:15  Todo el que odia a su hermano es un asesino, y ustedes saben que en ningún asesino permanece la vida eterna.
Es muy importante reflexionar en esto ya que recordemos que para Jesús más importante que nuestros actos externos son las intenciones de nuestro corazón.
Jesús dice en Mateo 5:21-22
Mat 5:21  «Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: “No mates, y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal.”
5:22  Pero yo les digo que todo el que se enoje con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga quedará sujeto al juicio del infierno.

Jesús está más interesado en cambiar nuestro interior. Ya que todo homicidio nace de un corazón que desea el mal a su prójimo, de un corazón lleno de odio, que no le importa el mal que pueden ocasionar sus palabras y sus acciones. En definitiva, todo puede comenzar con tener un corazón insensible ante los otros.
Y en eso, todos podemos caer en algún momento. Por eso es importante dejar que sea Jesús quien vaya cambiando nuestro corazón por medio de su Espíritu.
Recordemos también que, para Jesús, tener las correctas relaciones con las demás personas es indispensable incluso en nuestra vida de adoración por esta razón en los siguientes versículos de Mateo 5 dice:
Mat 5:23  »Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,
5:24  deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.

Una vez que hemos hablado del origen del odio, y de las causas del primer asesinato cometido por Caín, vamos a hablar del contraste, que es el verdadero amor.   


2.- EL VERDADERO AMOR
3:16  En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.

El apóstol Juan dice: “en esto conocemos lo que es el amor” porque en el mundo existen muchos conocimientos equivocados de lo que es el amor.
En nuestro idioma existe una sola palabra para amor, y por esta razón es la palabra más mal utilizada que puede haber. El mismo instante yo puedo decirle te amo a mi esposa y luego decir, amo a mi perro, o amo a mi profesión. Etc.

En el idioma griego en cambio existían varias palabras para referirse a varios tipos de amor. Entre las más conocidas están:
Eros, que por lo general se refiere al amor romántico. Filos, que se refiere a un amor fraternal, de familiares o amigos, pero la palabra que se usa en el Nuevo Testamento para referirse al amor de Dios es la palabra Ágape, que hace referencia a un amor sacrificial, un amor que se niega a si mismo por el bienestar de otra persona. Es un amor totalmente contrario al egoísmo natural del ser humano.   Es un amor que se da a si mismo por el otro.
De esta manera podemos ver que en la Biblia el amor no es un sentimiento, si no más bien es una decisión de sacrificarse por el bienestar de alguien más.
Es por eso por lo que Juan nos dice que nosotros podemos conocer lo que es el amor, no por un concepto teórico del mismo, si no más bien lo podemos conocer por el ejemplo que Jesús nos dio en su vida.
3:16  En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.

Jesús es el ejemplo más grande de amor, ya que el literalmente entregó su vida por el bienestar de la humanidad. Dice la Biblia que nosotros por nuestros pecados estábamos condenados a la muerte eterna. Sin embargo, Jesús prefirió experimentar él la muerte para que nosotros no lo hiciéramos.
Dice Romanos 6:23
Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.
Existe una canción que dice la siguiente frase: “La historia al revés del cuchillo de Caín es Jesús yendo a la muerte para hacerlo revivir” [1]
Otra cosa importante del versículo de 1 Juan 3:16 es que cuando dice que Jesús entregó su vida, se refiere no solamente a su muerte en la cruz, ya que la palabra que se usa en el idioma griego hace referencia a toda su vida, es decir Jesús entregó todo su ser, toda su existencia terrenal estuvo dedicada a servir a los demás y darnos ejemplo de lo que es el amor. Eso nos lleva al siguiente punto      


3.- EL AMOR PUESTO EN PRÁCTICA
3:16  En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.

En este versículo Juan nos presenta uno de los más grandes desafíos de la vida cristiana y es el de amar, así como Jesús nos amó a nosotros.
Lo he repetido en algunas ocasiones, y es que conocemos de memoria lo que dice Juan 3:16, que nos habla del gran amor de Dios por nosotros, pero muchas veces no conocemos 1 Juan 3:16, que nos presenta el desafío de amar de la misma manera.

El apóstol Pablo también presentó este desafío en Filipenses 2:5-8
2:5  La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús,
2:6  quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse.
2:7  Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos.
2:8  Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!

En otras palabras, para seguir el amor, tenemos que primero conocer lo que es el amor por medio del ejemplo de Jesús y luego tomar la decisión de negarnos a nosotros mismos por le bienestar de alguien más. Eso requiere cierto sacrificio y entrega. 
Es por eso por lo que el amor es un desafío ya que es irse en contra de la naturaleza egoísta del ser humano. Es comenzar a pensar en otros antes que en mi mismo. Y eso es algo que solamente Dios puede cambiar en nuestro corazón. Es una evidencia de que Tenemos a Jesús como nuestro Señor y Salvador
Dice el versículo 14
3:14  Nosotros sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El que no ama permanece en la muerte.

Al tener a Jesús en nuestra vida podemos estar seguros de que tenemos el Espíritu de Dios quien nos guía y nos capacita para poder hacer su voluntad
Dice el verso 24
3:24  El que obedece sus mandamientos permanece en Dios, y Dios en él. ¿Cómo sabemos que él permanece en nosotros? Por el Espíritu que nos dio.

Otra cosa importante a tener en cuenta es que, así como Jesús entregó toda su vida, es decir vivió todo el tiempo sirviendo a las demás personas. Así también nosotros podemos entregar parte de nuestra vida a los demás cuando les regalamos tiempo, cuando les servimos, cuando hacemos algo por el bienestar de alguien.
En este texto el apóstol Juan también nos habla de casos prácticos en los que se puede demostrar el amor de Dios.

3:17  Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad, y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?
3:18  Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.

La falta de compasión, es decir, la indiferencia ante las necesidades de los demás también es falta de amor. Lo contrario al amor no es solamente el odio, eso ya es llegar al extremo. Lo contrario al amor es la indiferencia. Es por ahí que comienza a insensibilizarse nuestro corazón.
Cuando Caín mató a Abel la Biblia nos cuenta en Génesis 4:9  la siguiente conversación entre Dios y Caín:
El SEÑOR le preguntó a Caín: —¿Dónde está tu hermano Abel? —No lo sé —respondió—. ¿Acaso soy yo el que debe cuidar a mi hermano?

Muchas veces nosotros respondemos a Dios de la misma manera “¿Acaso soy yo el que debe cuidar de mi hermano?” Eso es la indiferencia. Ya que estamos llamados a cuidarnos los unos a los otros

Conclusión
En este pasaje Juan nos ha enseñado a hacer un contraste entre el odio y el amor. El odio es algo que procede del maligno, es algo que destruye. Pero Jesús nos ha dado el ejemplo de lo que es el verdadero amor. El verdadero amor construye, edifica. Se sacrifica por los demás. La vida nos presentará oportunidades a cada momento de poner en práctica el amor, de mostrar con nuestras acciones que tenemos a Jesús en nuestro corazón.
Recordemos siempre que el amor más que un sentimiento es tomar la decisión de negarse a uno mismo por el bien de alguien más. Es lo que Jesús hizo por nosotros.



[1] ¿Dónde está tu hermano?  Santiago Benavides 

Hugo Vásquez 

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